Parashá 13 – Shemot. Nombres
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de la Parashá 13 – Shemot. (Exodo) 1:1-6:1
Para
ser leída en el Shabbat 21 de Tevet de 5.786 enero 10 de 2026
Aliyás de la Torá:
1. 1:1-17
2. 1:18 – 2:10
3. 2:11-25
4. 3:1-17
5. 3:18 – 4:17
6. 4:18-31
7. 5:1 – 6:1
Haftará: Isaías
27:6 – 28:13; 29:22-23 (Ashkenazíes); Jeremías 1:1 – 2:3 (Sefardíes)
Brith
Hadasha: Hilel (Lucas 1:1-2:20
1ª. Aliya
1:1-25
2ª, Aliya
1:26-75
3ª. Aliya
1:76-80
4ª. Aliya
2:1-7
5ª. Aliya
2:8-20
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Shemot; Significa “nombres”.
Israel es convertido en un pueblo grande
En este pasaje de las Escrituras encontramos el
cumplimiento profético de las promesas dadas a Avraham, Yitsjak y Yaakov
avoteinu (nuestros padres), de que su descendencia llegaría a ser una nación
grande.
Encontramos esta
promesa siete veces en Bereshit.
"Haré de tí una nación grande... ciertamente
Avraham llegará a ser una nación grande y poderosa... De cierto te bendeciré
grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas
del cielo y como la arena en la orilla del mar... Y multiplicaré tu
descendencia como las estrellas del cielo... También tu descendencia será como
el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente,
hacia el norte y hacia el sur... Y tú dijiste: "De cierto te haré prosperar,
y haré de tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su
gran cantidad"...
Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de
naciones vendrán de ti." (Bereshit
12:2a, 18:18a, 22:17a, 26:4a, 28:14a, 32:12; 35:11)
En Shemot (Exodo) 1:7, 9b, 12a, 20b está escrito:
"Pero los
hijos de Israel fueron fecundos y aumentaron mucho, y se multiplicaron y
llegaron a ser poderosos en gran manera, y la tierra se llenó de
ellos..."el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que
nosotros" (los
egipcios)... Pero cuanto
más los oprimían, más se multiplicaban y más se extendían... y el pueblo se
multiplicó y llegó a ser muy poderoso."
Este pasaje también nos revela el plan profético para el pueblo de Israel en
los últimos tiempos. Si Egipto es un cuadro profético del mundo entero, los
hijos de Israel que estaban en Egipto son un cuadro profético de todos los que
van a nacer en el Mesías para formar parte del Israel de Elohim en el mundo
entero en los últimos tiempos.
Y así como los hijos de Israel llegaron a ser más
numerosos que los egípcios, entendemos que los salvos serán más numerosos que
los perdidos, conforme a las escrituras:
"Son más los hijos de la desolada que los
hijos de la casada - dice el Señor." Yeshayahu (Isaías) 54:1b, Gál. 4:27.
Moshé es un cuadro profético del Mesías. Moshé, el gran líder de nuestro pueblo, habló del
Mesías de esta manera:
"Un profeta de en medio de ti, de tus
hermanos, COMO YO, te levantará YHVH, tu Elohim; a él oiréis." Deuteronomio
18:15
Más adelante en el mismo texto Adonai vuelve a
confirmar esta profecía con estas palabras.
"Un profeta COMO TU levantaré de entre sus
hermanos, y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le
mande. Y sucederá que a cualquiera que no oiga las palabras que él ha de hablar
en mi nombre, yo mismo le pediré cuenta." Deuteronomio 18:18-19
Vemos por tanto que la vida y ministerio de Moshé
constituye una sombra profética del mismo Mesías. El Mesías sería como Moshé.
En la Parashá de esta semana, vamos a ver algunas cosas de la vida de Moshé que
hablan del Mesías.
1)
Moshé nació en una situación de peligro y tenía que
ser escondido.
"Entonces Faraón ordenó a todo su pueblo,
diciendo: Todo hijo que nazca lo echaréis al Nilo... Entontes puso al niño en
ella, y la colocó entre los juncos a la orilla del Nilo." Shemot 1:22; 2:3b
Cuando nació el niño, que más adelante llevaría el
nombre de "Moshé", había una amenaza de muerte sobre él. El Paró
(Faraón), rey de Egipto, había ordenado que todos los niños varones de Israel
fueran brutalmente asesinados, con el fin de que el pueblo hebreo no se
multiplicara más sobre la tierra, y para que los egípcios pudieran dominarlos.
Por lo tanto los padres de este niño hermoso tenían que mantenerle escondido
durante varios meses para salvar su vida. De la misma manera, cuando el Mesías
Yeshúa nació, hubo una amenaza de muerte sobre él (Mat. 2). El rey Herodes
temía que el nuevo rey de Israel, que había nacido, llegara a quitarle de su
puesto. Por eso mandó matar a todos los niños de Beitlejem (Belén).Yeshúa se
salvó.
Por la mano de Elohim tanto Moshé como Yeshúa
fueron salvados de la mano de los reyes que querían matarlos.
2) El
nombre Moshé es una profecía mesiánica.
"Y le puso por nombre Moshé, diciendo: Pues lo
he sacado de las aguas." Shemot
2:10b
La hija de Paró, que posiblemente era Hatsyepsut,
puso el nombre Moshé sobre el niño. Ese nombre viene de la palabra
"mashá", que significa: "sacar (del agua)", "hacer
salir", "extraer", "salvar". Moshé fue sacado de una
muerte segura en el rio Nilo (ver Hechos 7:21-22), y por eso llegó a ser un
cuadro profético del Mesías. El Mesías no solamente fue sacado de las aguas
dentro de su madre Miryam, al nacer; sino cuando había dado su vida, fue sacado
de las aguas del lago de fuego, que su alma tuvo que sufrir en lugar de
nosotros. Como Moshé fue sacado de la muerte del Nilo, el Mesías fue sacado del
lago de fuego, (Salmos 18; 69; 88).
3)
Moshé dejó su gloria para unirse a su pueblo.
"Y aconteció en aquellos días, crecido ya
Moisés, salió a sus hermanos..." Shemot 2:11a
Según informa la historia, es posible que Moshé
fuera el siguiente rey de Egipto, puesto que eran los hijos de las hijas de los
faraones que llegaron a ser los sucesores del trono. A pesar de esta posición
de gloria y riqueza mundial, Moshé valoró su identidad hebrea más que todos los
privilegios de Egipto.
La Escritura dice en la carta a los Hebreos
11:24-27:
"Por la fe Moisés, cuando era ya grande,
rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado
con el pueblo de Elohim, que gozar de los placeres temporales del pecado,
considerando como mayores riquezas el oprobio del Mesías que los tesoros de
Egipto; porque tenía su mirada puesta en la recompensa. Por la fe salió de
Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al
Invisible."
De la misma manera el Mesías dejó su gloria que
tenía junto con su Padre desde antes que el mundo existiera (Yojanán (Juan)
17:5). El había gozado de toda la gloria y potencia de ser el rey del universo,
puesto por su Padre. En lugar de quedarse en esa posición de gloria y semejanza
de Elohim, se despojó de si mismo y vino al mundo con la semejanza de cualquier
hombre (Filipenses 2:6-7). Su cuerpo tenía la "semejanza de carne de
pecado" (Romanos 8:3), pero él no tenía pecado (2 Corintios 5:21). Su
cuerpo no brillaba como el cuerpo de Adam antes de su caída en el pecado. Adam
había sido creado a "imagen del que había de venir" (Romanos 5:14b) y
antes de su caída en pecado su cuerpo había brillado con la gloria de Elohim,
reflejada en el Hijo. Pero después de la caída en pecado el hombre se convirtió
en un esclavo del pecado y había perdido esa gloria original que tenía. En
lugar de vestirse de luz celestiál, el hombre tiene que vestirse con ropas
fabricadas de la creación para cubrir su desnudez. Los animales no tienen la
necesidad de fabricar ropas para cubrirse. Esto es señal de que el hombre no es
completo. Los lirios del campo están mejor vestidos que el hombre. Ni aún
Salomón en toda su gloria podía vestirse como uno de los lirios del campo. El
hombre no es capaz de recuperar esa gloria original que tenía antes de su caída
en pecado. Lo grande en el amor del Mesías es que, por ser también él un
hombre, se identificó tanto con el ser humano que estaba dispuesto a dejar esa
gloria para venir a salvar a la humanidad, que había sido puesta bajo
esclavitud del pecado. Estando en la corte del rey de Egipto, Moshé sentía una
fuerte identificación con el pueblo hebreo.
Dentro de él había algo que le identificaba con ese
pueblo más que con los egipcios, a pesar de los muchos privilegios que pudiera
tener como rey.
De pequeño había aprendido las costumbres hebreas
en la casa de su padre y ese impacto no podía ser olvidado. Además había un
llamado sobre su vida de liberar a los hijos de Israel de la esclavitud. De la
misma manera el Hijo de Elohim dejó esa gloria que tenía junto con su Padre
para venir a este mundo como uno de nosotros. Había algo dentro de él que le
identificaba con nosotros (¿¿que lo identifica con nosotros??)
¡El es Torah viva! Tenía un llamado de salvarnos de
la esclavitud del pecado y sus consecuencias, las maldiciones y la muerte.
El Paró (Faraón) es un cuadro del jasatán. Egipto es un cuadro del
sistema mundial gobernado por el enemigo de Elohim. Moshé es una figura del
Mesías que vino para liberar a su pueblo, los judíos en primer lugar,
pero también a los no judíos, de la esclavitud del sistema mundial gobernado
por el Jasatán (diablo).
4) Moshé fue rechazado
por su propio pueblo cuando vino la primera vez.
"¿Quién te ha puesto por gobernante y juez
sobre nosotros?" Shemot
2:14ª
Cuando Moshé era grande salió de su situación de
gloria para estar con sus hermanos. Dos veces vemos repetida la palabra
"hermanos" en el versículo 11 del capítulo 2 donde está escrito:
"Y aconteció que en aquellos días, crecido ya
Moisés, salió a sus hermanos y vio sus duros trabajos; y vio a
un egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos."
Observe las palabas "sus hermanos". Esto
nos habla de identificación con el propio pueblo. Moshé no se sentía bien entre
los egipcios. Había algo fuerte dentro de él que le llevó a preferir ser del
pueblo esclavizado antes que del pueblo opresor. La razón fue que ellos eran
"sus hermanos".
Pero al intentar de resolver los conflictos de
injusticia con su propia fuerza, fue rechazado por sus propios hermanos. Pesaba
sobre él el llamado de ser el libertador de los hebreos, pero todavía no era el
tiempo.
En Hechos 7:22-28 está escrito:"Y Moisés fue instruido en toda la sabiduría
de los egipcios, y era un hombre poderoso en hechos y en palabras. Pero cuando
iba a cumplir la edad de cuarenta años, sintió en su corazón el deseo
de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver que uno de ellos
era tratado injustamente, lo defendió y vengó al oprimido matando al egipcio. "Pensaba
que sus hermanos entendían que Dios les estaba dando libertad por medio de él,
pero ellos no entendieron. Al día siguiente se les presentó, cuando
dos de ellos reñían, y trató de poner paz entre ellos, diciendo:
"Varones, vosotros sois hermanos, ¿por qué os herís el uno al
otro?" Pero el que estaba hiriendo a su prójimo lo empujó, diciendo:
"¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Acaso
quieres matarme como mataste ayer al egipcio?""
Esta fue la primera vez que Moshé intentó llegar al corazón de sus hermanos.
Pero no le reconocieron. En esto encontramos un evento profético que habla de
lo que iba a pasar con el Mesías en su PRIMERA venida a su pueblo, sus
hermanos. Es cierto que miles y miles le recibieron cuando vino. Es cierto que
tres mil le recibieron en el día de Shavuot (Pentecostés), cuando cayó el Ruaj
Ha-Kódesh (Espíritu Santo). Es cierto que más adelante la Escritura dice que
cinco mil le habían recibido en Yerushalayim. Es cierto que dice en Hechos
21:20 que hasta más de 30.000 en Yerushalayim le habían recibido como el
Mesías. Es cierto que los primeros 100.000 creyentes mesiánicos eran solamente
judíos y es cierto que cerca del año 100 d.M. alrededor de un millón de judíos
le habían recibido como el Mesías prometido, el Mesías ben Yosef. Pero
tristemente la mayoría del pueblo de Israel no le recibió cuando vino, y él fue
rechazado por los líderes de la nación judía, sus propios hermanos.
Por esto él les fue quitado durante mucho tiempo
para luego ser presentado otra vez con poder.
5) Moshé volvió por
segunda vez a Israel después de mucho tiempo.
"Y aconteció que pasado mucho
tiempo..." Shemot
2:23a
Aunque Moshé estuvo lejos de su pueblo durante
mucho tiempo, su corazón estaba con ellos. Y a pesar de que pudo tener una
familia propia, nunca se sentía integrado en el pueblo y la cultura de su
suegro Jetro. El hijo que tuvo con su esposa Siporá fue llamado Guer-shom, que
significa "Extranjero Allí". Moshé nunca se sentía como en casa con
su suegro. Su corazón estaba con los israelitas en Egipto. Después de cuarenta
años Moshé fue enviado a volver a Egipto para enfrentar al Paró y sacar a los
hijos de Israel de su poder. De la misma manera el Mesías va a volver después
de mucho tiempo, por segunda vez; a Israel con la autoridad de Yahuwé para
liberar definitivamente a los hijos de Israel de la opresión del sistema del
Nuevo Orden Mundial.
6)
Moshé fue enviado para enfrentarse directamente con el Paró (Faraón) y destruir
su poder mágico.
"Ahora
pues, ven y te enviaré a Faraón..." Shemot 3:10a
El poder mágico de Egipto tenía el pueblo hebreo
bajo esclavitud. La única forma de liberar al pueblo era desafiar a los poderes
de los dioses falsos de Egipto. También Paró era considerado como un dios. Los
dioses egipcios habían sido creados por los ángeles caídos con el fin de
manipular al pueblo por medio de ellos. Los magos que había en Egipto conocían
los poderes mágicos de los demonios. Moshé fue enviado para desafiar todo ese
poder demoníaco que estaba dominando el sistema mundial de aquel entonces.
De la misma manera el Mesías vino al mundo para
deshacer las obras del diablo, como está escrito:
"El Hijo de Dios se manifestó con este
propósito: para destruir las obras del diablo." (1 Yojanán 3:8b)
Cuando el Mesías murió, en la misma noche que el
cordero pascual fue comido por el pueblo de Israel, el poder de satán fue
destruido para siempre, como está escrito en Hebreos 2:14-17a:
"Así que, por cuanto los hijos participan de
carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para
anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es
decir, el diablo; y librar a los que por el temor a la muerte, estaban
sujetos a esclavitud durante toda la vida. Porque ciertamente no toma a los
ángeles, sino que toma a la descendencia de Avraham. Por tanto, tenía que ser
semejante a sus hermanos en todo..."
7) Moshé fue enviado para liberar al pueblo de la esclavitud bajo el Paró en
Egipto.
"Para que saques a mi pueblo, los hijos de
Israel, de Egipto." Shemot
3:10b
El Paró simboliza el satán. Egipto simboliza el
mundo, y la esclavitud de nuestros padres simboliza la esclavitud de los
hombres bajo el poder del pecado que mora en nosotros. Como Moshé fue enviado
para liberar al pueblo de Israel del poder del Paró, así el Mesías vino para
liberarnos del poder del jasatán. Como Moshé fue enviado para liberar al pueblo
de Israel de la tierra de Egipto, así el Mesías vino para liberar a los hijos
de Avraham del sistema de este mundo.
Como Moshé fue enviado para liberar al pueblo de
Israel de la esclavitud fisica, así el Mesías vino para liberarnos de la
esclavitud del pecado, como está escrito en la carta a los Romanos 6:5-7:
"Porque si hemos sido unidos a Él en la
semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su
resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El,
para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no
seamos esclavos del pecado; porque el que ha muerto, ha sido
libertado del pecado."
8) Moshé reveló el Nombre Santo del Padre al pueblo.
"Ve y reune a los ancianos de Israel, y diles:
YHVH", Shemot 3:16a
Cuando Moshé recibió el llamado de ir al pueblo de
sus padres, quiso saber el Nombre de su Elohim. Posiblemente los hijos de
Israel conocían el Nombre y al venir Moshé pronunciando el Nombre delante de
ellos, reconocieron que verdaderamente había conocido el Dios de Avraham,
Yitsjak y Yaakov.
Moshé fue encomendado pronunciar el Nombre delante
del pueblo según está escrito en Shemot 3:15:
"Dijo además Elohim a Moshé: Así dirás
a los hijos de Israel: "YHVH, el Elohim de vuestros padres, el Elohim
de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov, me ha enviado a
vosotros." Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí
de generación en generación."
Moshé fue ordenado pronunciar el Nombre delante de
los hijos de Israel. El fue enviado para que ellos conocieran verdaderamente el
significado de ese nombre. Un significado maravilloso de liberación de
esclavitud, redención y salvación. De la misma manera vino Yeshúa en el Nombre
de YHVH como está escrito en Yojanán (Juan) 12:13 (compare con (Sal.)
118:25-26):
"¡Hoshianá! (sálvanos por favor) Bendito el que viene en el NOMBRE del
YHVH, el Rey de Israel."
Así el Mesías no vino en su propio nombre, sino en
el Nombre de su Padre. Vino para dar a conocer el Nombre como está escrito en
Yojanán 17:6a, 26:
"He manifestado tu Nombre a los hombres que
del mundo me diste... Yo les he dado a conocer tu Nombre, y lo daré a conocer,
para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos."
Según lo expuesto en un artículo escrito por el Dr.
James Trimm sobre el Nombre de YHVH Yeshúa fue juzgado y condenado a muerte por
el Sanedrín precisamente por haber pronunciado el Nombre Sagrado delante de
ellos. Lo llamaban blasfemia, según está escrito en Matityahu (Mateo) 26:64-66:
"Yeshúa les dijo... desde ahora veréis al Hijo
del Hombre sentado a la diestra del Poder (por la reacción del sumo sacerdote entendemos que
aquí pronunció el Nombre, citando del (Salmo) 110:1), y viniendo sobre las nubes del cielo."
"Entonces
el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué
necesidad tenemos de más testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído la
blasfemia (según el
Talmud, pronunciar el Nombre Sagrado es considerado como blasfemia); ¿qué os parece? Ellos respondieron y dijeron: ¡Es
reo de muerte!"
Como Moshé vino a dar a conocer el Nombre de Adonay
a Israel, así el Mesías vino para dar a conocer el nombre de Su Padre a Israel.
9) Moshé hizo milagros extraordinarios.
"Por esto creerán
que se te ha aparecido YHVH...",
Shemot 4:5a
Moshé fue enviado para hacer milagros extraordinarios. No hemos visto ningún
hombre en la tierra, hasta venir el Mesías, que haya podido hacer los milagros
que hizo Moshé. Hay rabinos que dicen que Yirmeyahu (Jeremías) es el profeta
prometido, que fue levantado como Moshé, porque como a Moshé, Adonai también le
dice a Yirmeyahu que Sus palabras fueron puestas en su boca, Yer. 1:9. Pero si
observamos la autoridad para hacer milagros, vemos que Yirmeyahu no fue el
profeta prometido a Israel como Moshé.
Es cierto que Yirmeyahu hablaba la Palabra de
Adonai, pero no hizo los milagros que hizo Moshé. Por lo tanto él no podía
haber sido el profeta que Adonai levantaría como Moshé. No cabe duda de que los
milagros hechos por el Mesías Yeshúa, documentados en los cuatro libros
llamados Evangelios, constituyen una evidencia de que él es el cumplimiento de
la promesa de un profeta como Moshé, con la autoridad del Padre para hacer toda
clase de milagros extraordinarios, entre ellos abrir los ojos de los ciegos,
limpiar a los leprosos, restaurar a los paralíticos, expulsar a los demonios y
levantar a los muertos.
"Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras
que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y me
han odiado a mí y también a mi Padre. Yhojanán
15:24
Como Moshé fue enviado a hacer milagros
extraordinarios para enfrentar al maligno y liberar al pueblo, así el Mesías
vino con todo el poder del cielo para destruir las obras del jasatán y liberar
al pueblo de Israel y al mundo entero, de las consecuencias de la esclavitud
del pecado.
10) Moshé habló las
palabras de YHVH.
"Yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que
has de hablar", Shemot 4:12b
Moshé fue el profeta número uno de Israel. No
tenemos ninguno que haya escrito tantas palabras de Adonai que él. Mediante su
ministerio nos ha llegado la revelación de la Torá de una forma
maravillosamente gloriosa. Sin embargo, cuando vino el Mesías, nos llegó la
máxima revelación de la Torá de Elohim, como está escrito en Matityahu 5:17-18:
"No penséis que he venido para abolir la Torá
o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad
os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más
pequeña (la yud) ni una tilde (taguín) de la Torá, hasta que toda se
cumpla."
La palabra "Torá" se refiere en este
contexto a los cinco libros de Moshé. El Mesías no vino para anular nada de los
escritos de Moshé, sino al contrario, confirmarlos y explicarlos para que
podamos cumplirlos correctamente. La palabra "cumplir" en este
contexto se refiere a un término rabínico que tiene que ver con una aplicación
correcta de los mandamientos. Cumplir no significa de ninguna manera terminar o
acabar, sino llevar a su máxima aplicación práctica en la vida diaria.
Como Moshé vino como profeta para darnos la Torá,
la Palabra de Elohim, así vino el Hijo de Elohim como el profeta de los
profetas para hablarnos definitivamente lo que hay en el corazón del Padre,
como está escrito en Hebreos 1:1-2:
"Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en
muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos
últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quién constituyó heredero de todas
las cosas, por medio de quien hizo también el universo."
11) Moshé es llamado Elohim
(Dios). "Tú serás
Elohim para él" Shemot
4:16b
Moshé es llamado Elohim en las Escrituras. Es
exactamente la misma palabra que es usada para el Creador en Bereshit 1:1.
Elohim es la palabra más frecuente en la Biblia para "Dios" y es
usada principalmente para el Creador, pero también para los ángeles.
En un par de ocasiones
es usada para hombres, en Shemot 4:16; 7:1 (Moshé), y en Shemot (Exodo) 22:8-9,
donde ha sido traducida como "jueces", refiriéndose a los jueces de
Israel. El título Elohim tiene que ver con poder, autoridad y juicio, y en este
caso vemos que el Padre delega su autoridad tanto a los ángeles como a los
hombres. De esta manera vemos que Moshé es llamado "Elohim".
Si estudiamos el texto hebreo en Shemot 4:16 vemos
que las palabras "como" (LBA) y "en lugar de" (RV) no está
en el texto original, sino sólo la letra Lamed que primeramente significa
"para".
Según entiendo el texto la traducción literal del
hebreo sería:
"Tú serás para él paro Elohim (Dios)" (En el texto hebreo no hay mayúsculas.)
En Shemot 7:1 dice la Escritura: "Yo te he hecho Elohim para Paró"
Como Moshé ha recibido la autoridad delegada de
funcionar en lugar de Elohim en la tierra, así el Mesías ha recibido el derecho
de ser llamado Juez y Elohim/ Dios y llevar el Nombre sobre todo Nombre, que es
el Nombre del Padre- YHVH, como está escrito:
"Y el Verbo (Torá) era con Dios" Yojanán 1:1
"Dios
también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el Nombre que es sobre todo
nombre" Filipenses 2:9
"Pero del
Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos..." Hebreos 1:8a
Resumen
En este comentario hemos visto que el Mesías Yeshúa
es el cumplimiento de las promesas dadas por Moshé de que Adonai levantaría un
profeta como él de en medio de sus hermanos, (si es de en medio de sus hermanos
es en medio de los de un solo y único pueblo el pueblo de Israel) Amen. Como está escrito en el libro de los Hechos
3:22-23:
"Moisés dijo: El Señor Dios os levantará un
profeta como yo de vuestros hermanos; a él prestaréis atención en todo cuanto
os diga. Y sucederá que todo el que no preste atención a aquel profeta, será
totalmente destruido de entre el pueblo.
El que no preste atención a Yeshúa el Mesías, el profeta como Moshé,
prometido a Israel, será totalmente destruido del pueblo, y no tendrá herencia
en el Siglo Venidero, el Olam Habá.
Hay muchas más áreas de la vida de Moshé que
podríamos sacar como sombras del Mesías, pero vamos a parar aquí recordando las
palabras de Yeshúa en Yojanán 5:39, 46:
"Examináis las Escrituras, porque
vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que
dan testimonio de mí... Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí,
porque de mí escribió él."
También acordémonos que Yeshua mismo dijo: Solo he venido a las ovejas perdidas
de Israel.!!!!
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Ahora… hablemos de Nuestras Familias
Shemót / Éxodo 1:1 Estos son los nombres de
los hijos de Israel que fueron a Egipto junto con Yaàkov su padre; cada uno
entró con su familia: 2 Reubén, Shimeón, Leví, Yehudáh, 3 Yissajar, Zebulún,
Binyamín, 4 Dan, Naftalí, Gad, y Asher. 5 todos contados, había setenta
descendientes de Yaàkov; Yosef ya estaba en Egipto. 6 Yosef murió, como todos
sus hermanos y toda esa generación. 7 los descendientes de Israel fueron
fructíferos, aumentaron abundantemente, se multiplicaron y crecieron
poderosamente; y se llenó de ellos la tierra.
Si leemos este pasaje ligeramente, seguramente que lo vamos
a ver como un resumen de la entrada de nuestros patriarcas a Egipto.
Y la enseñanza que recibiremos sería muy poca.
Pero si lo estudiamos cuidadosamente, podemos ver en estos
siete pasukím / versículos el plan makro que Elohim tiene para nosotros como
pueblo- Y que más allá de contarnos nuestros inicios en Egipto, son muchas las
enseñanzas que podemos recibir para ponerlas en práctica en nuestra vida diaria
hoy.
Que bueno sería, que nosotros pudiéramos leer este pasaje
como una realidad de nuestra vida hoy.
Cuantos no hemos soñado con leer algún día una noticia como
esta:
7 los descendientes de Israel fueron
fructíferos, aumentaron abundantemente, se multiplicaron y crecieron
poderosamente; y se llenó de ellos la tierra.
Pero, para que ese sueño se cumpla hay que aprender la
enseñanza que Hashém nos da en este pasaje:
1) 1” Estos son los nombres de
los hijos de Israel que fueron a Egipto”
Recordemos que todos tenemos que entender lo que simboliza
Egipto en las Escrituras: El mundo.
Y es ahí, en el mundo que nos rodea, donde está nuestra labor.
El enclaustramiento no hace parte del plan de Elohim para
Su pueblo.
Yeshúa HaMashíaj nos enseñó en Yojanán / Juan 17:
14 "Yo les he dado
tu Palabra; y el mundo los odió, porque no pertenecen al mundo, así como Yo
mismo no pertenezco al mundo. 15 Yo no te pido que los saques del mundo, sino
que los protejas del maligno. 16 Ellos no pertenecen al mundo, tal como Yo no
pertenezco al mundo. 17 Sepáralos para ser Kadoshim por medio de la verdad; tu
Palabra es verdad. 18 Tal como me mandaste al mundo, Yo los he mandado al
mundo. 19 Por amor a ellos me he apartado a mí mismo para ser Kadosh, para que
ellos también sean apartados para ser Kadoshim por medio de la verdad.
Esa labor será fructífera y de bendición si vamos
acompañados de Avinu/ nuestro Padre:
2) “junto con Yaàkov su padre.”
El problema, no es estar en el mundo.
El problema, es andar por el mundo separado de nuestro
Padre Celestial.
Si no andamos en este mundo con El, vamos a estar aceptando
todo lo que el mundo nos ofrece.
Yojanán / Jn. 15 :5 "Yo soy la vid y
ustedes son las ramas. Aquellos que permanezcan unidos conmigo, y Yo con ellos,
éstos son los que dan mucho fruto; porque separados de mí, ustedes no pueden
hacer ni una sola cosa. 6 A menos que una persona permanezca unida a mí, él es
echado fuera como una rama, y se seca. Tales ramas son recogidas, y echadas al
fuego, donde son quemadas.7 "Si ustedes permanecen unidos conmigo, y mis
Palabras con ustedes, entonces pidan lo que quieran, y será hecho para ustedes.
8 Así es como mi Padre es glorificado, en que ustedes estén dando mucho fruto;
así es como probarán que son mis talmidim.
Yojanán / Jn. 16:33
"Yo les he dicho estas cosas para que unidos conmigo puedan tener Shalom.
En el mundo tienen aflicción. ¡Pero sean valientes! ¡Yo he conquistado al
mundo!"
3) “cada uno entró con su
familia”
Esto es super y “re-contra importante”:
Para que nuestra labor en este mundo sea fructífera,
debemos hacerla con nuestra familia.
En nuestra vida nos encontramos con muchos creyentes que
son “llaneros solitarios”.
El único creyente en su familia es él y se preocupa por
llevar salvación a mucha gente, pero no se preocupa por su familia, por darle
testimonio, por ser ejemplo para ella.
Dice la Palabra que nuestro Elohim es un “Elohim de orden”
y en estos pasukím / versículos que estamos estudiando hay un orden.
Antes de preocuparnos por los demás debemos preocuparnos
por la salvación de nuestra familia, nuestra pareja y nuestros hijos.
Es en nuestros hogares, con las personas que convivimos,
esas que nos conocen hasta en lo mas mínimo, a esas son las primeras que
tenemos que dar testimonio de que hubo un cambio en nosotros cuando comenzamos
a andar en los caminos de El Eterno.
A esas personas nunca podremos engañar, ellas van a estar
pendientes para ver si lo que hablamos va en concordancia con lo que hacemos.
Quizás es por eso que rápidamente “tiramos la toalla” en
cuanto a compartirles, y más bien nos dedicamos a tratar de compartirle a otros
que no nos conocen realmente.
Es tremendo mirar como en muchos hogares los padres
“negocian” los principios espirituales con sus hijos, argumentando el “libre
albedrío” que hay que respetarle a cada uno. Pero también hemos visto como
muchos padres que se dicen creyentes seguidores de torah; pero vinculan en
varias actividades a sus hijos los días de shabat.
Ese tipo de negociaciones no tiene otro motivo sino la
incapacidad moral del líder espiritual de esa casa para tratar de que otros
hagan lo que él no hace.
Y es por eso que en hogares donde el padre o la madre son practicantes de torah y seguidores del mesias judío,
tienen que aguantarse un árbol de navidad porque algunos miembros de su familia
así lo quieren.
Si en nuestros hogares fuéramos lo kadoshím/ santos que
Elohim quiere que seamos, nadie osaría cuestionarnos la autoridad que
tendríamos para que en nuestra casa se haga la voluntad de El Eterno.
Así que pensemos en nuestra responsabilidad.
Dejemos de jugar a ser religiosos o ser judíos y amamos
verdaderamente a el Eterno.
Reflexionemos con algunos pasajes de las Escrituras:
Guevurót/ Hechos 16:30 Entonces, llevándolos
afuera, dijo: "Hombres, ¿qué debo hacer para ser salvo?" 31 Ellos
dijeron: "¡Confía en el Adón Yeshúa, y serás salvo, tú y toda tu
casa!" 32 Después de lo cual, ellos le hablaron a él y a toda su casa el
mensaje acerca del Adón.
Guevurót/ Hechos 1:8
Pero recibirán poder cuando el Ruaj Hakodèsh venga sobre ustedes; ¡y serán mis
testigos en Yerushalaim, (los mas cercanos, nuestra familia) en todo Yehudáh
(nuestra vecindad, los compañeros de estudio y trabajo) y Shomron;(las personas
con las que nos relacionamos ocasionalmente: el peluquero, mecánico, medico,
clientes ,etc.) en verdad hasta lo último de la tierra! (la gente que no nos
conoce y con quienes nunca nos hemos relacionado).
Si meditamos en todas estas cosas nos daremos cuenta
fácilmente, porqué el plan de salvación que Elohim tiene no se cumple a nuestro
alrededor.
4) cada uno entró con su
familia: 2 Reubén, Shimeón, Leví, Yehudáh, 3 Yissajar, Zebulún, Binyamín, 4
Dan, Naftalí, Gad, y Asher.
Que bueno sería que, así como los nombres de los hijos de
Yaàkov están escritos en la Toráh porque entraron a Egipto con sus familias,
así El Eterno pronto tenga nuestros nombres inscritos también en Su corazón
porque también hemos entrado a hacer parte de Su pueblo con nuestras familias.
5) 5 Todos contados,
había setenta descendientes de Yaàkov;
Si miramos la historia y nos damos cuenta que en la época
del relato habían 70 naciones, entonces el numero de 70 descendientes de Yaàkov
nos enseña mucho:
Un descendiente por cada nación.
¿Somos conscientes de eso, de que Elohim espera llevar
salvación a través nuestro?
6) 6 Yosef murió, como
todos sus hermanos y toda esa generación. 7 Los descendientes de Israel fueron
fructíferos, aumentaron abundantemente, se multiplicaron y crecieron
poderosamente; y se llenó de ellos la tierra.
Llegamos al último pasúk de este pasaje hermoso que estamos
estudiando, y nos encontramos que finaliza con esas palabras que como decíamos
antes ¡ qué bueno que se cumplan también en nuestros días!:
“Los descendientes de
Israel fueron fructíferos, aumentaron abundantemente, se multiplicaron y
crecieron poderosamente; y se llenó de ellos la tierra.”
Pero, para que eso se cumpla, miremos un poco lo que dice
el pasúk anterior:
6 Yosef murió, como
todos sus hermanos y toda esa generación.
Y aquí está lo que hace falta: Que muramos ...
Que muramos al yo...
A nuestras aspiraciones basadas en lo que el mundo
ofrece...
A nuestro egoísmo... a la egolatría... al humanismo que nos
ha desviado del verdadero camino.
Esa levadura interna en nuestro ser.
Mientras que estemos pensando más en nuestro reino que en
El Reino de Elohim...
Mientras que en nuestra vida nosotros seamos lo primero...
lo segundo y lo tercero... y Elohim y Sus cosas sea relegado en nuestras
prioridades, será muy difícil que los planes que Él tiene para este mundo se
cumplan.
El día que podamos decir como el Shelíaj (Apóstol) Shaul
(Pablo) :
Galatiyím/ Galatas 2:20 Cuando el Mashíaj fue ejecutado
en la estaca como un criminal, yo también lo fui; así que mi soberbio ego ya no
vive. Pero el Mashíaj vive en mí, y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la
vivo por la misma confianza en la llenura de fe que tenía el Hijo de YHVH, el
cual me amó y murió por mí.
Entonces las cosas podrán cambiar y El Reino de Elohim será
implantado en toda la tierra.
Iojanán 12: 23 Yeshúa les dio esta respuesta: ¡El momento
ha llegado para que el Ben Ha Adám sea glorificado! 24 ¡Sí, en verdad Yo les
digo que a menos que el grano de trigo caiga a tierra y se muera, sólo
permanece un grano; pero si muere, ¡produce una cosecha grande! 25 ¡Aquél que
ame su vida la pierde, pero el que odie su vida en este mundo la mantendrá
segura hasta convertirla en vida eterna! 26 Si alguno me está sirviendo, que me
siga; donde quiera que Yo esté, mi siervo también estará allí. Mi Padre honrará
a cualquiera que me sirve.
¡Shabat shalom sobre todo Israel, en el Nombre de Su
Majestad el Rey de Israel, Yeshúa el Mesías!
Recopilado y Adaptado por:
ORLANDO UNDA RAMIREZ.
Shabat Shalom.