viernes, 9 de mayo de 2025

Parashá 29 Ajarei mot – 30 Kedoshim

 

Parashá 29 Ajarei mot – 30 Kedoshim

Levítico 16:1 – 20:27

Para ser compartida en el Shabat del 12 de Iyyar de 5785. -mayo  10 de 2025

Aliyás de la Torá: (cuando se lee Ajarei mot juntamente con Kedoshim):

  1. 16:1-24
  2. 16:25 – 17:7
  3. 17:8 – 18:21
  4. 18:22 – 19:14
  5. 19:15-32
  6. 19:33 – 20:7
  7. 20:8-27

Haftará: Ezequiel 22:1-19 (A); 22:1-16 (S)

Brit Hadasha: Mateo 16:1 – 18:35

1ª. Aliya Marcos 18:1-26

2ª. Aliya Marcos 19:27-20:16

3ª. Aliya  Marcos 20:17-34

4ª.  Aliya Marcos 21:1-13

5ª. Aliya  Marcos 21:14-46

Ajarei mot

Significa “Después de la muerte”.

Kedoshim

Significa “santos”.

Comentarios

“Se Santos como Yo soy Santo”

Primera aliyá,  VaYikra19:1-14

19:2  “Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos porque yo, YHVH vuestro Eloah, soy santo.” – Según el Midrash,[1] este texto muestra que cuando Moshé transmitió la Torá al pueblo de Israel no solía reunir a toda la congregación de una vez. Por regla general Moshé se reunió primero con su hermano Aharón y le transmitió de manera profunda todo lo que había recibido del Eterno. Luego Aharón se sentó a la mano derecha de Moshé. Después vinieron los dos hijos de Aharón, Elazar e Itamar, y Moshé repetía las enseñanzas a ellos según su nivel de comprensión. Ellos luego se sentaron cerca de su padre Aharón y su tío Moshé. Después fue repetido el mismo pasaje de la Torá a los ancianos de Israel según su nivel de comprensión y, finalmente, Moshé repitió toda la enseñanza a todos los varones del pueblo. Este fue el procedimiento normal para transmitir la Torá al pueblo. Moshé, por lo tanto, escuchó la misma lección cinco veces, una vez directamente de el Eterno y cuatro veces de su propia boca.

Pero en esta ocasión Moshé recibe la orden de convocar a toda la asamblea, inclusive las mujeres y los niños. La razón para hacerlo fue que esta sección contiene muchísimas leyes que tienen que ver con todo el pueblo y, según Rashí, porque la mayor parte de las leyes esenciales de la Torá dependen de esta Parashá. Por ejemplo, en esta sección se encuentra la ley general de amar al prójimo como a sí mismo. También se puede encontrar mandamientos muy similares a las diez palabras que fueron pronunciadas ante todo el pueblo en Sinai.[2] En total hay 51 mandamientos en esta Parashá.

Este versículo también nos enseña que la santidad no es solamente para los sacerdotes y levitas, sino para toda la congregación de los hijos de Israel. La santidad consiste en ser separados de las costumbres que son practicadas por los pueblos que están alejados del Eterno y dedicarse a Él en obediencia a Sus mandamientos.

19:3  “Un hombre ha de reverenciar a su madre y a su padre. Y guardaréis mis shabats; yo soy YHVH vuestro Eloah.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “reverenciar” es “yaré”,[3] y significa “temer”, “reverenciar”. Hay una diferencia entre este mandamiento y el de Éxodo 20:12 donde está escrito:

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que YHVH tu Eloah te da.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “honrar” es “kavad”,[4] que significa “ser pesado”, “ser rico”, “tener honra”, “ser una carga”. En Éxodo 20 está escrito que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre, y en Levítico 19 está escrito que debemos temer a nuestra madre y a nuestro padre. No es lo mismo honrar que temer. Honrar a los padres tiene que ver con dar a los padres los bienes materiales que necesitan y satisfacer todas sus necesidades, como está escrito en Mateo 15:3-6:

“Y respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Eloah a causa de vuestra tradición? Porque Eloah dijo: "HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE," y: "QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA." Pero vosotros decís: "Cualquiera que diga a su padre o a su madre: 'Es ofrenda a Eloah todo lo mío con que pudieras ser ayudado', no necesitará más honrar a su padre o a su madre." Y así invalidasteis la palabra de Eloah por causa de vuestra tradición.

Aquí vemos que la honra a los padres tiene que ver con una ayuda económica. Honrar a los padres también implica obedecerles en el Señor, como está escrito en Efesios 6:1-3:

“Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. HONRA A TU PADRE Y A tu MADRE (que es el primer mandamiento con promesa), PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA.

En el texto de Éxodo aparece primero el padre y luego la madre en referencia a la honra, pero en el texto de Levítico aparece primero la madre y luego el padre en referencia al temor, o a la reverencia. ¿Por qué aparece primero la madre y luego el padre en este texto? ¿Se debe temer más a la madre que al padre?

Vamos a dar dos explicaciones a esto. Por regla general, es más fácil temer, en el sentido de respetar y reverenciar, al padre, por su forma masculina de ser, que la madre. El niño tiende a aprovecharse de la dulzura y el carácter suave de la madre. Es más fácil faltar el respeto a la madre que al padre. Por esto la Torá pone la madre primero, para que no dejemos de mostrarle respeto a nuestras madres, sino respetar a los dos padres por igual.

Sin embargo, al mirar el contexto vemos que hay una escala de reverencia, madre, padre y el Eterno. Es una escala invertida de autoridad. Según este orden, el niño va aprendiendo durante el desarrollo de su vida quién está por encima de él. Primero aprende a temer a la madre, que es la que más tiempo se dedica a él durante sus primeros años de vida. Luego el niño aprende a reverenciar a su padre y finalmente aprende a reverenciar a Eloha. Este texto nos enseña que una manera de mostrar respeto a Eloha es guardar el shabat. El que no guarda el shabat no teme al Eterno. El que teme al Eterno guarda el shabat.

El Shabat es un mandamiento prueba. Es una Mitsva que determina nuestra verdadera relación como pueblo con el Creador del Universo.

Respetar a los padres implica, entre otras cosas, que un hijo no puede contradecir las palabras de ellos. Tampoco puede decir: “Lo que dice mi padre NO es correcto”. Si los padres tienen sillas reservadas para ellos un hijo no debe sentarse en ellas.

El texto hebreo dice literalmente: “Un hombre...” Esto nos enseña que el varón casado está más comprometido con sus padres que la mujer casada. Una mujer casada no está obligada a obedecer a sus padres cuando su marido diga algo contrario. En el momento de su boda, la mujer pasa de estar bajo la autoridad de su padre a estar bajo la autoridad de su esposo, como está escrito en 1 Corintios 11:3:

Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es el Mesías, y la cabeza de la mujer (casada) es el hombre (con el cual está casada), y la cabeza del Mesías es Eloah.

19:4  “No os volváis a los ídolos, ni hagáis para vosotros dioses de fundición; yo soy YHVH vuestro Eloah.” – La raíz de la palabra que ha sido traducida como “volváis” es “paná”,[5] y significa “encarar”, “volverse a”, “mirar hacia”. Esto implica que está prohibido mirar con curiosidad y asombro a los ídolos y a las estatuas. Según Rambam,[6] en la práctica también implica que está prohibido leer cualquier libro, escuchar conferencias o involucrarse en cultos, religiones o filosofías que sean extraños a la Torá, sin un nivel suficiente de entendimiento y capacidad de dicernimiento.

Cuando una persona admira o mira con asombro a los edificios y las imágenes de los dioses paganos se hace culpable de quebrantar este mandamiento.

ni hagáis para vosotros dioses de fundición” – Está prohibido fabricar ídolos, incluso para los no judíos. Esto incluye la prohibición de comerciar con estatuas idolátricas, santos católicos, crucifijos, budas y demás objetos de culto pagano. También está prohibido a un israelita sacar beneficio económico de la idolatría de los gentiles.

19:10 “Tampoco rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; lo dejarás para el pobre y para el forastero. Yo soy YHVH vuestro Eloah” – La Torá enseña que hay que tratar a los pobres de manera favorable. El Eterno tiene un corazón muy sensible a las necesidades de los débiles y nos ordena ayudar de forma práctica y económica a los necesitados.

19:11 “No hurtaréis, ni engañaréis, ni os mentiréis unos a otros.” – Este hurto tiene que ver con objetos materiales. Como hay más de un mandamiento que prohíbe el hurto, se entiende que los dos están hablando de dos cosas diferentes. El primer mandamiento contra el hurto se encuentra en las diez palabras, como está escrito en Éxodo 20:15:

No hurtarás.

Como la infracción voluntaria de la mayoría de los mandamientos que están en las diez palabras trae la pena de muerte, también se interpreta que el hurto del cual se está hablando allí no es el hurto de las cosas, sino de las personas, con otras palabras, del secuestro. El secuestro es un delito que merece la pena capital, como está escrito en Éxodo 21:16:

El que secuestre a una persona, ya sea que la venda o sea hallada en su poder, ciertamente morirá.

Así que, en Levítico 19 se habla del hurto de los objetos. Está prohibido apropiarse de cualquier cosa que sea de otra persona. Yaakov vivía con su suegro durante 20 años y cuando salió de allí podía testificar que no había tomado absolutamente nada de lo que pertenecía a Laván, como está escrito en Génesis 31:37:

Aunque has buscado en todos mis enseres, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo delante de mis parientes y de tus parientes para que ellos juzguen entre nosotros dos.

Esta actitud muy cuidadosa que había en nuestro padre Yaakov de no llevar nada de la casa de Laván, ni siquiera una cucharita o una aguja para coser, es un buen ejemplo para todos nosotros.

Como el Eterno está dando el tiempo a cada persona, el tiempo es algo que cada uno tiene que administrar correctamente y no perder. Por lo tanto está prohibido tomar el tiempo de una persona sin su permiso. Fulano se acerca a Mengano, que es un hombre muy ocupado, y le pide cinco minutos para hablar. Mengano accede y está dispuesto a darle cinco minutos de su precioso tiempo, pero Fulano no respeta los cinco minutos sino que sigue hablando y hablando, sin ser consciente de que no solamente está pervirtiendo su propia palabra, sino realmente está hurtando el tiempo de Mengano.

Otra forma de hurtar es llegar tarde a una cita. El que llega tarde está hurtando el tiempo precioso de las personas que le están esperando. Si uno llega tarde y no cumple con su compromiso para llegar a cierta hora, no solamente ha corrompido su palabra, sino también ha hurtado el tiempo de los demás.

Otra manera de hurtar es trabajar con negligencia. Si el patrón ha contratado a un obrero para trabajar, ese obrero es digno de su salario si trabaja. Pero si es negligente en su trabajo, o toma pausas sin permiso, está hurtando de su patrón. ¿Cómo luego tiene conciencia para cobrar por un tiempo que no ha trabajado, o por un trabajo que ha sido hecho de mala manera? Un hombre santo trabaja igual cuando el jefe esté presente que cuando no está. Si alguien necesita un jefe que le vigile para que trabaje bien y no tome pausas innecesarias en su trabajo, es un ladrón. Un verdadero israelita es uno en quien no hay engaño, como está escrito en Juan 1:47:

Yeshúa vio venir a Natanel y dice de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño.

En esta escritura el mandamiento de no hurtar está escrito de forma plural. Esto nos enseña que cualquiera que sepa de un hurto y no diga nada, también es culpable. El que no habla se convierte en un compañero del que pecó.

19:12 “Y no juraréis en falso por mi nombre, profanando así el nombre de tu Eloah; yo soy YHVH.” – El contexto habla del dinero. Cuando una persona hurta, tiende a esconder su delito engañando al prójimo, cf. v. 11. Si no se arrepiente tiende a mentir. Puede tratarse de un depósito confiado o algo prestado que la persona niega haber recibido. Es posible que también llegue a jurar en falso por el nombre del Eterno delante de una corte de justicia, Beit Din, diciendo que no se apropió de los bienes del otro. Es un delito grave jurar algo por el nombre de Eloha que no es verdadero.

Rashí señala que cuando este texto dice: “no juraréis en falso por mi nombre” se está refiriendo a cualquiera de los nombres de Eloah, puesto que en Éxodo 20:7 sólo se refiere al Nombre sagrado, YHVH. (Tetragramaton)

Esta escritura nos enseña que está permitido jurar por el nombre del Eterno. La prohibición solamente es contra el hecho de jurar en falso por su Nombre. ¿Cómo entonces podemos entender el texto de Mateo 5:33-37 donde el Mesías nos está enseñando acerca de no jurar, como está escrito:

“También habéis oído que se dijo a los antepasados: "NO JURARAS FALSAMENTE, SINO QUE CUMPLIRÁS TUS JURAMENTOS A YHVH." Pero yo os digo: no juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Eloah; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Yerushalayim, porque es LA CIUDAD DEL GRAN REY. Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. Antes bien, sea vuestro hablar: "Sí, sí" o "No, no"; y lo que es más de esto, procede del mal.”?

Al leer este texto nos da la impresión de que el Mesías prohíbe jurar. En tal caso su enseñanza iría en contra de la Torá que permite jurar, cf. Génesis 21:31; 24:9; Números 30:2. El manuscrito hebreo de Mateo, llamado DuTillet, nos puede traer luz sobre esta cuestión. Allí está escrito: “no juréis por ninguna cosa”, en hebreo “shum davar”. Así que el Mesías no prohíbe el juramento en sí, sino un juramento que se hace por las cosas. El contexto de Mateo 5 confirma esta interpretación, donde habla de que no se puede jurar por el cielo, la tierra, Yerushalayim o la cabeza, que son cosas. Pero sí está permitido hacer un juramento por el nombre del Eterno, con tal que no se haga en vano, sin cumplirlo. O en caso de prioridad, se puede jurar para respaldar únicamente la verdad.

19:13 “No defraudarás a tu prójimo, ni le robarás. El salario de un jornalero no ha de quedar contigo toda la noche hasta la mañana.” – La Torá sigue hablando del dinero. Aquí hay tres prohibiciones acerca de tomar o retener el dinero del otro. La primera implica no tomar ventaja de una posición favorable para retener el dinero del otro. Por ejemplo, si alguien debe dinero a otro, no podrá retenerlo haciendo excusas, o utilizando trucos para seguir reteniéndolo.

La segunda prohibición implica no robar en público con violencia, en contraste con el versículo 11 donde se está refiriendo al hurto que se hace en secreto.

La tercera prohibición implica no demorar el pago de un obrero, más tiempo de lo acordado. Ese delito es considerado como si se tomara el alma del trabajador.

Al ver tantas prohibiciones en contra del hurto entendemos la gravedad de este pecado en los ojos de Elohim. El hurto produce maldición para el que lo practica, como está escrito en Zacarías 5:1-4: Alcé de nuevo mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado. La haré salir--declara YHVH de los ejércitos-- y entrará en casa del ladrón y en casa del que jura por mi nombre en falso; y pasará la noche dentro de su casa y la consumirá junto con sus maderas y sus piedras.

19:14 “No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego, sino que tendrás temor de tu Eloah; yo soy YHVH.” – Hay una relación entre no maltratar al minusválido, el sordo y el ciego, y el temor al Eterno. Por un lado significa que al maltratar a los débiles se está maltratando al Eterno que los ha creado. Por otro lado tiene que ver con una actitud de desprecio en el corazón que sólo YHVH conoce. Está prohibido menospreciar al débil en el corazón, aprovecharse de él, burlarse de él o fastidiarle. Por eso dice “y temerás a tu Eloah”. Eloha ve la actitud secreta del corazón de cada uno. Y si alguien teme a HaShem no va a pensar mal de los que sufren algún desperfecto.

Si interpretamos este texto en el nivel remez, alegórico, aprendemos que poner tropiezo delante de un ciego también puede significar dar un consejo malo al ignorante. El temor de Eloah es un antídoto contra este delito. El que sabe que el Eterno conoce sus pensamientos no va a aprovecharse de un ignorante para su propio beneficio o para producirle daño.

Segunda aliyá, 19:15-22

19:15 “No haréis injusticia en el juicio; no favorecerás al pobre ni honrarás al grande, sino que con justicia juzgarás a tu prójimo.” – Este texto no está hablando a cualquier ciudadano en Israel, sino a los jueces. El ciudadano no tiene el derecho de juzgar a su prójimo, como está escrito en Mateo 7:1-6:

“No juzguéis para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá. ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: "Déjame sacarte la mota del ojo", cuando la viga está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen.

El texto de Levítico 19:15 nos enseña que la Torá fue escrita, en primer lugar, para los jueces de Israel. Un juez no puede favorecer a un pobre por compasión si ha cometido un delito. El estado social no puede cambiar la justicia. De la misma manera está prohibido para un juez honrar a un hombre que es grande, en el sentido de rico. Si él cambia su conducta o su sentencia ante un rico por el hecho de que tiene dinero o porque pudiera tener el poder para hacerle daño, es un juez perverso. Esta actitud también está prohibida entre los ciudadanos. Si honramos a una persona rica solamente por su estado económico, y no damos el mismo honor al que es pobre, cometemos pecado y hacemos acepción de personas, como está escrito en Jacobo (Stg.) 2:1-9:

Hermanos míos, no tengáis vuestra fe en nuestro glorioso Señor Yeshúa HaMashíaj con una actitud de favoritismo. Porque si en vuestra sinagoga entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa, y también entra un pobre con ropa sucia, y dais atención especial al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado; ¿no habéis hecho distinciones entre vosotros mismos, y habéis venido a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Eloah a los pobres de este mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que Él prometió a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y personalmente os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual habéis sido llamados? Si en verdad cumplís la Torá real conforme a la Escritura: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO, bien hacéis. Pero si mostráis favoritismo, cometéis pecado y sois hallados culpables por la Torá como transgresores.

con justicia juzgarás a tu prójimo” – Esto puede entenderse de varias maneras. Primero en el nivel peshat, simple, como hemos mencionado antes, de manera que un juez no puede tener en cuenta el estado económico del procesado a la hora de dictar sentencia. Esta oración serviría para reafirmar lo antes dicho.

La segunda manera de interpretación de este texto es que el procesado debe ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario con pruebas y testigos.

Una tercera manera de entender sería que, en el caso de duda de la conducta de una persona, se debe de interpretar su conducta de la manera más benévola, por no saber exactamente las razones y los motivos detrás de ese comportamiento dudoso que se parece a una conducta pecaminosa. Nunca juzgues una persona sin haber estado en su situación. El que es benévolo en su manera de tratar a su prójimo, recibirá un juicio más misericordioso ante el tribunal del Mesías. 

19:16 “No andarás de chismoso entre tu pueblo; no te quedarás quieto ante la sangre de tu prójimo; yo soy YHVH.” – El chismoso es el que escucha un mal informe de otro y lo pasa a un tercero y luego se dirige al que fue calumniado y le revela lo que se dijo de él. Aunque sea cierto lo que se ha transmitido, se considera como chisme, en hebreo “rejilut”, y está prohibido por la Torá.

La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “quedarás quieto” es “amad”,[7] y significa “estar de pie”, “estar quieto”. Entonces el sentido de esta oración es que no se puede quedar quieto ante el peligro de muerte de un ser humano, Israelita o no, si uno tiene la posibilidad de salvarle. La vida humana es tan valiosa que está permitido quebrantar casi todos los demás mandamientos para salvar una sola alma. Sin embargo, en el caso de que su propia vida esté en peligro, no hay obligación para ayudar al otro.

Esto también implica que está prohibido quedarse callado si uno puede testificar a favor (con la verdad) de otro para salvarle de una condena injusta ante el Beit Din.

19:17 “No odiarás a tu compatriota en tu corazón; ciertamente reprenderás a tu prójimo, y no portarás pecado a causa de él.” – El odio en secreto está prohibido. Hay personas que nos caen mal sin que haya una razón lógica que explique por qué. Simplemente no nos gustan. En esos casos es importante no dejar lugar a ese sentimiento engañoso del corazón, sino tomar una decisión de amar al prójimo a pesar de que no nos cae bien. Con estas personas el Eterno nos está poniendo a prueba para ver si estamos dispuestos a amar sin tener sentimientos favorables hacia el prójimo. El amor no es simplemente una emoción, es una decisión de ser benévolo con el prójimo, incluso sin que me dé algo beneficioso a cambio.

El mandamiento de reprender al prójimo es uno de los más difíciles. A nadie nos gusta reprender ni ser reprendido. La carne dentro de nosotros es muy orgullosa y no acepta una corrección, especialmente si viene de uno que es semejante o inferior a nosotros. Sin embargo, es importante tomar en serio este mandamiento para vigilar sobre el bienestar de nuestros hermanos en la fe. Una persona madura y espiritual aprecia una reprensión dada en su justo momento porque sabe que puede equivocarse fácilmente aunque sea madura. Por eso, aprecia la corrección para poder mejorar su conducta y evitar errores que causen daño al nombre de Adonay a sí mismo y al prójimo.

Hay algunas indicaciones generales que nos ayudan a cumplir este mandamiento correctamente:

1.     El que ve a otro israelita quebrantar una norma directa de la Torá debe corregirlo, aún cuando sepa que el otro no acepte la reprensión.

2.     Si el error cometido por el otro no es una prohibición directa de la Torá y el que lo ve está seguro de que no va a aceptar la reprensión, no debe corregirlo.

3.     Si la persona que ve al otro cometer una falta no sabe si el otro le va a hacer caso o no, debe reprenderlo incluso si comete una falta que no sea contra una ley directa de la Torá.

4.     El mandamiento de reprender a otro sólo se aplica cuando el otro es una persona que desea cumplir la Torá. No se aplica sobre un malvado o sobre uno que desprecia abiertamente la Torá, cf. Proverbios 9:8.

5.     Si el Beit Din está en condiciones para castigar al que infrinja una prohibición, está obligado a hacerlo.

6.     El que esté obligado a corregir a otro debe hacerlo hasta que el trasgresor esté a punto de insultarlo o golpearlo, cf. 1 Samuel 20:32-33.

“y no portarás pecado a causa de él” – Este texto nos enseña varias cosas. Primero, si reprendes a tu prójimo, no pecas. Segundo, si no reprendes a tu prójimo, llevarás pecado por causa de él, como está escrito en Ezequiel 3:18-19:

Cuando yo diga al impío: "Ciertamente morirás", si no le adviertes, si no hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, ese impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. Pero si tú has advertido al impío, y éste no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, morirá él por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida.

En Mateo 18:15-17 está escrito:

Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS. Y si rehúsa escucharlos, dilo a la congregación; y si también rehúsa escuchar a la congregación, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos.

Estos textos nos muestran que tenemos una responsabilidad para corregirnos mutuamente para no llevar pecado por causa del otro, como también está escrito en Hebreos 3:12-13:

Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Eloah vivo. Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.”

Sin embargo, para no llevar pecado por causa de la reprensión hacia el otro es importante considerar varias cosas. Primero, la reprensión no debe ser hecha en público, para no avergonzar al que peca, como nos enseña el Rebe Yeshúa, “ve y repréndelo a solas”. Sin embargo, hay casos cuando los líderes tienen que ser corregidos en público para que su pecado no sea un mal ejemplo para el pueblo, cf. 1 Timoteo 5:19-20.

En segundo lugar, debemos cuidar nuestra voz y las palabras para que la reprensión no dañe al trasgresor, cf. 2 Timoteo 2:24-26.

Si una persona no hace caso a la primera advertencia, uno debe buscar dos o tres testigos para corregirlo con más peso. Si aún así no quiere arrepentirse el caso debe ser llevado a la corte de justicia, el Beit Din, aquí traducido como “congregación” en el texto de Mateo 18:17. Si el trasgresor rehúsa hacer caso a la sentencia del Beit Din, será considerado como un gentil y un colaborador con un pueblo invasor, con otras palabras, ya no es un miembro de la congregación de los hijos de Israel.

En Mateo 7:3-6 está escrito:

“¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: "Déjame sacarte la mota del ojo", cuando la viga está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen.”

Para poder corregir a otra persona correctamente, uno debe ser cuidadoso de no ser culpable del mismo delito. Si alguien está infringiendo un mandamiento sin haber hecho teshuvá, arrepentimiento, tiene una mala conciencia que le da un sentimiento de culpa. El sentimiento de culpa puede estar basado en una realidad, que uno viva en pecado, o en una mentira, sin que uno viva en pecado. En ambos casos la culpabilidad tiende a buscar errores y pecados en los demás. Como uno se siente acusado por su propia conciencia, por sí mismo o por otros, es fácil proyectar ese sentimiento sobre otras personas y señalar y acusar los errores de los demás. El que se siente acusado acusa a los demás. También hay una tendencia de buscar auto justificación en los pecados de otros que viven una vida peor que uno mismo. Estas dos reacciones, la acusación y la auto justificación son síntomas de un alma enferma que no ha experimentado el perdón de sus pecados.

Sin embargo, el que primero ha tratado con su propia viga, no solamente está en condiciones para corregir al prójimo, sino está obligado a hacerlo, cuando las condiciones sean favorables. Yeshúa nos enseña, que después de sacar la viga del ojo de uno mismo, debemos ayudar al hermano a ser liberado de su paja. Pero si el otro no es un hermano, sino un perro o un cerdo, no vale la pena echarle estas perlas santas, porque las pisotearía y nos haría daño.

En el Talmud[8] está escrito: “Es mejor hacer que una persona reconozca la verdad por sí misma que meterla en ella con cien latigazos”.

¡SHABAT SHALOM!

 

Por : HOSHEA BEN YISRAEL

viernes, 2 de mayo de 2025

Parashá 27 Tazría – Parasha 28 Metzorah.

 Parashá 27 Tazría – Parasha 28 Metzorah. Levítico 12:1 – 15:33

Para ser compartida shabat 5 Iyyar 5785. 03 mayo 2026

 

Aliyás de la Torá (cuando se lee Tazría junto con Metsorá):

1.          12:1 – 13:23

2.          13:24-39

3.          13:40-54

4.          13:55 – 14: 02

5.          14:21-32

6.          14:33 – 15:15

7.          15:16-33

 

Haftará: 2 Reyes 4:42 – 5:19 / 2 Reyes 7:3-7:20
 
Brit Hadasha: Mateo 10:1 – 12:50

 

  1. Mateo 10;1-42
  2. Mateo 11:1-24
  3. Mateo 11:25 – 12;1-14
  4. Mateo 12;15-37
  5. Mateo 12;38-50

 

Tazría Significa “ella concibe”. (Pero habla de la Impureza y purificación)

Metzorah Significa “el que tiene tzaráat”. “Leproso”

 

Tzaria / Concebir

12 1 YHVH dijo a Moshe: 2 "Dile al pueblo de Israel: 'Si una mujer concibe y da a luz un niño, ella estará impura por siete días con la misma impureza como en niddah, cuando ella está teniendo su período mensual.

La parashá nos enseña acerca de la lepra y como deben ser tratadas las personas o cosas que hayan contraído esa enfermedad.

Pero a manera de escudriñar, hoy vamos hacer comentarios, o vamos a estudiar un poco acerca de la Haftaráh correspondiente a esta Parashá tanto Tzaria, como Metzorah.

La encontramos en Melajím Bet / 2 Reyes 4:42 – 5:19
42 Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Elohim primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco en espiga; y dijo Elishá: «Dáselo a la gente para que coman.» 43 Su servidor dijo: « ¿Cómo voy a dar esto a cien hombres?» Él dijo: «Dáselo a la gente para que coman, porque así dice Yhvh: Comerán y sobrará.» 44 Se lo dio, comieron y dejaron de sobra, según la palabra de Yhvh.

Melajím Bet / 2 Reyes 5:1 Naamán, jefe del ejército del rey de Aram, era hombre muy estimado y favorecido por su señor, porque por su medio había dado Yhvh la victoria a Aram. Este hombre era poderoso, pero tenía lepra. 2 habiendo salido algunas bandas de arameos, trajeron de la tierra de Israel una muchachita que se quedó al servicio de la mujer de Naamán. 3 dijo ella a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse al profeta que hay en Samaria, pues le curaría de su lepra.» 4 Fue él y se lo manifestó a su señor diciendo: «Esto y esto ha dicho la muchacha israelita.» 5 Dijo el rey de Aram: «Anda y vete; yo enviaré una carta al rey de Israel.» Fue y tomó en su mano diez talentos de plata, 6.000 siclos de oro y diez vestidos nuevos. 6 llevó al rey de Israel la carta que decía: «Con la presente, te envío a mi siervo Naamán, para que le cures de su lepra.»

 

 

7 Al leer la carta el rey de Israel, desgarró sus vestidos diciendo: «¿Acaso soy yo Yhvh para dar muerte y vida, pues éste me manda a que cure a un hombre de su lepra? Reconoced y ved que me busca querella.» 8 Cuando Elishá, el hombre de Elohim, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: « ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel.» 9 Llegó Naamán con sus caballos y su carro y se detuvo a la entrada de la casa de Elishá. 10 Elishá envió un mensajero a decirle: «Vete y lávate siete veces en el Jordán y tu carne se te volverá limpia.» 11 Se irritó Naamán y se marchaba diciendo: «Yo que había dicho: ¡Seguramente saldrá, se detendrá, invocará el nombre de Yhvh su Elohim, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra! 12 ¿Acaso el Abaná y el Farfar, ríos de Damasco, no son mejores que todas las aguas de Israel? ¿No podría bañarme en ellos para quedar limpio?» Y, dando la vuelta, partió encolerizado. 13 Se acercaron sus servidores, le hablaron y le dijeron: «Padre mío; si el profeta te hubiera mandado una cosa difícil ¿es que no la hubieras hecho? ¡Cuánto más habiéndote dicho: Lávate y quedarás limpio!» 14 Bajó, pues, y se sumergió siete veces en el Jordán, según la palabra del hombre de Elohim, y su carne se tornó como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio. 15 Se volvió al hombre de Elohim, él y todo su acompañamiento, llegó, se detuvo ante él y dijo: «Ahora conozco bien que no hay en toda la tierra otro Elohim que el de Israel. Así pues, recibe un presente de tu siervo.» 16 Pero él dijo: «Vive Yhvh a quien sirvo, que no lo aceptaré»; le insistió para que lo recibiera, pero no quiso. 17 Dijo Naamán: «Ya que no, que se dé a tu siervo, de esta tierra, la carga de dos mulos, porque tu siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificio a otros dioses sino a Yhvh. 18 Que Yhvh dispense a su siervo por tener que postrarse en el templo de Rimmón cuando mi señor entre en el templo para adorar allí, apoyado en mi brazo; que Yhvh dispense a tu siervo por ello.» 19 El le dijo: «Vete en paz.» Y se alejó de él una cierta distancia.

Esta es una historia bastante conocida por casi todos nosotros.

Seguramente muchas veces hemos escuchado enseñanzas acerca de esta porción.

Pero yo creo hermanos que cada vez hemos crecido espiritualmente; porque cuando leemos un verso de la Torah, hoy nos quiere enseñar algo, pero mañana el mismo verso no da otra enseñanza y así cuando lo repetimos o cada vez que estudiamos este texto.

La Palabra del Eterno no cambia, pero nosotros sí. Amen.

Las enseñanzas que El Eterno nos ha dado al respecto han podido ser muchas.

Pero gracias a Su bondad y misericordia Él siempre tiene para nosotros comida caliente y fresca. Y hoy hay doble porción. O como decimos doble bendición.

Y hoy El Eterno quiere que aprendamos del comportamiento de varios de los personajes que hacen parte de uso de los  relatos que nos ocupan.

Cuando aprendamos la lección que El Eterno nos quiere dar, entonces podemos entender mejor a muchas personas que nos rodean.

Y también podemos saber cómo aplicar en nuestra vida esta enseñanza.

Primero que todo veamos el cambio en muchos aspectos de la vida de Naamán:
42 Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Elohim primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco en espiga; y dijo Elishá: «Dáselo a la gente para que coman.»

Naamán llegó con una ofrenda muy sencilla, algunos panes y granos de cebada.

Acordémonos que la ofrenda según las Sagradas Escrituras va de acuerdo al corazón de cada persona.

Esto sucedió mientras él era un leproso aún.

Pero miremos como cambiaron las cosas cuando ya fue sanado de su lepra:
14 Bajó, pues, y se sumergió siete veces en el Jordán, según la palabra del hombre de Elohim, y su carne se tornó como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio. 15 se volvió al hombre de Elohim, él y todo su acompañamiento, llegó, se detuvo ante él y dijo: «Ahora conozco bien que no hay en toda la tierra otro Elohim que el de Israel. Así pues, recibe un presente de tu siervo.» 16 Pero él dijo: «Vive Yhvh a quien sirvo, que no lo aceptaré»; le insistió para que lo recibiera, pero no quiso.

Se oyen quejas en muchas comunidades, de que los miembros no dan lo suficiente. ¿O no hemos escuchado eso en alguna parte?

Y en esta porción de las escrituras, nos podemos dar cuenta de una de las razones.

Cuando la gente no ve la mano del Eterno sobre su vida, le entran dudas.

Elohim estará aquí?               
Y entonces no da lo que tiene que dar.

Sino que era una cuestión personal de cada uno con El Eterno.

Pero la función de nosotros los lideres es la de llevar a los miembros de nuestras comunidades a esa dimensión sobrenatural donde se vea la mano del Eterno en sus vidas.

Ese día darán lo que tienen que dar. (No hablo solo económicamente. Servicio, Tiempo…)

_Ahora dejemos a Naamán tranquilo por un momento, y miremos la actitud de Elishá.

42 Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Elohim primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco en espiga; y dijo Elishá: «Dáselo a la gente para que coman.» 43 Su servidor dijo: « ¿Cómo voy a dar esto a cien hombres?» Él dijo: «Dáselo a la gente para que coman, porque así dice Yhvh: Comerán y sobrará.» v44 Se lo dio, comieron y dejaron de sobra, según la palabra de Yhvh.

Vemos aquí que la pequeña ofrenda fue recibida por Elishá. Adonay le ordenó que la recibiera.

Y esa ofrenda fue de bendición.    Los panes alcanzaron para todos y aún sobró.

Lo poco en las manos del Eterno es mucho.

Se Acuerdan ¡¡ Depende de quién son las manos!!!

Retomando la historia de Elishá, nos damos cuenta de algo muy curioso:

15 Se volvió al hombre de Elohim, él y todo su acompañamiento, llegó, se detuvo ante él y dijo: «Ahora conozco bien que no hay en toda la tierra otro Elohim que el de Israel. Así pues, recibe un presente de tu siervo.» 16 Pero él dijo: «Vive Yhvh a quien sirvo, que no lo aceptaré»; le insistió para que lo recibiera, pero no quiso.

Cuando llegó la hora de la ofrenda abundante, Elishá no la quiso aceptar.

Y nos preguntaremos todos…. ¿Porqué?

Porqué una sí y la otra no?

Tratemos de encontrar las razones.

Elishá de pronto se dio cuenta que con la ofrenda pequeña Naamán no estaba tratando de comprar nada.

Ni de impresionar a nadie.
Era una ofrenda pequeña, pero sincera.
Por eso Elishá la aceptó gustoso.


Después de la sanidad, Naamán quiso pagar lo que Elohim había hecho.

Y eso ni Elohim ni Elishá lo podían aceptar.

Si Naamán hubiera preguntado: Gracias por la sanidad.....Cuanto se le debe?

Y si Elishá hubiera contestado: Espera y miro la lista de precios.......

Sanidad de lepra...........son $ 50 millones.......


Seguramente Naamán los hubiera pagado gustosamente y Adiós pues.
Más nunca se hubiera sabido de él.

Algo que impactó a Naamán fue el hecho de que no le aceptaron la ofrenda para pagar por lo que Elohim había hecho en su vida.

Naamán se dio cuenta que a él no lo ayudaron por interés en sus posesiones.

La lección quedó tan clara para él, que él resultó pidiendo que le dieran a él.

17 Dijo Naamán: «Ya que no, que se dé a tu siervo, de esta tierra, la carga de dos mulos, porque tu siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificio a otros dioses sino a Yhvh.

Ese Elohim desinteresado llamó mucho la atención de Naamán.

“porque tu siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificio a otros dioses sino a Yhvh.”

La imagen que se llevó Naamán del Eterno, es la misma que se deben  llevar los que nos visiten hoy en día  en nuestra kehila y en nuestras casas. Amen.

Atendemos igual al humilde que al potentado? no hacemos acepción de personas.

Aquí hay enseñanzas para todos.
Para nosotros los que nos consideramos lideres.

Para los miembros de las comunidades.
Para los que están llegando.

Ahora hagamos otra pregunta; ¿cuántas veces Yeshua cobro por un milagro? NUNCA

Ahora los mercaderes de la Fe, son vendedores de milagros.

Pero Yeshua Una vez Entrando al Templo grito que la casa de nuestro Abba era casa de oración y los mercaderes la han hecho cueva de ladrones. Hoy pasa lo mismo sobre todo en las llamadas iglesias de multitudes.

Pero antes de terminar la parte de Tzaria, no podemos dar cuenta de algo, que nunca en los diversos estudios que hemos hecho de este pasaje, nos habíamos percatado.

Si miramos a por encima, los personajes principales de la historia son:

Yhvh, que utilizó a Su siervo Elishá para sanar a Naamán.

Pero se nos olvida una persona, que sin la cual nada de lo que sucedió hubiera sucedido.

Esta persona pasa sin pena ni gloria por el relato.  Es más, ni siquiera conocemos su nombre.


1 Naamán, jefe del ejército del rey de Aram, era hombre muy estimado y favorecido por su señor, porque por su medio había dado Yhvh la victoria a Aram. Este hombre era poderoso, pero tenía lepra. 2 habiendo salido algunas bandas de arameos, trajeron de la tierra de Israel una muchachita que se quedó al servicio de la mujer de Naamán. 3 Dijo ella a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse al profeta que hay en Samaria, pues le curaría de su lepra.» 4 fue él y se lo manifestó a su señor diciendo: «Esto y esto ha dicho la muchacha israelita.»

Ya saben de quien estoy hablando.?      De una muchachita.

De una muchacha israelita.  Esa muchacha israelita que tuvo misericordia de un enfermo como Naamán.

Ella sabía dónde estaba la solución al problema.

3 Dijo ella a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse al profeta que hay en Samaria, pues le curaría de su lepra.»

Ella no tuvo miedo al ridículo.    Ella sabía en quien había creído.

Aunque ella estaba de esclava en la casa de Naamán.
Ella sabía que su esclavitud con toda seguridad tenía un propósito.
No se amilanó ante la supuesta adversidad.
Y sirvió de puente para la salvación de toda una familia y quien sabe de cuantos más.
Lo que esa muchachita hizo lo estamos recordando aprox.2800 años después.

Hermanos, Cuantos Naamanes hay a nuestro alrededor?
Hermanos Cuántas familias que no saben dónde está la solución a sus problemas?
La porción Tzaria de esta semana, nos habla de la lepra.
Hoy hay muchos tipos de “lepras” que están acabando con este mundo que nos rodea.

La muchachita israelita conocía a Elishá.       Sabía que él tenía solución.

Y adonde él, los mandó.

Saben que significa el nombre Elishá?   Elohim Es Salvación.

Nosotros conocemos a Yeshúa. ¿Y todos Sabemos que significa el nombre Yeshúa?

Yhvh Es Salvación.    ¿Coincidencia? ¿o Casualidad?
No creemos en ellas.

Es la manera como Elohim trabaja siempre.

Él Eterno nuestro Eloha, Es El mismo ayer, hoy y por los siglos. El es El Eterno Presente.

Yeshúa está esperando que guiemos a las personas hacía Él. (Hacia el Eterno y por mediación de Yeshua)

Para Él nada es imposible. ¿Para quién? Para El Eterno.

Matitiahu / Mat. 8;1 Cuando Yeshúa bajó del monte, fue siguiéndole una gran muchedumbre. 2 En esto, un leproso se acercó y se postró ante él, diciendo: «Adón, si quieres puedes limpiarme.» 3 Él extendió la mano, le tocó y dijo: «Quiero, queda limpio.» Y al instante quedó limpio de su lepra.

HERMANOS, Lo que nosotros hagamos hoy será recordado en el cielo por la eternidad. Amen

 

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Ahora recordemos la HAFTARÁ de METZORA Leproso. 2 Reyes 7:3-7:20
2 Reyes 7:3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 4 si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos.

Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos. 5 se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.

6 porque Elohim había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. 7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. 8 cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron. 9 luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey. 10 vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto. 11 los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey. 12 Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad. 13 entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay. 14 tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved. 15 Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey. 16 entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de El Eterno. 17 Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Elohim, cuando el rey descendió a él. 18 aconteció, pues, de la manera que el varón de Elohim había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria. 19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Elohim, diciendo: Si El Eterno hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 20 Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.

En la porción de la Haftará, nos encontramos en un tiempo en el cual Israel ya está dividido, el reino del Norte se encuentra gobernado por Yehoram –Joram-, su reinado duró doce años, aunque tristemente hizo lo malo delante del Eterno.

La capital del reinado del Norte era Shomeron –Samaria- la cual fue sitiada por el rey Ben Hadad de Siria. Este sitio trajo hambre sobre Shomron así como el encarecimiento de todo:

2 Reyes 6:25 A consecuencia de aquel sitio, hubo una gran hambruna en Samaria; tan duro era, que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata.

La crisis fue tan grave que hubo gente que aún se comió a sus propios hijos:

2 Reyes 6: 29 Cocimos, pues, a mi hijo, y nos lo comimos. Al día siguiente yo le dije: “Trae acá a tu hijo para que nos lo comamos”. Pero ella ha escondido a su hijo.

Nos debemos imaginar que para llegar a tal extremo la situación de miseria en la que vivieron fue terrible, la desesperación que prevalecía fue devastadora y bajo tales circunstancias en lugar de que el rey Yehoram buscara a YHVH, le echaba la culpa de sus males a Elisha HaNavi –Elías el profeta-:

2 Reyes 6: 31 Y él dijo: Así me haga Elohim, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda sobre él hoy.

No obstante de lo anterior, sería Elisha mismo el encargado de anunciar la salvación de parte de YHVH para con Shomeron.

2 Reyes 7:1 Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de YHVH: Así dijo YHVH: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.


¿Cuál fue la forma en que el Eterno salvo a Shomeron? Haría que el ejercito de Siria escuchara un gran escándalo, sonido como de un ejército, provocando con ello que pavor cayera sobre de ellos a tal grado que huirían abandonando todo a su paso:

2 Reyes 7: 6 Porque YHVH había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. 7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.

La forma en la que se enterarían sería a través de 4 leprosos o metzoraiym, que sería el plural para designar a alguien infectado de una enfermedad cutánea parecida a la lepra y que es el motivo por el cual leemos esta porción semanal titulada Metzora. Estos metzoraiym estaban fuera de la ciudad, y al reconocer que si pedían entrar morirían por causa del hambre que existía hacia dentro de Shomeron y quedándose ahí correrían con la misma suerte, decidieron entonces ir con los sirios con la esperanza de que se compadecieran de ellos y entonces salvaran la vida.

Una vez que llegaron se encontraron con la sorpresa de que estaba todo abandonado, comieron, se saciaron y decidieron avisar a la ciudad de Shomeron. El rey de Israel mandó a unos cuantos hombres para que se cerciorarán de los dichos de los metzoraiym y al constatarlo, pudieron salvar su vida al tomar para sí todos los víveres, enseres y demás cosas que el ejército sirio había abandonado.

De un día a otro tal y como Elisha lo anunció los precios de la harina y la cebada bajaron, gracias a este evento milagroso que hizo YHVH.

¿Cómo explicarse lo que le aconteció al ejército sirio? Si uno no cree en el poder del Eterno y desde luego tampoco cree en los milagros sería imposible descubrirlo, pero si uno cree que YHVH interviene en la vida de las personas y de los pueblos en algunos casos milagrosamente, es perfectamente creíble que esta historia sea una de las tantas que hemos oído que narran las Escrituras ¿Verdad? De historias de milagros está llena la Biblia, y no dejemos de sorprendernos cuando nos encontremos con gente que dice creer en la Escritura y no acepta que éstos hechos son posibles y sobre todo que aún existan en nuestros días, y más aún, piensen que en medio de una problemática con otro hijo del Eterno no esté YHVH para mediar en justicia, porque esta es la otra parte, hay gente que si acepta los milagros pero por otro lado no considera que en aspectos de justicia en medio de una disputa entre hijos, el Eterno puede intervenir y de hecho está al tanto de la situación. El Eterno está presente en nuestra vida y puede hacerse manifiesto tanto en eventos que requieran de su poder, como en situaciones que aparentemente serían insignificantes, YHVH está detrás de toda nuestra vida si es que en verdad somos sus hijos.

Así que hoy como creyentes mesiánicos creamos en un Elohim que es capaz de hacer ésto que decimos y más, mucho más.

Recientemente escuchamos la información una niña que, sufrió unas convulsiones como consecuencia de un derrame en su cerebro de nivel tres, la noticia fue devastadora, pero el Eterno prontamente confirmó que la enfermedad no sería de muerte, su recuperación fue milagrosamente rápida, y esta semana a dos meses de ese evento pudieron constatar médicamente lo que ya sabíamos que ocurriría,

Jana –ese es el nombre de la bebé- no tenía ninguna secuela en su cerebro de ese derrame, y su desenvolvimiento físico es perfectamente normal, el médico estaba sorprendido de lo milagroso de su recuperación. ¡Baruj Hashem!

¿Cómo se pudo dar este caso de sanidad en Jana así como el hecho de que los sirios huyeran abandonando todo? ¡Gracias al poder del Eterno! pero en esta porción de la Haftará nos revela una frase que ilustra la manifestación física del Eterno en la vida de los hombres ¿Cuál? “La ventana de los cielos”. En las Kitvei Hakodesh –Sagradas Escrituras- nos encontramos no solo con eventos como los “cielos abiertos” sino también con “ventanas de los cielos”, en ambos casos son frases que denotan particularmente la manifestación del Eterno en la vida de sus hijos.

2 Reyes 7: 19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Elohim, diciendo: Si YHVH hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos ...

Curiosamente en este caso es la frase dicha por este capitán que no creería en el poder del Eterno y su incredulidad lo llevaría a la muerte, pero ¿Qué sucede con el hecho de que las ventanas de los cielos estén dispuestas? Sucederá una manifestación física del poder del Eterno.

Si leemos el libro de Bereshit conocido como Génesis, nos damos cuenta de que el Eterno uso igualmente esta frase para una manifestación física de su poder que en este caso sería un diluvio:
Génesis 7:11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, 12 y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. 13 En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca;

Aunque algunas traducciones de la Biblia utilizarón la palabra “cataratas de los cielos” en realidad bien pudo haber sido “ventanas de los cielos” ya que son las mismas palabras que nos encontramos en ésta haftará, volvamos a leer:
Génesis 8:2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. 3 Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. 4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.

En este caso las ventanas de los cielos junto a las fuentes del abismo fueron cerradas, ¿Qué sucedió como consecuencia? Que la manifestación física del Eterno dejo de hacerse palpable. Ahora, así como en el caso de la haftará Hashavua, el Eterno con esta manifestación física dio a nuestro pueblo salvación, nosotros podremos recibir ese poder manifiesto de Él, y he encontrado un tip que nos puede ayudar a recibirlo, ¿Cuál? El ser dadivosos en lo material para con Él. Leamos:

Malaquias 3:10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice YHVH de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

¿Qué sucede cuando es manifiesto las ventanas de los cielos? YHVH derrama bendición, pero el contexto del que se habla es en la obediencia, así como el desprendimiento que hagamos de lo material para con Él, a su obra, a su servicio, ahora no es solo en lo económico, es en el servicio a El Eterno.

Miremos lo que nos narra el Brit Hadasha –Pacto Renovado- acerca de un varón conocido como Cornelio:

Hechos 10:3 Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Elohim entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. 4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Elohim

No solo las oraciones son útiles para llegar a la presencia del Eterno, sino también las Acciones, ya hemos dicho antes Ora- acción. Acordémonos también que dice Santiago/Jacobo, que la Emunah sin obras es muerta.

¡Hermanos, nuestro deseo de los unos, para con los otros es que podamos tener la oportunidad para nuestras vidas con muchos momentos de ventanas abiertas de los cielos en donde la manifestación física del Eterno nos prodigue Su bendición!

Amen. Gloria A El Eterno.

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Ahora hablemos de otro tema; La Mala lengua – Lengua de maldición – Lashon hará

Vaykra / Levítico 12:1-13:59
Vaykra / Levítico 14:1-15:33

Levítico 14:1 Y habló el Eterno a Moisés, diciendo: 2. Esta será la ley tocante a un Metzora (al leproso), en el día de su purificación, cuando será llevado al sacerdote

Un Metzora, es una persona que ha contraído la enfermedad de Tzaraat, termino traducido generalmente como “lepra”. Sin embargo, por diversas razones, dichas traducciones son erróneas: La lepra es una dolencia causada por el bacilo de Hansen, mientras que la Tzaraat era una manifestación física de una conducta espiritual inadecuada, principalmente la difamación, la mala lengua, Iashón hará.

El Tzaraat mencionado en el contexto escritural alude a unas manchas blancas en la piel, e incluso en objetos, con ciertas inflamaciones, hinchazones o erupciones cutáneas, de tal manera que no hay una traducción apropiado para esta enfermedad.
 
Nuestros sabios explican que la palabra tzaraat es un acróstico de la palabra Difamador.

Debido a la  Lashón hará es uno de los pecados más serios, el Eterno lo castigo con la enfermedad de  tzaraat, una enfermedad muy fea, que hoy en día no se manifiesta físicamente por la falta de Beit Hamikdash. (Sagrado Templo) Cuando alguien habla la Lashón hará se considera que transgredió la Torá en su totalidad, porque uno de los principios básicos de la Torá, es el amor al prójimo.

 

Numeros 12: 8Cara a cara hablaré con él, claramente y no con enigmas, y verá la apariencia de Adonai. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?». 9Entonces la ira de Adonai se encendió contra ellos; luego se fue. 10Tan pronto la nube se apartó del Tabernáculo, Mirian se llenó de tzaraat, y tenía la piel blanca como la nieve. Cuando Aarón miró a Mirian y vio que estaba metzora,

 
El que degradar o hablar mal de una persona es ir por un camino diametralmente opuesto a los principios fundamentales de la Torá.


Nuestro amado Rabino Yeshúa HaMashiaj enseño lo siguiente:

Matityahu-Mateo-5: 21-22 Oíste que fue dicho a los Padres: No asesinaras y cualquiera que comete asesinato expuesto estará a juicio. Mas yo os digo que todo aquel que se enoja sin razón con su hermano es culpable del juicio y cualquiera que le llamare insensato a su hermano será expuesto ante el Sanedrín y cualquiera que le diga “Tonto” culpable será para el Valle de Ghinon/infierno de Fuego. (valle de las basuras)

También se puede asesinar a una persona con la lengua, al difamarlo. Una espada asesina a una sola persona, sin embargo, la Lashón Hará mata a tres personas, al que habla, al que escuchan y a la víctima. Por lo que el grado de maldad de la Lashón hará es muy grave ya que afecta a todas las partes involucradas. Un Metzora, es una persona que ha contraído la enfermedad de Tzaraat, termino traducido generalmente como “lepra”. Sin embargo, por diversas razones, dichas traducciones son erróneas: La lepra es una dolencia causada por el bacilo de Hansen, mientras que la Tzaraat era una manifestación física de una conducta espiritual inadecuada, principalmente la difamación, la mala lengua, Iashón hará.

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El Tzaraat mencionado en el contexto escritural alude a unas manchas blancas en la piel, e incluso en objetos, con ciertas inflamaciones, hinchazones o erupciones cutáneas, de tal manera que no hay una traducción apropiado para esta enfermedad.
 
También se puede asesinar a una persona con la lengua, al difamarlo.


Una espada asesina a una sola persona, sin embargo, la Lashón Hará mata a tres personas, al que habla, al que escuchan y a la víctima. Por lo que el grado de maldad de la Lashón hará es muy grave ya que afecta a todas las partes involucradas.

Miremos---- en el libro de Mishlé-Provervios 18: 21 La vida y la muerte están en poder de la lengua. Este concepto del sabio Shlomó HaMelej-rey Salomón-se puede entender mejor con el siguiente Midrásh: Una vez, un rey persa se enfermó lo cual trajo como consecuencia la pérdida de peso del rey y su debilitamiento.

“¡Solo hay una cura que le podemos recomendar para que vuelva a recuperar su estado de salud”, sus médicos!  le informaron “usted deberá beber la leche de una leona!. Si usted puede obtener y consume esa leche, le aseguramos que su condición mejorará de inmediato”.

El rey estaba completamente desorientado con la idea de obtener leche de una leona y decidió enviar dos mensajeros y dinero al rey Shlomó, que se encontraba un Yerushaláim y era mundialmente conocido por su sabiduría, para implorarle que ideará un plan para conseguir la leche. Shlomó le encomendó dicha tarea a su asesor Benaiau ben Yeoida. “Quiero que me den diez cabras”, ordeno Benaiau. Luego, le pidió a uno de los servidores de Shlomó que buscara en el bosque una guarida de Leones. El servidor se interno en el bosque y buscó arduamente hasta que descubrió una guarida en la cual una leona estaba alimentando a sus cachorros. Benaiau ordeno que el servidor le mostrara el camino y que trajera junto con el una cabra. Benaiau se quedó parado a una distancia prudente de la guarida y envió la cabra hacia ésta. La leona la devoró de inmediato. Al día siguiente, Benaiau, se animo a acercarse unos pasos más y le arrojó a la leona otra cabra. Repitió este procedimiento a diario, y cada día se acercó más hasta que su presencia se convirtió en familiar para la leona. Con el tiempo, le permitió acercarse sin lastimarlo. Ella ya no sospecho de la presencia de Benaiau y hasta permitió que la ordeñara. Tan pronto como Shlomó recibió la leche, la envió con sus servidores al rey persa.

Mientras el mensajero marchaba por la carretera, sus extremidades comenzaron a discutir la una con la otra acerca de cuál de ellas en verdad merecía llevarse los laureles por el logro de haber ordeñado a la leona. “Somos Maravillosos” se vanagloriaban los pies “Somos superiores al resto de las extremidades porque si no hubieras caminado hasta la guarida, no hubiera sido posible obtener la leche”. “No es cierto” objetaron las manos. “Nosotras fuimos imprescindibles para realizar la tarea. Si no hubiéramos ordeñado a la leona, ahora no tendríamos la leche” “y que hay de nosotros” Exclamaron los ojos “acaso no descubrimos el camino hacia la guarida” Sin nosotros el plan jamás hubiese resultado. “Me ignoran” se quejó la cabeza “Yo fui el que pensó en esta idea brillante en primer lugar”.
Los murmullos fueron interrumpidos por completo por el sonido exaltado de la lengua,
 “Ustedes no valen nada, si no fuera por mi ¿ustedes donde estarían?
En este momento, todas las extremidades protestaron “¿Cómo te atreves a comportarte así con nosotros? ¡Tu solo eres un bulto suave sin hueso guardado en una cavidad obscura! Ofendida, la lengua respondió “¡Solo esperen y verán que yo soy el amo de todas ustedes!”.

El mensajero llegó a la corte del rey persa y se dirigió de inmediato al trono. Le entrego la leche e intentó transmitirle un mensaje del rey Shlomó, sin embargo, las palabras que salieron de su boca fueron “¡Su majestad, yo!  ¡En este acto le entrego la leche de perro que usted me pidió!”. El rey pensó que estaba siendo ridiculizado y, en un ataque de furia, dio órdenes para que se colgara al mensajero de inmediato. El pobre hombre fue llevado a la horca de inmediato y todas las extremidades estaban aterrorizadas. “¿Se dan cuenta ahora que ustedes, comparadas conmigo, no valen nada? Declaró la lengua en un tono triunfante. “lo confesamos” exclamaron los otros órganos al unísono. “De ti depende la vida y la muerte”.  La lengua quedo satisfecha.

 “Tengo un mensaje muy importante para relatar al rey”, declaro. “por favor llévenme a él solo por un instante”. Los soldados lo escucharon y lo llevaron a él sólo por un instante”.  Y lo llevaron hacia donde se encontraba el rey.  “¿Porque me van a ejecutarme? “Pregunto el mensajero, “¡Me has traído leche de perro!  Contesto el rey furioso. “le aseguro” dijo el mensajero, “que esta leche lo curará.

Mis palabras han sido un error ya que, en nuestro idioma, se utiliza la misma palabra para perro y para león.” El rey le creyó. Bebió la leche y se recuperó. Luego, perdonó al mensajero.

Con este Midrásh podemos entender que lo que hablamos, puede cambiar todas las circunstancias de nuestra vida. Nuestra lengua es un arma muy poderosa, con ella  se puede ganar la vida o llevarnos a la muerte. Nuestro amado Rabi Yeshua HaMashiaj dijo:

Matityahu – Mateo 12:36-37 “Mas yo os digo, que toda palabra inútil que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado”. 

Que importante y trascendente es lo que hablamos, lo que sale de la boca adquiere un poder de destrucción o bien de construcción, por eso amados todo hombre sea pronto para oír y tardío para hablar.

El libro de Ya’akov -Santiago- se dice lo siguiente.

Ya’akov 3: 4 – 5 “Mirad también las naves: aunque tan grandes y llevadas por impetuosos vientos, son gobernadas con un pequeño timón por donde quisiere el que las gobierna. Así también la lengua es un pequeño miembro, y se gloria de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego ¡Cuán grande bosque enciende!”
 
La lengua, es difícil de gobernar, a diario enfrentamos innumerables ocasiones que dan lugar a hablar la lashón hará-mala lengua, de todas las extremidades, la lengua es el órgano que se mueve con mayor facilidad, por ello la Lashón Hará es el pecado que se comete con mayor facilidad y con mayor frecuencia.

Ya’akov 3: 7-8 “Porque  toda naturaleza de bestias y de aves y de serpientes y de seres de la mar, se doman, pero ningún hombre puede domar la lengua”

Debemos esforzarnos por domar nuestra lengua, tener cuidado de lo que decimos, el Eterno coloco  a la lengua un una posición horizontal, descansando y encerada, para enseñarnos que hay que mantenerla en reposo lo  más posible, es decir hablar poco.

Ya’akov 3: 9-10 “Con ella bendecimos a nuestro Elohim y Aba y con ella maldecimos a los hombres. De una misma boca proceden bendición y maldición. Amados, no conviene que estas cosas sean así”

Rabi Shimon bar Yojai declaró, “Si hubiera estado presente en Matan Torá, le hubiera pedido al Todopoderoso que le diera a todos los seres humados una segunda boca que sirva exclusivamente para hablar cosas de Torá. Sin embargo, lo volvió a pensar y cambio de idea. “Eso no estaría bien” decidió “La gente tiene solo una boca y habla demasiada Lashón Hará ¿Qué ocurriría si tuviera dos?

El Eterno le encomendó a cada órgano una tarea especial, la lengua fue otorgada para que pronuncie las palabras de la Torá, tefilá-oración- y para que beneficie al prójimo. Es tarea de todos educar nuestra lengua y evitar pronunciar maldiciones con ella.

En Conclusion; El castigo de Tzaraat ya no tiene efecto hoy día, sin embargo no por ello tenemos la libertad de hablar la Lashón hará. Nuestros sabios explican que cada palabra que habla nuestra boca se graba en el cielo. Tomando conciencia de ello debemos evitar hablar, la Lashón hará.


 

Nuestros sabios nos aconsejan dos hábitos para evitar hablar la Lashón hará.

1.- El estudio de la Torá.
La gente que habla la Lashón hará es aquella que no tiene nada que hacer y que busca algún tema que lo divierta y que la saque de su aburrimiento que experimenta a diario, disfrutar de cualquier noticia sensacionalista, así sea a costa de algún tercero. 

 

Por otra parte, aquel que ocupa su tiempo con el estudio de la Torá, descubrirá que su mente se encuentra absorbida en la tarea constante y emocionante y solo deseará comunicarles a los demás todos sus aprendizajes de la Torá, sus conversaciones versarán sobre temas de la Torá y no tendrá necesidad de hablar de otras personas. El estudiar Torá posee el poder de purificar y limpiar la mente de una persona.

2.- Ser humilde
La satisfacción que se obtiene al difamar a otro, analizada Psicológicamente, es el sentimiento de superioridad que se adquiere de esta manera.

Si alguien cuenta con humildad buscará la manera de justificar el comportamiento del otro y de juzgarlo favorablemente. Estos consejos nos pueden ayudar a evitar la Lashón hará, sin olvidar que en nuestras Tefilot -Oraciones- diarias pedirle a Eterno que nos asista para evitar hacer mal uso de nuestra lengua.


¡Shabat Shalom!  Orlando Unda Ramirez.