viernes, 12 de junio de 2026

Parashá 38 Kóraj Números 16:1 – 18:32

 

Parashá 38 Kóraj Números 16:1 – 18:32

Para ser leída y analizada en el Shabat del 28 de sivan de 5.786. (Junio 13 de 2.026)

El lunes 15 de junio después de la caída del sol  1º de tammuz, de 5786 - ROSH JODESH

 

Kóraj  significa “depilado”/calvo.

 

Aliyás de la Torá:

1. 16:1-13

2. 16:14-19

3. 16:20-43 (16:20 – 17:8 versión hebrea)

4. 16:44-50 (17:9-15 heb.)

5. 17:1-9 (17:16-24 heb.)

6. 17:10 – 18:20 (17:25 – 18:20 heb.)

7. 18:21-32

 

Haftará: 1 Samuel 11:14 – 12:22

 

Brit Hadasha: Juan 9:1-10:42

 

1ª. Aliya Yohanan 9:1-21

2ª. Aliya Yohanan 9:22-34

3ª. Aliya Yohanan 9:35- 10:5

4ª- Aliya Yohanan 10:6-20

5ª. Aliya Yohanan 10:21-41

 

Temas de la Perasha

La perasha habla sobre los siguientes temas:

Primera aliá (16:1-13) La rebelión de Koraj quien con Datan, Abiram y On junto con algunos hombres se levantaron contra Moshe.

Segunda aliá (16:14-19) Datan y Abyram se quejan en contra de Moshé y Aaron de ponerse como príncipes ante ellos. Moshe manda a Koraj presentarse juntamente con todo su grupo a la entrada del tabernáculo del Eterno.

Tercera aliá (16:20-17:8) (16:20-16:43) R.V. 60 La Gloria del Eterno se manifestó a toda la congregación y manda apartarse de las tiendas de Koraj Datan y Abyram. La tierra se abrió y devoró a Koraj, a sus casas y a todos los hombres que estaban con Koraj junto a sus posesiones, mostrando que la ira de Adonay había caído sobre ellos

Cuarta aliá (17:9-15) (16:44-50) R.V. 60  Intercesión de Aaron. El pueblo vuelve a murmurar en contra de Moshé y una mortandad cae sobre ellos, Aaron hace expiación por ellos y la mortandad se detiene, ese día cayeron catorce mil setecientos, además de los que murieron en la rebeldía de Koraj.

Quinta aliá (17:16-24) (17:1-9) R.V. 60 La vara de Aaron reverdece y queda guardada en el arca del testimonio para señal a los rebeldes.

Sexta aliá (17:25-18:20) (17:10-18:20) R.V. 60 Función expiatoria del sacerdocio. Los derechos de los Cohanim.

Septima aliá (18:21-32) Los derechos de los Leviim; La heredad de los Leviim es el Eterno. Lo mejor del Diezmo era reservado para los Leviim y sus familias.

Primera aliyá, 16:1-13

16:1 “Y se rebeló Kóraj, hijo de Yitshar, hijo de Kehat, hijo de Leví, con Datán y Aviram, hijos de Eliav, y On, hijo de Pelet, hijos de Reuvén” – Kóraj no había sido nombrado jefe de los Kehatitas, sino Elitsafán, un primo más joven, cf. el comentario sobre Números 3:30.

El abuelo de Kóraj (Coré) fue Kehat (Coat), cf. Éxodo 6:18-22. El padre de Kóraj fue Yitshar, hermano de Uziel. Uziel fue el padre de Eltsafán (o Elitsafán). El padre de Kóraj fue mayor que el padre de Elitsafán. Uziel fue el hermano menor. Su hijo fue elegido para ser el Nasí, jefe, del clan de Kehat.

¿Qué sienten los hermanos mayores, y los primos mayores cuando el más pequeño es nombrado para ser su jefe? ¿Será esta relación familiar la razón por la envidia que luego llegó a la actitud rebelde en Kóraj?

¿Qué pasó con Yishmael cuando Yitsjak, su hermanastro pequeño fue nombrado portador de las promesas? ¿Qué pasó con Esav cuando su hermano menor obtuvo la primogenitura y la bendición en lugar suyo? Tuvieron celo y amargura. Esos celos y esas envidias fueron trasmitidos a sus descendientes a lo largo de las generaciones, y esa es la causa de las actitudes adversas entre los árabes y los judíos, entre el Islam y el Judaísmo, y entre los romanos y los judíos, entre el Cristianismo y el Judaísmo.

Los descendientes de Yishmael adaptaron una religión que cultiva el odio contra el judío. Lo mismo había sucedido con el cristianismo, se formó una religión basada en no querer ser como los judíos. Los descendientes de Esav formaron el Imperio Romano, y el odio contra el judío se puede encontrar en todo el sistema romano. Los romanos siempre han odiado a los judíos, y la religión romana sigue con esa actitud. La raíz de este odio está en una situación familiar.

La cuna para la rebeldía de Kóraj fue su situación familiar, donde su primo menor fue elegido como jefe sobre él y donde él no fue nombrado a tener un puesto importante más allá del ministerio levítico normal. ¡Cuán importante es sacar la envidia de nuestro corazón!

Alguien pensará que Adonay debería haber dado a Koraj un puesto importante para que no se enfadara y llegara a esta rebeldía. Pero así no funciona en el Reino. El problema no es Adonay sino la envidia y la falta de humildad en el hombre carnal. La solución no es darle a un hombre ambicioso un puesto de responsabilidad, sino que se humille y aprenda a someterse a los líderes que El Eterno ha puesto sobre él. Esa fue la medicina que Adonay estaba dando a Koraj, pero él no la quiso tomar y tratar con el pecado en su alma, sino desarrolló su rebeldía hasta que llegó a estas alturas.

Tenemos ejemplos contrarios que muestran que no hubo envidia cuando el hermano menor fue nombrado a una posición superior; Moshé y Aharón, Efrayim y Menashé.

¡Qué grandeza había en Yosef, porque logró inculcar la Torá en sus dos hijos mayores para que no tuvieran la misma envidia y peleas que él mismo había experimentado con sus hermanos!

Yosef pudo romper esa maldición generacional y combatir y erradicar de su propia familia toda clase de envidia.

De la misma manera los descendientes de Kóraj lograron romper la maldición familiar y llegar a ser autores de varios Salmos en las Escrituras. Eran levitas, que tenían puestos importantes. El profeta Samuel fue descendiente de Kóraj, cf. 1 Crónicas 6:33-38. El que está contento y fiel en la posición y el llamado que el Eterno le ha dado, recibirá una gran recompensa. Si nos humillamos bajo la poderosa mano del Eterno, El nos exalta, en su debido tiempo, como está escrito en 1 Pedro 5:5-6:

“Asimismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores; y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque ELOAH RESISTE A LOS SOBERBIOS, PERO DA GRACIA A LOS HUMILDES. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Eloah, para que Él os exalte a su debido tiempo”

Kóraj se reveló y perdió todo, fue tragado por la tierra junto con los que le habían seguido en su espíritu rebelde. Pero algunos pocos de sus descendientes lograron salvar sus vidas, mediante la teshuvá, arrepentimiento.

En Números 26:8-9 está escrito:“El hijo de Palú: Eliav. Y los hijos de Eliav: Nemuel, Datán y Aviram. Estos son el Datán y el Aviram convocadores de la asamblea, y que contendieron contra Moshé y contra Aharón con el grupo de Koraj, cuando contendieron contra El Eterno”

El padre de Datán fue Eliav, hijo de Palú, de la tribu de Reuvén. Reuvén había sido desplazado como primogénito, en cuanto a la herencia de la primogenitura y la promesa mesiánica. Vemos el mismo patrón aquí como en el caso de Kóraj. ¿Será que Reuvén no había logrado combatir todo el sentimiento de envidia y de rencor por ser desplazado, y por eso pudo enraizarse en sus descendientes?

El espíritu rebelde contamina y los rebeldes se unen en su locura. Al comparar Números 2:10 con 3:29 vemos que los reuvenitas tenían su campamento al sur del Mishkán, tabernáculo, al igual que los hijos de Kehat. Adonay los puso juntos.

En lugar de combatir la envidia desarrollaron la rebeldía y se unieron los rebeldes para que al final se levantaran contra el que representaba a El Eterno, Moshé, acusándole de haberse levantado a si mismo y a su hermano Aharón en posiciones de liderazgo sobre el pueblo por iniciativa propia.

16:2 “y se alzaron contra Moshé, junto con algunos de los hijos de Israel, doscientos cincuenta jefes de la congregación, convocados a la reunión, hombres de renombre.” – Los que se rebelaron tenían posiciones altas en el pueblo.

16:3 “Y se juntaron contra Moshé y Aharón, y les dijeron: ¡Es demasiado para vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y Adonay está en medio de ellos. ¿Por qué, entonces, os levantáis por encima de la asamblea de El Eterno?” – Dijeron a Moshé y Aharón: “Es mucho para vosotros” (“rav lajem”). “Tenéis una posición demasiado alta.” “Os levantáis por encima de la asamblea.” “Vais en contra de las reglas democráticas.” Pensaban que Moshé estaba dando privilegios a sus familiares y allegados. Ellos dudaron del origen divino de lo que estaba haciendo Moshé.

En Mateo 24:45 está escrito: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo?”

Este texto nos enseña que El Eterno es el que pone líderes SOBRE otros. No es lo mismo levantarse a sí mismo que ser levantado por Adonay. Moshé no había escogido la posición que tenía por encima del pueblo. El Eterno lo había puesto allí, al igual que Aharón. Así que, al criticar esas posiciones, no estaban criticando a los hombres, sino a El Eterno que los había puesto allí.

16:4 “Cuando Moshé escuchó esto, cayó sobre su rostro” – ¿Cuál fue la reacción de Moshé? Se postró ante quien hermanos, se postro ante El Eterno, que le había ubicado en esa posición, en lugar de defenderse ante las acusaciones del pueblo. El que se humilla será enaltecido. Moshé y Aharón se sometieron bajo la mano poderosa del Eterno, y así podían combatir la rebeldía, dejando todo en las manos del Eterno.

En 2 Timoteo 2:19 está escrito: “No obstante, el sólido fundamento de Eloah permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del  Adon/Señor.”

En los momentos críticos, cuando todo es llevado a un punto de enfrentamiento, hay algo que permanece y no tambalea, el fundamento de Eloah. El sello de ese fundamento tiene dos mensajes:

o   El Eterno conoce a los que son suyos.

o   Todo aquel que invoca el nombre de Adonay se aparta de la iniquidad.

16:5 “y habló a Kóraj y a todo su grupo, diciendo: Mañana temprano Adonay mostrará quién es de Él, y quién es santo, y lo acercará a sí; aquel a quien Él escoja, lo acercará a sí.” – Este texto tiene que ver con el primer mensaje del sello del fundamento de Eloah, “ADONAY conoce a los que son suyos”. El segundo mensaje está en el versículo 21, ver comentario abajo.

16:21, 26 “Apartaos de entre esta congregación, para que yo la destruya en un instante… y habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquéis nada que les pertenezca, no sea que perezcáis con todo su pecado.” – Aquí encontramos el segundo mensaje del sello que está en el fundamento de Eloah: “Apartaos de entre esta congregación… Apartaos ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquéis nada que les pertenezca…”

El que invoca el Nombre de HaShem tiene que apartarse de la maldad. Sin santidad nadie verá al Eterno, cf. Hebreos 12:14. Estas dos cosas son fundamentales:

o   HaShem conoce a los que son suyos – una relación personal con HaShem y con su Hijo Yeshúa HaMashiaj, cf. Juan 17:3.

o   Todo aquel que invoca el nombre de HaShem se aparta de la iniquidad – una vida en santidad en obediencia a los mandamientos de la Torá.

El que no edifica sobre este fundamento caerá en las crisis profundas de la vida. AMEN?

 

Retomemos…

16:7 “y poned fuego en ellos, y echad incienso sobre ellos mañana en la presencia de Adonay; y el hombre a quien Adonay escoja será el que es santo. ¡Es demasiado para vosotros, hijos de Leví!” – Los levitas ya tenían una posición alta, pero estaban buscando una posición superior, sin entender quién es el que pone autoridades. Moshé dice que así no se hacen las cosas en el Reino. No se puede buscar una posición de autoridad sin humillarse ante el Eterno. Los puestos no son logrados mediante un afán humano y medios forzosos o influencias humanas. Adonay es el que pone líderes. Él es el quien levanta y eleva a las personas a las posiciones altas. ¡Ten mucho cuidado con la lucha de poder! Si no sabemos dónde está la fuente de autoridad, estamos perdidos.

Los rebeldes invocaron el poder del pueblo, para afirmar su posición de liderazgo, como diciendo: “Todo el pueblo es santo, tiene una posición alta delante del Eterno. Vosotros estáis tomando una posición demasiado alta, puesto que todos somos iguales. Nadie es mejor que otro. Así que nosotros también podemos opinar. Nosotros también podemos estar en una posición alta.”

Algunos comentaristas opinan que fueron los primogénitos de la tribu de Reuvén que se levantaron junto con Kóraj. Los primogénitos habían sido reemplazados por los levitas en su función de sacerdocio. Sin embargo no podían exigir una posición que El Eterno les había quitado. No entendían la esencia de la autoridad. La autoridad NO viene del pueblo, sino de Elohim, el Juez Supremo, que es la Autoridad Máxima.

En 1 Timoteo 3:1-7 está escrito: “Palabra fiel es ésta: Si alguno anhela el cargo de líder, buena obra desea hacer. Un líder debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso. Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la congregación de Eloah?); no un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo. Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.”

No es malo desear un puesto de liderazgo, si uno tiene motivos puros. El llamado al liderazgo se manifiesta normalmente primero como un deseo. Lo que se requiere de un líder es que esté sujeto al Eterno, obedeciendo sus mandamientos teniendo un carácter aprobado.

16:9-10 “¿No os es suficiente que el Eloah de Israel os haya separado del resto de la congregación de Israel, para acercaros a sí, a fin de cumplir el ministerio del tabernáculo de El Eterno, y para estar ante la congregación para ministrarles, y que se te ha acercado a ti, Kóraj, y a todos tus hermanos, hijos de Leví, contigo? ¿Y pretendéis también el sacerdocio?” – Moshé los está recordando su posición predilecta como levitas y jefes. No era suficiente para ellos servir a El Eterno de esa manera. Pretendían algo mayor, con malos deseos basados en la envidia y la rivalidad, como está escrito en Jacobo 3:14-16:

“Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica. Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.”

16:11 “Por tanto, tú y toda tu compañía os habéis juntado contra Adonay; pues en cuanto a Aharón, ¿quién es él para que protestéis contra él?” – El que se rebela contra las autoridades se está revelando contra Adonay, que puso esas autoridades. No hay autoridad que no haya sido puesta por Él, según Romanos 13:1-6 donde está escrito

“Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Eloah, y las que existen, por Eloah son constituidas. Por consiguiente, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Eloah se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre sí recibirán condenación. Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás elogios de ella, pues es para ti un ministro de Eloah para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Eloah, un vengador que castiga al que práctica lo malo. Por tanto, es necesario someterse, no sólo por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto también pagáis impuestos, porque son servidores de Eloah, dedicados precisamente a esto.”

16:13 “¿No es suficiente que nos hayas sacado de una tierra que mana leche y miel para que muramos en el desierto, sino que también te estás haciendo un príncipe sobre nosotros?” – Aquí vemos que hay rebeldía abierta contra la autoridad delegada. Moshé tenía el derecho de gobernar sobre ellos no por su propia voluntad, sino para cumplir un llamado del Eterno.

Ahora veamos otro tema muy interesante en esta parasha.

Segunda aliyá, 16:14-19

Núm16:15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a El Eterno: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.

En esta parasha nos encontramos mencionado a un animal conocido como Asno o Burro, el cual es el animal más frecuentemente nombrado en los proverbios populares de nuestro pueblo, por ejemplo:

 "Donde nuestros antepasados eran los ángeles, nosotros somos hombres; donde ellos eran los hombres, nosotros somos sólo asnos" (Shab. 112b). Existen Hoy muchas referencias del Asno en el Talmúd: "El buey para arar, el asno para llevar las cargas" (Ab. Zarah 5b)

Que decir del Brit Jadasha, que incorrectamente se conoce como el Nuevo Testamento, en el cual asocia lo escrito en el TaNaJ –mal llamado Antiguo Testamento- con este animal con el Mesías:

Mateo 21:5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga.

El asno ha tenido presencia en varios eventos de las Escrituras ¿Quién no recuerda al Asna de Bilaam?:

Núm 22:28 Entonces Adonai abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?

 

El asno es un animal mamífero que lo podemos encontrar tanto en estado doméstico como salvaje, existen dos divisiones del Asno: el Asno salvaje africano; el Asno salvaje de Asia. El asno se caracteriza por sus enormes orejas largas, su color gris o pardo rojizo, su longevidad que es mayor a la del caballo y que puede ser entre 25 y 50 años, el asno se puede encontrar en rebaños de 10 o 20 animales, e incluso solitarios.

Se cree que el Asno fue domesticado por los egipcios en el año 4000 antes de la era común, y fueron animales que se caracterizaron por su estupidez, insensibilidad y testarudez, en el Talmúd encontramos: "Las heladas del asno igualan a julio (Shab. 53a).”

El usar la palabra Asno o Burro para denotar a una persona, ha sido un insulto usado desde tiempo inmemoriales, por ejemplo existe un refrán que dice: “Si un hombre te dice que tienes orejas de burro, no le prestes atención, pero si dos te lo dicen, ve inmediatamente y ensíllate”. En la Biblia encontramos pasajes que demuestran su testarudez con comparación con el hombre o como lo leeremos, aún con Israel:

Proverbios 26:3 El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, Y la vara para la espalda del necio.

Isaías 1:3 El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.

Los proverbios que mencionan al Asno son variados, por ejemplo: “El paso del asno depende de su cebada [su comida] (Shab. 51b)”. La mordedura de un Asno se consideró más peligrosa que la de un perro, ya que él podría romper incluso los huesos (Pes. 49b). ¿Quién no recuerda a Shimshon matando a mil hombres con la quijada de un Asno?: Jueces 15:16 Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, un montón, dos montones; Con la quijada de un asno maté a mil hombres.

EL ASNO EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS/ KITVEI HAKODESH

La primera vez que nos encontramos al Asno en las Escrituras es por cuanto Abram –y no Abraham- tenía en su propiedad a estos animales:

Génesis 12:16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y él tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos.

En el hebreo la palabra Asno es Jamor (Jet, mem, vav y resh) y curiosamente la palabra para Asna es muy diferente: Aton (Alef, tau, vav y nun).

Desde luego que el Jamor o Asno fue un animal cuya principal cualidad era el servir de carga:

1 Samuel 25:18 Entonces Abigail tomó luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo en asnos.

La posesión de Asnos en muchas ocasiones representaron la bendición de Adonai:

Génesis 24:35 Y Adonai ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.

Génesis 30:43 Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.

El asno fue un animal que se usó mucho por nuestro pueblo, recordemos a los patriarcas y sus animales:

Génesis 43:18 Entonces aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de José, y decían: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para tendernos lazo, y atacarnos, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos.

Génesis 43:24 Y llevó aquel varón a los hombres a casa de José; y les dio agua, y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos.

Génesis 44:3 Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.

Con el ejemplo anterior, consideremos que el jamor se usó como medio de transporte:

1 Samuel 25:42 Y levantándose luego Abigail con cinco doncellas que le servían, montó en un asno y siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer.

1 Reyes 13:13 Y él dijo a sus hijos: Ensilladme el asno. Y ellos le ensillaron el asno, y él lo montó.

Una de las Matot –tribus-, la de Isajar, fue comparado con el Jamor, y su bandera debió haber tenido este animal en ella:

Génesis 49:14 Isacar, asno fuerte Que se recuesta entre los apriscos;

En las Escrituras se registran a los Asnos reunidos en números verdaderamente grandes:

Números 31:34 y setenta y un mil asnos;

LA TORAH Y EL JAMOR

Era un animal tan preciado que aparece incluso en los Aseret Adribrot –Diez declaraciones, conocidas como los diez mandamientos-:

Exodo 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

La Torah salvaguarda cualquier posible perjuicio sobre el Jamor:

Deuteronomio 22:4 Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.

Adonai le pide a nuestro pueblo que no haga arar al Jamor con un animal desigual:

Deuteronomio 22:10 No ararás con buey y con asno juntamente.

También sobre el dueño del Jamor:

Exodo 21:33 Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno, 34 el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo.

El primogénito del Asno se redimía con un cordero:

Exodo 13:13 Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos.

En la Torah se legisla aún si el Jamor fuere hurtado:

Exodo 22:4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble.

Exodo 23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. 5 Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.

Exodo 22:9 En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo. 10 Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, u oveja, o cualquier otro animal a guardar, y éste muriere o fuere estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie;

El shabbath también le llegaría al Jamor:

Exodo 23:12 Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.

El Jamor arrebatado de su dueño sería indicativo del Juicio de Adonai:

Deuteronomio 28:31 Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no se te volverá; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.

Como hemos podido apreciar existen un legislación en la Torah especificamente para asuntos relacionados con el Jamor.

Como hemos podido leer, hay mucho que aprender de éste testarudo animal, pero no quiero terminar éste estudio sin que veamos la principal relación del Jamor, y la relación a la que me refiero es con el Mésias de Israel.

EL ASNO Y EL MESIAS

El evento conocido como la Akeda Yitzjak –atadura de Isaac- ilustra la redención del Eterno al no permitir que Yitzjak sea sacrificado, sino que manda a un animal sustituto para que sea inmolado en lugar de él, justo lo que sucedió con todos aquellos que hemos creido en el Mesías, nosotros debíamos morir, pero vino el sustituto para redimirnos del pecado, tal y cual sucedió con Abraham y su hijo:

Génesis 22:3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Elohym le dijo.

 

Génesis 22:5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

Abraham escogió para transportarse al asno, por lo que podemos estimar que éste animal de alguna forma tendría una relación con el evento en donde se concretaría y quedaría en evidencia la mesiandad de Yehoshua, tal y como lo anticipa Zajaría:

Zacarías 9:9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

El pasaje descrito por Zajaría tendría su cumplimiento en Yeshúa:

Mateo 21:1 Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los Olivos, Yeshúa envió dos discípulos, 2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos. 3 Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará. 4 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: 5 Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga. 6 Y los discípulos fueron, e hicieron como Yeshúa les mandó; 7 y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima. 8 Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino. 9 Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? 11 Y la gente decía: Este es Yeshúa el profeta, de Nazaret de Galilea.

Espero que la humildad del Mesías al elegir como medio de transporte al Jamor, sea ilustrativo para el proceder de cada uno de nosotros ante la gente que nos conoce. AMEN?

Ahora…… Cuantos siervos de El Eterno hay aquí??

Nosotros como siervos del Eterno nos estamos dando un verdadero banquete, esta mañana, con varios pasajes que hacen parte de la parashá de esta semana.

También nos damos un banquete porque la parashá describe con mucha claridad aquellas personas que hoy en día son similares a Koráj, que por cierto traduce “CALVO”.

Aunque, CALVO no hay que traducirlo como aquel que no tiene cabello. (Como YO)

Aquí, CALVO se debe traducir como aquel que no tiene COBERTURA.

O sea, aquella persona que no acepta ninguna autoridad sobre ella.

Y como síntoma principal, se la pasa murmurando en contra de las autoridades establecidas por El Eterno en la comunidad.

Recordemos que usamos Kipá en la cabeza, simbolizando que estamos bajo la autoridad del Eterno.

HERMANOS. VARONES. NEHEMIAS. Si no usamos Kipá, es como si estuviéramos CALVOS.

La primera perla que encontramos, es el pasaje donde El Eterno nos enseña que cuando alguien murmura contra algún dirigente del pueblo de Israel, no murmura contra ese dirigente, sino contra El Eterno mismo.

Bemidbar / Num. 16:11 ¡Por eso tú y tu grupo se han reunido juntos contra El Eterno! Después de todo, ¿qué es Aarón para que ustedes murmuren contra él?"

Así que los siervos deben estar tranquilos.

Contra ellos es imposible que murmuren.

Siempre las murmuraciones serán contra El Eterno.

Nuestra tarea hermanos es interceder por aquellos que murmuran, para que El Eterno no les tenga en cuenta esas murmuraciones contra Él.

Bemidbàr / Números 16:31 En el momento que él terminó de hablar, la tierra debajo de ellos se abrió 32 la tierra abrió su boca y se los tragó con sus casas, toda la gente murió con Koráj y todo lo que les pertenecía.

Cuando El Eterno nos da enseñanzas como la de esta semana, comenzamos a entender por qué uno no volvió a ver por ninguna parte a personas que con frecuencia murmuraban en contra de sus autoridades.

!!!!Es como si se las hubiera tragado la tierra!!!!!

La murmuración es de los males más difíciles de erradicar del pueblo de Israel, y de todo tipo de comunidades. (Hay esta la Shon hara)

En cuanto a Israel, aún después que pasó lo que pasó con Koráj y su gente, la gente no cogió escarmiento.

Todos vieron como la tierra- literalmente- se había tragado a Koráj, y a los que le seguían.

Todos vieron como el fuego también había consumido a 250 hombres que ofrecían incienso sin autorización. (Bem. / Num.16:35)

Pero al día siguiente, que pasó?

Bemidbàr / Num. 17:6(16:41) Pero justo al día siguiente, la comunidad completa del pueblo de Israel murmuró contra Moshé y Aarón: "¡Ustedes han matado a la gente de YHVH!" 7(16:42) Sin embargo, según la comunidad se estaba reuniendo contra Moshé y Aarón, ellos miraron en la dirección de la tienda de reunión y vieron la nube cubriéndola y la Gloria de YHVH aparecer. 8(16:43) Moshé y Aarón vinieron al frente de la tienda de reunión. 9(16:44) YHVH dijo a Moshé: 10(16:45) "Sepárate de esta asamblea, ¡y Yo los destruiré a una!"

Si no hubiera sido por la intercesión de Moshé y Aarón, todo el pueblo hubiera perecido.

14(16:49) Aquellos que murieron de la plaga fueron 14,700 – aparte de los que murieron en el incidente de Koráj.

¡Ojo! No leamos tan rápido estos pasajes.

Fijémonos que cuando el pueblo murmuró contra Moshé y Aarón, ellos (Moshé y Aarón) no miraron hacía el pueblo, sino que miraron hacía la Tienda de Reunión, donde estaba El Eterno.

Como diciendo: “no es contra nosotros, es contra Ti”.

Que buen ejemplo, para todos nosotros.

Para que siempre que murmuren contra nosotros, miremos hacía El Eterno.

Y eso sí, intercedamos, sobre todo por aquellos que por ignorancia, no saben contra quien están murmurando cuando lo hacen.

“Padre, perdónalos que no saben lo que hacen”

Amen??

Padre, que nuestras vidas estén enmarcadas en Tu amor y nos permitas alcanzar de Tu misericordia. Ayúdanos a defendernos de las asechanzas del enemigo, Hoy  te rogamos en particular, apartarnos del espíritu maligno de la envidia, y que entendamos que somos reyes y sacerdotes; una nación santa (apartada).

 

¡SHABAT SHALOM!

 

Por Orlando Unda R.

viernes, 5 de junio de 2026

Parashá 37 Shelaj Lejá/Envia tu/Números 13:1 – 15:41

 

Parashá 37 Shelaj Lejá/Envia tu/Números 13:1 – 15:41

PARA SER COMPARTIDA EN EL SHABAT DEL 21 SIVAN 5786 / 06 JUNIO 2026.

Primera aliyah, 13:1-20

Segunda aliyah, 13:21 – 14:7

Tercera aliyah, 14:8-25

Cuarta aliyah, 14:26 – 15:7

Quinta aliyah, 15:8-16

Sexta aliyah, 15:17-26

Séptima aliyah 15:27-41

 

Haftará: Josué 2:1-24

 

Brith Hadasha: Juan 7:1-8:47; (hebreos 3:7-19)

 

1. Aliyah 7:13

2. Aliya 7:14-39

3. Aliyah 7:40-8:6

4. Aliyah 8:7-28

5. Aliyah 8:29-47

 

Shelaj lejá significa “envía tú”(envía por tu cuenta o sigue por tu cuenta).

 

Primera aliyah, 13:1-20

          13:3 “Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Kenáan, que voy a dar a los hijos de Israel; enviarás un hombre de cada una de las tribus de sus padres, cada uno de ellos jefe entre ellos.” – Las primeras palabras hebreas de esta oración “shelaj lejá” significan literalmente “envía para ti” o “envía por ti”. La idea de enviar espías no venía de El Eterno o de Moshé, sino del pueblo, como está escrito en Deuteronomio 1:22-23:

 

“Entonces todos vosotros os acercasteis a mí, y dijisteis: "Enviemos hombres delante de nosotros, que nos exploren la tierra, y nos traigan noticia del camino por el cual hemos de subir y de las ciudades a las cuales entraremos." Y me agradó el plan, y tomé a doce hombres de entre vosotros, un hombre por cada tribu.”

        

          13:4 “Y estos eran sus nombres: de la tribu de Reuvén, Shamúa, hijo de Zajur” – En esta lista otra vez Reuvén está mencionado como el primogénito.

           13:6 “de la tribu de Yehudá, Calev, hijo de Yefuné” – Calev fue hijo de Jezrón, hijo de Perets, hijo de Yehudá, cf. 1 Crónicas 2:3-5, 18. Calev representaba la tribu de Yehudá. Pero ¿por qué fue llamado cenezeo (heb “kenizí”), como está escrito en Números 32:12; Josué 14:6, 14: “Calev, hijo de Yefuné cenezeo”?

 

En Génesis 36:11 se habla de un tal Kenaz (Cenaz) que era hijo de Elifaz, hijo de Esav, pero la pregunta es si Calev tenía algo que ver con él. Rashí cita el Midrash que dice que Calev era hijo adoptivo de Kenaz y que la madre de Caleb dio a luz a Otniel para Kenaz. Según Radak después de haber muerto Yefuné, su viuda se casó con Kenaz, de quien dio a luz Otniel. Por esto Otniel y Kalev eran medio hermanos por parte materna. Según Aryeh Coffman, Calev se crió en casa de Kenaz, y por esto es llamado “kenizí” (cenezeo) que es un sobrenombre derivado del Kenaz.

 

En Josué 15:17 está escrito: “Y Otniel, hijo de Kenaz, hermano de Calev, la tomó, y él le dio a su hija Ajsá por mujer.

 

Esto nos enseña que la Torá habla de dos hombres diferentes con el nombre Kenaz, un edomita y un israelita. La herencia tribal y la herencia de la tierra de Israel vienen por la vía paterna. Así que si Calev hubiera sido descendiente directo de Kenaz, nieto de Esav, no podría tener ninguna identidad tribal y por lo tanto no podría representar la tribu de Yehudá. Calev tenía un espíritu muy hermoso. Su nombre significa “como el corazón” (LEV). Hacía las cosas de corazón y entrega al Eterno.

 

Junto con Yehoshúa fue el único de todos los que fueron contados de los que salieron de Mitsrayim, que entró en la tierra prometida. Esto nos habla de la entrega del corazón de este hombre. Calev tenía 40 años en el momento de ser enviado como explorador.

 

Según Josué 14:10-11, donde está escrito: “Y ahora, he aquí, El Eterno me ha permitido vivir, tal como prometió, estos cuarenta y cinco años, desde el día en que Adonay habló estas palabras a Moshé, cuando Israel caminaba en el desierto; y he aquí, ahora tengo ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día en que Elohim me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.

 

Calev es un ejemplo de un hombre que sirvió a El Eterno de corazón y habló desde un corazón entregado aunque todos los demás fueron infieles. ¡Seamos como él!

 

a Hoshéa, hijo de Nun, Moshé lo llamó Yehoshúa” – Moshé tuvo la revelación del Mesías Yeshúa, como está escrito en Juan 5:46: “Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

 

El Eterno reveló a Moshé el nombre del Mesías que iba a venir, en su forma antigua y amplia. De esa manera este explorador Yehoshúa hijo de Nun constituye una figura profética del Mesías.

     -         Su nombre es el mismo que el del Mesías.

     -         Fue un siervo fiel a Moshé en todo momento, al igual que el Mesías.

     -         Tomó el lugar de Moshé, el Mesías iba a ser como Moshé.

     -         Fue el que introdujo al pueblo en la Tierra prometida, como el Mesías va a introducir a los  

                Fieles en el reino venidero.

      -         Él cruzó el río Yardén ileso, simbolizando la muerte y la resurrección.

      -         Etc.

 

Yehoshúa vino de la tribu de Efrayim, hijo de Yosef. Por esto hay otra señal de que el Mesías tenía que ser hijo de Yosef de manera profética y cumplir el papel del Mesías sufriente para luego ser levantado en alto, al igual que Yosef en Mitsrayim. Al mismo tiempo vemos aquí una conexión interesante entre el Mesías y la tribu de Efrayim que representa a las tribus dispersas y perdidas de Israel. El Mesías tiene el papel de representar y restaurar esas tribus perdidas. Además vemos que el nombre Yehoshúa significa que El Eterno es el que salva, como está escrito en Isaías 43:11: “Yo, yo soy Elohim, y fuera de mí no hay salvador.”

 

En Isaías 45:21 está escrito: “Declarad y presentad vuestro caso; sí, que deliberen juntos: ¿Quién ha anunciado esto desde la antigüedad y lo ha declarado desde entonces? ¿No soy yo, Adonay? No hay más Eloah que yo, un Eloah justo y salvador; no hay ninguno fuera de mí.”

 

En Oseas 13:4 está escrito: “Más yo he sido El Eterno tu Eloah desde la tierra de Mitsrayim; no reconocerás a otro eloah fuera de mí, pues no hay más salvador que yo.”

 

En 1 Timoteo 1:1 está escrito:  “Pablo, shaliaj del Mesías Yeshúa por mandato de Eloah nuestro Salvador, y del Mesías Yeshúa nuestra esperanza”

 

En 1 Timoteo 2:3 está escrito: “Porque esto es bueno y agradable delante de Eloah nuestro Salvador”

 

Si Elohim, el Padre Eterno, es el único Salvador, ¿cómo es que ahora un hombre, Yeshúa recibe el título de salvador, como está escrito en Lucas 2:11: “porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Adón Mesías.”?

 

En Juan 4:42 está escrito: “decían a la mujer: Ya no creemos por lo que tú has dicho, porque nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo.”

 

La respuesta es que El Eterno es el que salva por medio de sus agentes. Noaj fue un salvador del mundo en su tiempo. Moshé fue un salvador en su tiempo. La reina Ester fue una salvadora en su tiempo, cf. Abdías 21. Pero ninguno de ellos podía liberar al hombre del pecado y de la muerte. Por lo tanto Yeshúa HaMashiaj es el salvador de Israel y el mundo por excelencia, enviado por el Padre precisamente con el fin de salvarnos de nuestros pecados y todas sus consecuencias desastrosas.

 

En Hechos 5:31 está escrito: “A éste Eloah exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados.”

En Hechos 13:23 está escrito: “De la descendencia de éste, conforme a la promesa, Dios ha dado a Israel un Salvador, Yeshúa.”

En 1 Juan 4:14 está escrito: “Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo para ser el Salvador del mundo.”

 

Yehoshúa entró en la tierra dos veces durante su vida. La primera vez solamente fue una visita de 40 días para explorar la tierra. La segunda vez fue con la fuerza para conquistarla y sujetarla al Reino de los cielos. De la misma manera, cuando estuvo el Mesías en la tierra de Israel la primera vez, su visita duraba sólo unos años y no usó la fuerza bélica para implantar el Reino. Pero cuando vuelva por segunda vez, vendrá como líder de todos los ejércitos celestiales para establecer definitivamente el Reino de Eloah en la tierra de Israel y el mundo entero.

 

Segunda aliyah, 13:21 – 14:7

           13:25 “Y volvieron de reconocer la tierra al cabo de cuarenta días” – Según el Midrash, la noche en que volvieron fue el día 9 del mes de Av, el quinto mes, el mismo día cuando los hijos de Israel habían empezado el culto al becerro de oro. Esa noche El Eterno juró que los hijos de Israel iban a ser dispersados entre las naciones, como está escrito en el Salmo 106:24-27: “Aborrecieron la tierra deseable, no creyeron en su palabra, sino que murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz de Adonay. Por tanto, les juró abatirlos en el desierto, y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras.”

 

Por esta razón este día fue transformado en un día de calamidad para la historia judía. En ese día fueron destruidos los dos templos. En ese día fue derrotada la última revuelta de los judíos contra Roma en el año 135. En ese día fueron expulsados los judíos de España en el año 1492. En ese día empezó la primera guerra mundial. En ese día ocurrió la noche de cristal durante la segunda guerra mundial. El 9 de Av, en hebreo “tishá be-av”, es un día de ayuno y luto nacional para el pueblo judío. Pero el profeta promete que se convertirá en un día de alegría, como está escrito en Zacarías 8:19:

“Así dice El Eterno de los ejércitos: "El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Yehudá en gozo, alegría y fiestas alegres. Amad, pues, la verdad y la paz."”

        

           13:30 “Entonces Calev hizo callar al pueblo delante de Moshé, y dijo: Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos. Calev era un hombre de fe y hablaba fe con su boca. Lo que hay en el corazón habla la boca. Su nombre significa “según el corazón” y así dio un informe según su corazón. El iba en contra de la corriente y confiaba en las promesas de Adonay. Lo que él creyó en ese momento lo recibió más tarde.

        

          13:31 “Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.” – Los diez exploradores hablaban palabras negativas que iban en contra de las promesas de El Eterno. Humanamente hablando tenían razón, pero el pueblo del Eterno no ha sido llamado a caminar de manera natural, sino sobrenatural. Por lo tanto, la única manera de poder conquistar la tierra, era por medio de la ayuda del Eterno. Pero estos hombres no quisieron confiar en Elohim. Solamente evaluaban las cosas de manera natural. Ellos no tenían fe y por lo tanto no recibieron lo que Elhim había prometido.

 

 

Como está escrito en Hebreos 4:1-2:

“Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en los que la oyeron.”

Las promesas de Adonay tienen que ir acompañadas por la fe en los que las oyen para que puedan tener su cumplimiento. La confianza en las promesas de Elohim es un requisito para poder beneficiarse de ellas. Si estás en problemas, ante gigantes y ante una tarea que humanamente es imposible realizar, la única manera de poder pasar por en medio en victoria es confiar en las promesas del Eterno.

Por lo tanto, memoriza las promesas, medita en ellas día y noche, escríbelas en papeles y pégalas en las paredes de tu casa, cántalas, repítelas a tus hijos, ponlas en tu corazón y háblalas con tu boca y verás cómo tu corazón será fortalecido para poder recibir lo que dicen las palabras poderosas del Todopoderoso y Fiel. Amen? Y en estos días sí que hemos visto y recibido respuestas de las promesas del Eterno. Aleluyah.

       

           13:32 “Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantes, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estatura.” – Hablaron mal de la tierra, del regalo que el Eterno les estaba dando. El Midrash cuenta que delante de los espías Adonay envió una plaga, de manera que ellos vieron muertos por todas partes. En lugar de ver la mano poderosa de Elohim dedujeron que la tierra estaba haciendo daño a sus habitantes. La tierra de Israel es algo especial para El Eterno. Sus ojos están sobre ella durante todo el año, como está escrito en Deuteronomio 11:12:

“Es una tierra que Adonay tu Eloah cuida; los ojos de Adonay  tu Eloah están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

 

Por esto constituye un delito muy grave hablar mal de la tierra de Israel. Por causa de su actitud negativa hacia la tierra de Israel estos exploradores sufrieron la muerte.

           -          Alguno se acuerda de El presidente Chávez de Venezuela, ¿¿¿qué le paso???...

        

           14:1 “Entonces toda la congregación levantó la voz y clamó, y el pueblo lloró aquella noche.” – Según Rashí, aquí la palabra congregación, en hebreo “edá”, no se refiere a todo el pueblo sino al sanedrín, los 70 líderes principales. Ellos hicieron más caso al informe negativo que del informe positivo. A la carne le gusta más las noticias malas que las buenas.

 

           Las malas noticias venden mejor que las buenas. En lugar de escuchar la Palabra del Eterno que había dado tantas promesas, y además con señales y prodigios, hicieron caso a palabras llenas de incredulidad y no pudieron esperar en un futuro positivo. Es muy importante que cuidemos nuestro corazón para que no entren dudas de las palabras de Adonay. ¿Qué informe escuchas? ¿El del cielo o el de los hombres?

 

Según las palabras de cada uno, así le sucedió. Calev y Yehoshúa entraron en la tierra, conforme a sus propias palabras, y el pueblo murió en el desierto, conforme a sus propias palabras. ¿Cómo quieres que sea tu futuro? El futuro depende de tus palabras. ¡Úsalas correctamente!

        

            14:4 “Y se decían unos a otros: Nombremos un jefe y volvamos a Mitsrayim” – La democracia no es la mejor forma de dirigir un pueblo. Si el pueblo de Israel hubiera sido sujeto a las normas democráticas de la sociedad moderna, hubieran vuelto a Mitsrayim. Hubieran votado con la mayoría para tener un gobierno nuevo, sin Moshé. Pero El Eterno tenía otro plan porque Él no se somete a la mayoría. El poder principal no viene del pueblo, sino del Cielo.

 

Tercera aliyah, 14:8-25

           14:11 “Y El Eterno dijo a Moshé: ¿Hasta cuándo me desdeñará este pueblo? ¿Y hasta cuándo no creerán en mí a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?” – Todo este conflicto tenía una causa, la incredulidad. La incredulidad es la falta de confianza y la falta de fidelidad. El pueblo eligió no creer al Eterno. Escogieron palabras de derrota en lugar de las promesas de victoria, y así les alcanzó la derrota. La fe se basa en la Palabra, como está escrito en Romanos 4:18; 10:17: El creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: ASÍ SERÁ TU DESCENDENCIAAsí que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra del Elohim.”

 

Tenían suficientes palabras del cielo para poder creer, pero tomaron la decisión de no hacerlo. Por eso el Eterno se cansó de ellos.

        

          14:12 “Los heriré con pestilencia y los desalojaré, y a ti te haré una nación más grande y poderosa que ellos.” – Moshé tuvo la oportunidad de ser el padre de una gran nación. Sin embargo rechazó esa oportunidad por amor al pueblo. De la misma manera Yeshúa no vino para rechazar a Israel y buscarse un nuevo Israel, sino para restaurar las 12 tribus de Israel y además injertar a los gentiles en el pueblo santo. Él no creó una nueva entidad, aparte de Israel, llamada Iglesia, sino restauró y amplió la antigua nación de Israel.

        

          14:13 “Pero Moshé respondió a El Eterno: Entonces lo oirán los mitsríes, pues tú sacaste a este pueblo de en medio de ellos con tu poder”

 

         – ¿Qué argumentos usaba Moshé en la intercesión?

      1.      Los mitsríes oirán que tú no pudiste cumplir tu promesa. Está en juego el honor de Elohim, si Su Palabra es cumplida o no. El testimonio ante las naciones es muy importante.

     

      2.      Las naciones de la tierra de Kenáan dirán: “Adonay no pudo…”. El honor de Elohim está en juego, y por eso Moshé está más interesado en él que de la supervivencia del pueblo. El pueblo merece morir. Pasaron las diez pruebas y fallaron todas. Por eso el argumento que usa Moshé no es que el pueblo sea salvo, sino de que el honor de E Eterno sea salvo.

     

      3. Basándose en la revelación de los 13 atributos de misericordia, Moshé reclama que el Eterno actúe según quien es, misericordioso, que perdona… “Muestra quien eres, conforme a lo que dijiste.” Vemos, por lo tanto, que también en este caso el Nombre de Adonay es el motivo de la intercesión de Moshé. El deseo de Moshé es que el Eterno sea conocido en el mundo, y por eso se interpone a la propuesta del exterminio del pueblo y un plan nuevo, aunque él mismo fuera el protagonista.

 

¡Qué corazón tenía Moshé! Tuvo la oportunidad de ser el padre de un nuevo Israel, pero no buscó su propia fama, ni que su propio nombre fuera engrandecido.

 

Tenía más interés por el Nombre de Elohim que por su propio nombre. ¡Qué ejemplo para nosotros!

Ahora bien, la promesa de que los descendientes de Moshé fueran multiplicados se cumplió, según está escrito en 1 Crónicas 23:17b: “los hijos de Rejavyá fueron muchos.”

       

         14:20 “Entonces Adonay dijo: Los he perdonado según tu palabra” – Las palabras de Moshé estaban de acuerdo con las palabras y el honor del Eterno y por eso su oración tuvo éxito. Ora las palabras del Eterno y tu oración tendrá éxito. Es más, nunca se debe orar o hablar de cosas que no estén de acuerdo con la Torá, como está escrito en 1 Pedro 4:11a:

 

“El que habla, que hable conforme a las palabras de Eloah”

        

          14:21 “pero ciertamente, vivo yo, que toda la tierra será llena de la gloria de Elohim” – Esto sucederá durante el reinado mesiánico.

       

          14:22 “ciertamente todos los que han visto mi gloria y las señales que hice en Mitsrayim y en el desierto, y que me han puesto a prueba estas diez veces y no han oído mi voz” – Los hijos de Israel fueron probados diez veces, como nuestro padre Avraham, y fallaron en todas las pruebas. Lo más importante no es lo que uno hace cuando es probado sino cómo uno reacciona. Todas las veces que el pueblo fue puesto a prueba murmuraron. Por eso no eran dignos de entrar en la tierra.

 

El Talmud nombra las diez veces que el pueblo probo a Elohim: Dos en el mar de Suf, cf. Éxodo 14:11; Salmo 106:7; dos a causa del agua, cf. Éxodo 15:23-24; 17:1-3; dos a causa del maná, cf. Éxodo 16:19-20, 27; dos a causa del alimento, cf. Éxodo 16:3; Números 11:4; una vez con el becerro de oro, cf. Éxodo 32:4; y una vez con el pecado de los exploradores, cf. Números 14:1.

 

Cuarta aliyah, 14:26 – 15:7

           14:27 “¿Hasta cuando a esta malévola asamblea, que ellos provocan que se quejen contra mí? Las quejas de los Hijos de Israel que ellos provocan contra Mi Yo he escuchado.” – Dos grupos de personas son mencionados en este versículo; la “asamblea” y los hijos de Israel. Según Rashí, esta “asamblea”, en hebreo “edá”, son los diez espías que provocaron que los hijos de Israel se quejaran y se revelaran contra el Eterno. De allí se aprende que una asamblea constitucional, legalmente compuesta, tiene que tener como mínimo diez varones, en hebreo “minyán”.

Según Mizrají, la palabra “edá” literalmente significa “asamblea” o “congregación”. Se deriva de la raíz yud, ayin, dalet, que implica reunirse para un fin determinado, y es por eso que la Torá la utiliza para referirse a un grupo homogéneo de individuos que comparten un propósito único.

        

          14:28 “Diles: "Vivo yo"—declara Adonay-- "que tal como habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.” – Como el hombre ha sido creado a la imagen de Elohim le ha sido dado mucho poder en su lengua. ¿Quieres que sucedan cosas buenas en tu vida? Habla bien y obedece los mandamientos.

           Como está escrito en el Salmo 34:11-14: “Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor de Adonay. ¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.”

       

          14:29 “En este desierto caerán vuestros cadáveres, todos vuestros enumerados de todos los contados de veinte años arriba, que han murmurado contra mí.” – Según los Midrashes, las mujeres, los hombres mayores de 60 años y la tribu de Leví estaban excluidos de esta sentencia, porque sólo los que fueron contados, no tenían el derecho de entrar.

“de veinte años arriba” – De aquí aprendemos que el juicio divino llega sobre una persona a partir de los 20 años. A partir de los 13 tiene la responsabilidad de caminar con Elohim. Y si no decide caminar correctamente durante sus primeros años de vida adulta, el juicio caerá sobre él a partir de los 20 años, no antes.

       

          14:34 “Según el número de los días que reconocisteis la tierra, cuarenta días, por cada día llevaréis vuestra culpa un año, hasta cuarenta años, y conoceréis mi enemistad.” – De esto aprendemos que proféticamente se puede comparar un día con un año y viceversa. Un año puede representar un día y un día puede representar un año, cf. 2 Pedro 3:8.

       

          14:35 “Yo, Adonay, he hablado; ciertamente esto haré a toda esta perversa congregación que se han juntado contra mí. En este desierto serán destruidos, y aquí morirán.” – El texto dice que ellos tenían que ser destruidos en el desierto y morir allí. Según el Talmud esta oración está hablando de dos momentos de muerte, en este mundo y en el mundo venidero “allí”.

          14:36-37 “En cuanto a los hombres a quienes Moshé envió a reconocer la tierra, y que volvieron e hicieron a toda la congregación murmurar contra él dando un mal informe acerca de la tierra, aquellos hombres que dieron el mal informe acerca de la tierra, murieron debido a una plaga delante de Elohim.”

         – En este texto la Torá no destaca la rebeldía de los exploradores, ni los culpa por su incredulidad, sino los causa de hablar mal de la tierra. ¡Qué importante es la Tierra de Israel en el plan divino! Fueron condenados a muerte por hablar mal de la tierra. ¿Cómo hablamos de la tierra donde vivimos? La tierra es un regalo del cielo al hombre. Hablemos bien de ella.

        

          14:44 “Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte; mas ni el arca del pacto de Elohim ni Moshé se apartaron del campamento.” – Hay un límite para la gracia del Eterno. Ya no hubo lugar para el arrepentimiento. Después de las diez provocaciones, hubo una sentencia final, y ya no podían hacer teshuvá. ¡No se puede jugar con el Eterno! Aquí aprendemos que hay una diferencia entre fe y obstinación. El pueblo obstinado estaba aparentemente basándose en la Palabra del Eterno. Pero no tomó en cuenta la sentencia que había sido dada. No se puede tomar una palabra de las Escrituras y aplicarlas sobre su vida sin el respaldo del Eterno. Necesitamos colaborar con el Eterno en el cumplimiento de sus promesas, no tomar promesas sin una relación de obediencia.

           Aunque se puedan utilizar mal las palabras de la Torá para sus propios caprichos o para obtener poder, las Escrituras no fueron dadas para ser usadas así. Los que usan las Escrituras de esa manera serán juzgados, porque no están sometidos al Eterno, sino quieren dominar sus propias vidas y las vidas de otros. Las promesas son dadas para los que andan con El Eterno en obediencia y en una relación íntima.

 

           En Mateo 4:6-7 está escrito: “y le dice: Si eres Hijo de Eloah, lánzate abajo, pues escrito está: "A SUS ANGELES TE ENCOMENDARÁ", y: "EN LAS MANOS TE LLEVARÁN, NO SEA QUE TU PIE TROPIECE EN PIEDRA." Yeshúa le dijo: También está escrito: "NO TENTARÁS AL SEÑOR TU ELOAH.”

 

Hasatán, que es un personaje real, no sólo una fuerza del mal, intentó engañar al Maestro para que usara un texto de la Escritura para llevar a cabo una obra maravillosa sin el permiso del cielo, sin la obediencia al Espíritu, sin caminar con la Shejiná. En el desierto cayeron nuestros padres ante la misma tentación, pero Yeshúa HaMashiaj hizo tikún, rectificación de ese pecado. ¡Aprendamos de Su ejemplo!

       

          Séptima aliyah 15:27-41

          15:30-31 “Pero aquél que obre con desafío, ya sea nativo o extranjero, ése blasfema contra El Eterno, y esa persona será cortada de entre su pueblo. Porque ha menospreciado la palabra de Adonay, y ha quebrantado su mandamiento, esa persona será enteramente cortada; su culpa caerá sobre ella.” – Según Rashí, cuando un pecado de idolatría es cometido, no por error, sino con premeditación, entonces hay pena de muerte, en el caso de no haber arrepentimiento. Mientras no haya arrepentimiento, el pecado permanece en él.

        

          15:32 “Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, encontraron a un hombre que apilaba leña en shabat.” – La Torá no dice que el hombre tuvo arrepentimiento. Según Rashí, los que lo hallaron le advirtieron de que eso estaba prohibido en shabat bajo pena de muerte, pero él no hizo caso. Según la ley judía, una persona no puede ser sentenciada a muerte si no hay dos o tres testigos que le hayan advertido antes de cometer el crimen. Como el hombre no había hecho caso a la advertencia, Elohim dictó la sentencia de lapidación. Moshé consultó con Adonay sólo para saber qué tipo de pena de muerte le tenía que dar, puesto que ya se había dado el mandamiento del shabat con la pena capital en el caso de que se quebrantara, cf. Éxodo 31:14-15. En la Torá hay cuatro formas de ejecutar una persona, y Moshé no sabía cuál de ellas aplicar en este caso, y por eso consultó. De esto aprendemos que Moshé no recibió toda la halajá en Sinái. También se puede pensar que Moshé no estaba seguro si el hecho de apilar leña debe ser considerada una “melachah” y por eso debería consultar a Elohim. Este texto nos enseña cuán importante es el Shabat para nuestro Padre celestial.

        

            Los Tsitsit: La costumbre actual entre la gran mayoría de judíos observantes de la Torá es que sólo el varón usa tsitsits en su ropa. Por esta razón una prenda con tsitsit es considerado como una ropa de varón y por lo tanto le es prohibido a la mujer usar tsitsit, para no quebrantar el mandamiento de no llevar ropa de hombre, como está escrito en Deuteronomio 22:5:

“La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que hace esto es abominación a Elohim tu Eloah.”

 

Los flecos son hechos de una manera especial. Hay varias tradiciones y prácticas que se han desarrollado durante la historia. Las más comunes hoy en día tienen cinco nudos y ocho hilos. Entre los nudos el hilo azul da una cantidad de vueltas para así producir un código numérico. Según la tradición asquenazí, que es la más extendida hoy en día, hay siete, ocho, once y trece vueltas entre los cinco nudos. Estos números corresponden al valor de las letras hebreas que forman las palabras “Adonay Ejad”, cf. Deuteronomio 6:4b. La tradición sefardí usa diez, cinco, seis y cinco vueltas entre los nudos, formando así el número de cada letra del Nombre Sagrado.

Como las letras de la palabra “tsitstit”, escrita con escritura completa, suman 600, y el fleco está hecho por 8 hebras y 5 nudos, podemos sumar estos números y llegar a 613, en recuerdo de los 613 mandamientos de la Torá. Los cinco nudos hablan de los cinco libros de Moshé y los cinco sentidos del hombre que están involucrados en la obediencia a los mandamientos.

 

Las ocho hebras hablan de lo sobrenatural que se introduce en lo natural, mediante la entrega de la Torá dada a Moshé y del Mesías que también vino del cielo, como está escrito en Juan 3:13:

 

“Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.”

 

Una prenda rectangular con cuatro tsitsits en las puntas es llamada talit. Antiguamente, todos los israelitas se cubrían con mantos que tenían cuatro esquinas, pero con el tiempo las vestimentas han ido cambiando y normalmente ya no tienen cuatro esquinas. Por lo tanto, con ropas modernas que no tienen cuatro esquinas no se puede cumplir este mandamiento, como está escrito en Deuteronomio 22:12: “Te harás borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubras.”

 

Por este motivo, los rabinos inventaron el talit que, en primer lugar, sirve para el tiempo de la oración de la mañana. También existe un talit más pequeño con un agujero en medio para meter la cabeza, llamado “talit katán”, “un pequeño talit”. Cuando los judíos sefardíes fueron perseguidos en España durante la edad media inventaron un talit que se podía llevar debajo de la ropa con el propósito de poder cumplir, por lo menos, una parte del mandamiento sin tener que sufrir la muerte.

 

Por lo tanto, hay judíos que llevan el tsitsit de forma invisible, debajo de su ropa. Otros usan el talit katán debajo de la ropa sacando las tsitsits para fuera par que se cumpla el mandamiento.

Como el texto dice que el manto en el cual hay que poner borlas, sirve para cubrirse, no es bueno poner el talit katán directamente sobre el cuerpo, para que no sea una ropa interior. Es conveniente vestirse con una camiseta y luego poner el tsitsit por encima, y luego una camisa encima del tsitstit. (El talit katán también es llamado tsitsit.) Como la Torá dice que el talit debe cubrirnos no se considera correcto usar talits que tienen una tela que tiene más agujeros que tela, como una malla. Rashí enseña que los cuatro flecos que están en las cuatro direcciones nos recuerdan que tenemos la obligación de cumplir los mandamientos dondequiera que nos volvemos. Las tsitsits representan dos testigos en frente de una persona y dos testigos detrás de ella, para advertirle contra el pecado.

 

La Torá nos enseña que el recuerdo de todos los mandamientos protege nuestros corazones y nuestros ojos del pecado. También nos enseña que si cumplimos los mandamientos somos santificados. Los mandamientos nos santifican, nos apartan del pecado y nos acercan al Eterno. Así que las tsitsits nos ayudan a acercarnos al Eterno. ¡Qué bonito regalo!

En Zacarías 8:23 está escrito: “Así dice HaShem Tsevaot: "En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán la esquina del vestido de un judío, diciendo: 'Iremos con vosotros, porque hemos oído que Eloah está con vosotros.'"”

 

En la esquina del vestido de un judío está la tsitsit. Los diez hombres son los descendientes de las diez tribus perdidas que ahora están volviendo a casa y desean aprender de los judíos cómo cumplir los mandamientos de la Torá dada a Moshé como el Mesías Yeshúa lo hizo. Ahora estamos viviendo en esos tiempos.

 

En Mateo 9:20-22 está escrito: “Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el fleco de su manto; pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré.Pero Yeshúa, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana.”

 

En Mateo 14:34-36 está escrito: “Terminada la travesía, bajaron a tierra en Genesaret. Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Yeshúa, enviaron a decirlo por toda aquella comarca de alrededor y le trajeron todos los que tenían algún mal. Y le rogaban que les dejara tocar siquiera el fleco de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.”

 

Todos los que tocaron el fleco del manto del Mesías quedaron sanados de sus enfermedades. Los que se aferraban a los mandamientos de la Torá transmitidas por el Mesías recibieron sanidad. Había tres pasos para poder obtener el poder sanador que vino del cielo y que fue enviado mediante Yeshúa HaMashiaj.

 

      1.Reconocer a Yeshúa.      2.Acercarse a Yeshúa.     3.Tocar uno de los flecos del manto de Yeshúa.

 

Agarrar el fleco no tiene que ver con magia, sino es algo simbólico, mostrando así el deseo profundo de ser fiel al Eterno, y es un reconocimiento de la revelación divina de la Torá dada por medio de Moshé a Israel.

 

Hay sanidad de todas las enfermedades cuando obedecemos todos los mandamientos, como está escrito en Éxodo 15:26:

“Y dijo: Si escuchas atentamente la voz de Adonay tu Eloah, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los mitsries; porque yo, Adonay, soy tu sanador.”

 

El color azul que tiene uno de los hilos de la tsitsit simboliza el cielo. El hilo azul debe ser hecho de lana, que nos recuerda al Cordero. Cuando vino Yeshúa, el Cordero de Eloah estaba entre el pueblo y cuando se aferraban a Moshé y al Cordero fueron sanados. ¿Quieres ser sanado y restaurado en todo tu ser? Aférrate a Moshé y al Cordero y sé parte de los que cantan la canción de Moshé y del Cordero, como está escrito en Revelación 15:3-4:“Y cantan el cántico de Moshé, siervo de Eloah, y el cántico del Cordero, diciendo:  ¡Grandes y maravillosas son tus obras, oh Señor Eloah, Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son tus caminos, oh Rey de las naciones! ¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará tu nombre? Pues sólo tú eres santo; porque TODAS LAS NACIONES VENDRÁN Y ADORARÁN EN TU PRESENCIA, pues tus justos juicios han sido revelados.”

 

Repitamos: 13 1 YHVH dijo a Moshé: 2 "Envía de parte tuya hombres a reconocer la tierra de Kenaán, la cual Yo estoy dando al Pueblo de Israel. De cada tribu ancestral manda a alguien que sea dirigente en su tribu."
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A quien le creemos?

Aqui nos encontramos con el episodio de los espías. Mucho es lo que podemos aprender de un relato como este.
Pero miremos el contexto en el cual se da. El Eterno nos saca de Egipto, nos da la Toráh en el Monte Sinai, y quiere que entremos a poseer la tierra prometida. Y Cuando estamos próximos a entrar, pareciera que nos olvidamos de las promesas que El Eterno nos había dado:
Shemót / Éxodo 3:17 y Yo he dicho que Yo te guiaré fuera de la miseria de Egipto a la tierra de los Kenaani, Hitti, Emori, Perizi, Hivi y Yevusi, a una tierra que fluye con leche y miel."'

Entonces decidimos desconfiar del Eterno. Entonces decidimos que un hombre por cada tribu vaya e inspeccione la tierra que El Eterno nos dijo que nos iba a dar. Ahí resultan los famosísimos doce espías.
Todos conocemos el triste final.
Solo dos, dieron concepto favorable.
Bemidbar / Números 13:30 Kalev escuchó a la gente alrededor de Moshe, y dijo: "Debemos subir inmediatamente y tomar posesión de ella; no hay duda de que podemos conquistarla."

Diez espías dieron concepto desfavorable acerca de la tierra prometida.
31 Pero los hombres que habían ido con él dijeron: "Nosotros no podemos atacar esos pueblos, porque son más fuertes que nosotros"; 32 y ellos difundieron un reporte negativo acerca de La Tierra que ellos habían reconocido para el pueblo de Israel por decir: "La tierra que pasamos por ella para espiarla es una tierra que devora sus habitantes, ¡toda la gente que vimos son gigantes! 33 Vimos los Nefilim, los descendientes de Anak, que era de los Nefilim; ¡para nosotros, por comparación, lucíamos como langostas, y lucíamos así para ellos también!

Ya sabemos a quién le creyó el pueblo.
14 1 A esto el pueblo de Israel gritó en desaliento y lloró toda la noche. 2 Además, el pueblo de Israel comenzó a murmurar contra Moshe y Aharon; toda la comunidad les dijo: "¡Nosotros deseamos haber muerto en la tierra de Egipto! ¡O que hubiéramos muerto aquí en el desierto! 3 ¿Por qué YHVH nos está llevando a esta tierra donde vamos a morir por la espada? ¡Nuestras esposas y nuestros pequeños serán llevados como botín!

¿No sería mejor para nosotros regresar a Egipto?" 4 Y ellos se dijeron uno al otro: "¡Vamos a nombrar un jefe que nos devuelva a Egipto!"

La ira del Eterno no se hizo esperar.

11 YHVH dijo a Moshe: "¿Hasta cuándo me tratará con desprecio este pueblo? ¿Por cuánto tiempo más no confiarán en mí, especialmente considerando todas las señales que Yo he hecho entre ellos?

A Moshé le tocó interceder una vez más por el pueblo. Por la intercesión de Moshé, el pueblo se salvó de ser aniquilado completamente. Pero de todas maneras habría un castigo.
El Eterno dictaminó que toda esa generación moriría en el desierto.
28 Diles esto: 'Tan seguro como que Yo vivo, YHVH jura, tan seguro como que ustedes han hablado en mi oído, Yo haré esto a ustedes: 29 ¡sus cadáveres caerán en el desierto! Cada uno de ustedes que fueron incluidos en el censo de más de veinte años, ustedes que han murmurado contra mí, 30 de cierto no entrarán en La Tierra acerca de la cual Yo levanté mi mano para jurar que Yo los haría habitar en ella – excepto por Kalev el hijo de Yefuneh y Yahoshúa el hijo de Nun.

Todo porque esa generación le creyó más a los hombres que al Eterno.
Cuando leemos esa historia, nos parece inverosímil que eso hubiera ocurrido así.
Como no creerle al Eterno?  - Habían sido muchos los prodigios y milagros que Él había hecho delante de ellos.
Como no creer en Él?     ¿Como no creerle a Él?
Como tuvo más convencimiento la palabra de diez hombres que la palabra que El Eterno les había dicho acerca de la tierra prometida?
Si a todos los que vivimos en esta época se nos preguntara que hubiéramos hecho en esa circunstancia, seguramente responderíamos que obedeceríamos al Eterno sobre todas las cosas.

¿Cierto que sería muy fácil responder así?   - Pero creo que la realidad seria otra. 

Así que no nos hagamos falsas ilusiones.

Creo que hubiéramos reaccionado de la misma manera que nuestros antepasados.
Porqué digo esto?
Porque hoy en día ocurre lo mismo que hace 3.500 años.
Le seguimos creyendo más a los hombres que al Eterno.
Y para muestra les traigo varios “botones”.

Hay que colocar varias pruebas fehacientes, porque lo más seguro es que no seamos conscientes de que estamos siguiendo al hombre en vez de seguir al Eterno.

Uno de los trabajos de ha-satán (el enemigo), es hacernos creer que estamos siendo obedientes al Eterno en todo.
Pero si somos confrontados con lo que la Toráh dice, entonces nos daremos cuenta que somos desobedientes al Eterno en muchas áreas en las cuales creemos ser obedientes.

Como no nos parte un rayo cuando salimos de nuestras casas, entonces creemos que todo lo estamos haciendo bien.
Lo que no sabemos, es que El Eterno no trabaja así.
Cuando nosotros nos salimos de su camino en cualquier área de nuestra vida, Él deja que sigamos en nuestro andar.

Ahí nos dice: “SHELAJ LEJÁ.......sigue por tu cuenta.”
“Después no me eches a Mi la culpa por las consecuencias”
“Yo no te he mandado que hagas eso….tú lo decidiste........Yo lo permito....... para que aprendas que por ahí no es..........y regreses a Mis caminos.........y te dejes guiar por Mi”

Ejemplos: Oímos una enseñanza acerca de que el día de reposo es el domingo, y decimos: Amén.

No tenemos en cuenta que en la Toráh y en el resto de las Sagradas Escrituras, El Eterno manda que el día de reposo es el Shabat.

Oímos una enseñanza acerca de que podemos comer de todo, que no hay alimentos prohibidos para nosotros.

No tenemos en cuenta que en la Toráh y en el resto de las Sagradas Escrituras, El Eterno nos dice que no comamos cierto tipo de alimentos.

No nos congregamos en ninguna parte, porque alguien nos enseñó que lo importante es tener una relación con El Eterno.

No tenemos en cuenta que en la Toráh y en el resto de las Sagradas Escrituras, El Eterno nos invita a congregarnos, sobre todo en Shabat, el cual es santa convocación.

No diezmamos, ni ofrendamos, porque alguien nos enseñó que como no hay templo en Yerushalaim (Jerusalém), entonces no hay a quien darle.

No tenemos en cuenta que en la Toráh y en el resto de las Sagradas Escrituras, El Eterno nos dice que el que siembra en nosotros lo espiritual debe recibir a cambio lo material de parte nuestra.

Celebramos la fiesta de Yom HaBikurím/ Día de las Primicias el 16 de Aviv, y Shavuot/ Pentecostés el 6 de Siván, porque el Judaísmo tradicional nos dice que esas son las fechas fijas para todos los años.

No tenemos en cuenta que en la Toráh y en el resto de las Sagradas Escrituras, El Eterno nos dice que cada año las fechas varían de acuerdo al día de la semana que cae Pesaj.

Pudiéramos seguir poniendo ejemplos al respecto, pero bueno es que cada uno de nosotros se revise, y Palabra en mano, nos demos cuenta a quien le estamos creyendo.

Con toda seguridad vamos a encontrar que el Mesías tiene mucha razón cuando dice:

Yojanán Mordejai / Mar. 7:13 ¡Por lo tanto, con sus tradiciones, las cuales han sido pasadas a ustedes, anulan la Palabra de YHVH¡ Y hacen muchas otras cosas como ésta."

Hacemos lo que creemos que es correcto, sin tener en cuenta la opinión del Eterno.


Mishlé / Prov. 16:25Hay caminos que parecen justos para una persona,pero al final son caminos de muerte.

Que piensa El Eterno cuando actuamos así?


Shmuél Alef / 1 Sam. 8:7 YHVH dijo a Shmuél: "Escucha al pueblo, a todo lo que te diga; porque no es a ti que ellos están rechazando, ellos me están rechazando a mí; ellos no quieren que Yo sea Rey sobre ellos.

 

A través de Shlomo HaMelej (Rey Salomón), El Eterno nos dejó enseñanza al respecto:


Mishlé / Prov.1:29 Porque odiaron el conocimiento y no escogieron temer a YHVH, 30 rehusaron mi consejo
y despreciaron mi reprensión. 31 Así que soportarán las consecuencias de su propio camino y se hartarán de sus propias maquinaciones. 32 Porque el vagar extraviado de los incautos los matará, y la cómoda indolencia de los necios los destruirá; 33 pero aquellos que me prestan atención vivirán seguros, sin aflicción por temor a la desgracia.

A través del Shelíaj (Apóstol) Shaul (Pablo), también recibimos amonestación de parte del Eterno:

efesiìm / Efe. 4:25 Por tanto, despojándose de toda falsedad (la que muchos enseñan sin tener en cuenta lo que El Eterno dice en Su Palabra), que todos hablen la verdad (la Toráh) con su prójimo, porque estamos íntimamente relacionados cada uno con el otro, como miembros de un cuerpo.

Y para terminar, concluyamos con la enseñanza que nos dejó Yeshúa HaMashíaj:

Yojanán / Jn. 5:43 Yo he venido en Nombre de mi Padre, y ustedes no me aceptan; si otro viniera en su propio nombre, a ese sí le aceptarían. 44 ¿Cómo pueden confiar? Están ocupados buscando alabanza uno del otro, en lugar de buscar alabanza solamente de Yhvh. 45 "Pero no crean que voy a ser Yo el acusador de ustedes delante del Padre. ¿Saben quién los acusará? ¡Moshe,(la Toráh, la que nos dio El Eterno por medio de Moshé) ese mismo, con el mismo que ustedes han contado! 46 Porque si ustedes en realidad le creyeran a Moshe, a mí me creerían; porque fue acerca de mí que él escribió. 47 Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer lo que Yo digo?"

Shabat Shalom.!!!

 

Adaptado por. Orlando Unda R.