viernes, 12 de julio de 2019

PERASHA 40 BALAK


PERASHA 40 BALAK

Parashá 40 Balak - Números 22:2 – 25:9
Para ser compartida en el Shabat del 10 Tammuz 5779 – 13 de julio de 2.019
Aliyás de la Torá:
  1. 22:2-12
  2. 22:13-20
  3. 22:21-38
  4. 22:39 – 23:12
  5. 23:13-26
  6. 23:27 – 24:14
  7. 24:15 – 25:9
Haftará: Miqueas 5:6 – 6:8
Brith Hadasha (HaTsofen HaMaljutí): Juan 13:1 – 14:31
Balak Significa “devastador”

Introducción

Números 22:2 Y vio Balak, hijo de Tzippor, todo lo que había hecho Israel al Amorreo.

Bamidbar 22:2 Vayar Balak ben Tzippor et kol-asher-asah Yisra'el la-Emori.

En esta semana abordaremos un tema delicado, el cual es “La maldición”, la razón por lo cual lo hago, es para que aprendamos la forma en como las Kitvei Hakodesh -Sagradas Escrituras- lo usa, y el contexto en el que se da.

Existen personas que creyendo en la Biblia les ha sido enseñado que lo único importante es la salvación, y tristemente en su teología todo gira en torno a ello, ahora bien, es importante entender que todas las Escrituras tienen una enseñanza práctica en nuestra vida, y al desechar la enorme riqueza de las Escrituras debido al entendimiento de que si algo no sirve para la salvación de nada sirve, estamos desaprovechando las herramientas que el Eterno nos da para vivir con victoria en esta vida. Yeshúa HaMashiaj nos enseño que en lugar de maldecir, bendigamos; sin embargo no por que no sea propio el hacerlo y no lo hagamos, no quiere decir que las maldiciones no existen, es decir, no por que queramos cerrar lo ojos a los hechos del mundo quiere decir que no existan, de todos modos existen.

Cualquiera de nosotros podemos ser sujetos a recibir maldición, y es por eso que yo pregunto ¿sirve eso para la salvación? ¡no! sin embargo no por que no sirva para ese fin, no nos servirá para la vida. ¿Sirve guardar los mandamientos para la salvación? No, sin embargo el guardar los mandamientos me garantizan que tendré una vida feliz, e incluso el hecho de conocerlos y desecharlos acarreará para mi vida maldiciones, y por esto, y mucho más, será importante aprender acerca de las maldiciones.

 Temas de la Perasha
La
perasha habla sobre los siguientes temas:

Primera alía (22:2-22:12)
El rey Balak de Moab envía a mensajeros a buscar y comprar a Balaam para maldecir al pueblo de Yisrael. Mas el Eterno le dice a Balaam: "no vayas con ellos, no maldigas a ese pueblo porque es bendito".

Segunda alía (22:13-22:20)
Balaam regresa a los jefes de Balak diciendo que el Eterno no lo deja ir. Balak insiste de nuevo, mandando ahora un numero mayor de ilustres jefes pidiendo a Balaam que no se rehusara, ya que sería recompensado con honores y todo lo que pidiera sería hecho. El Eterno le dice a Balaam que los acompañe, pero, que debía cumplir la palabra del Eterno.

Tercera alía (22:21-22:37)
Balaam en su burra acompaña a los jefes de moab y en el camino la ira del Eterno se enciende y el ángel del Eterno se interpone en el camino. La burra en tres ocasiones ve al angel del Eterno y se desvía del camino en cada una, mas Balaam la golpea, el Eterno abre la boca de la burra y le responde a Balaam. Balaam recapacita que ha pecado, mas el ángel del Eterno le dice que vaya con ellos para decir solo lo que el Eterno le diga.

Cuarta alía (22:38-23:11)
Balaam se encuentra con el rey Balak, mas el Eterno le da las palabras y bendice a Israel.

Quinta alía (23:12-23:26)
Balak le reclama e intenta de nuevo que Balaam ahora, desde otra vista maldiga a Yisrael. Balaam vuelve a bendecir a Israel por palabra del Eterno.

Sexta alía (23:27-24:13)
Por tercera vez Balak lleva a Balaam a otro sitio para maldecir a Yisrael, mas esta vez Balaam ve que agradaba al Eterno bendecir a Israel y no fue como las otras veces sino, que volvió cara al desierto y al alzar sus ojos y vio al Yisrael acampado por tribus, le invadió el Espíritu de Elohim y bendijo por tercera vez al pueblo.

Séptima alía (24:14-25:8)
La ultíma bendición de Balaam hacia Yisrael. Balaam regresa a su país. Los hijos de Yisrel se llegaron a las hijas de moab y baal. La ira del Eterno se encendió y todos los que se llegaron serán muertos.

 Enseñanza

Comentarios
Primera aliyá, 22:2-12

22:2  “Y Balak, hijo de Tsipor, vio todo lo que Israel había hecho a los amorreos.” – Balak era el rey de Moav. Su nombre significa “devastador”.[1] Según el Midrash,[2] Balak fue elegido rey en este momento por causa de la situación de emergencia por el temor a los hijos de Israel, aunque él no era de linaje real, sino un noble, ni era un moabita nativo, sino un midianita. Su fama de ser un poderoso héroe de guerra y mago superior causó que los moabitas le pusieran como su rey. Este rey de Moav no había permitido a los hijos de Israel cruzar su territorio. Por eso los hijos de Israel dieron un rodeo. Tampoco tenían permiso de El ETERNO para conquistar el territorio de Moav, porque fue dado a los hijos de Lot, según Deuteronomio 2:9. De esto aprendemos que El ETERNO reparte las tierras a los pueblos, cf. Deuteronomio 2:19. En estos momentos el pueblo de Moav está molesto. Israel tomó el territorio que ellos habían tenido y que el rey de los amorreos le había quitado. Parece ser que el rey de Moav quiere retomar ese terreno y por eso acude a un profeta gentil por medio del cual intenta maldecir al pueblo de Israel, para así poder hacer guerra contra él y expulsarlo de la tierra de los amorreos y retomar ese terreno.

22:3 “Entonces Moav tuvo mucho temor a causa del pueblo, porque eran muchos; y Moav tuvo miedo ante los hijos de Israel.” – Dos veces la Torá repite que Moav tenía temor. Esto significa que el pueblo tuvo muchísimo miedo. Según Rashí, los dos gigantes, Sijón y Og, habían sido protectores de las demás naciones circunvecinas y ahora los hijos de Israel habían conquistado a ambos. Si pudieron derrotar a los gigantes les será más fácil hacer guerra contra los demás pueblos de alrededor.

22:4, 7 “Y Moav dijo a los ancianos de Madián: Esta multitud lamerá todo lo que hay a nuestro derredor, como el buey lame la hierba del campo. Y en aquel tiempo Balak, hijo de Tsipor, era rey de Moav… Y los ancianos de Moav y los ancianos de Madián fueron con el precio de la adivinación en la mano; y llegaron a Bilam, y le repitieron las palabras de Balak.” – Los dirigentes de las dos naciones Moav y Madián se unieron contra Israel y fueron a hablar con Bilam, que era conocido como un profeta, o un mago, con éxito. Cuando él hablaba se cumplía. Según Rashí, el rey de los amorreos anteriormente había alquilado a Bilam para maldecir a los moabitas para que los pudiera expulsar de ese territorio que luego llego a ser de los hijos de Israel, desde el río Arnón hacia arriba incluyendo la ciudad de Jeshbón. Esta idea se saca de la palabra que se encuentra en el versículo 6: “yo sé…” Esto lo sabía el rey de Moav por experiencia.
Por medio del profeta, El ETERNO nos dice que debemos recordar lo que pasó con Balak y Bilam. Por lo tanto este suceso es una de las cosas más importantes en la historia de nuestro pueblo, como está escrito en Miqueas 6:5:
“Pueblo mío, acuérdate ahora de lo que maquinó Balak, rey de Moav, y de lo que le respondió Bilam, hijo de Beor, desde Shitim hasta Guilgal, para que conozcas las justicias de El ETERNO.”
22:5 “Y envió mensajeros a Bilam, hijo de Beor, en Petor, que está cerca del río, en la tierra de los hijos de su pueblo, para llamarlo, diciendo: Mira, un pueblo salió de Mitsrayim y he aquí, cubren la faz de la tierra y habitan frente a mí.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mensajeros” es “malajim”, que significa “ángeles”, “emisarios”, “enviados”, “mensajeros”. Vemos que el término “malaj” no es sólo una referencia a seres superiores sino que también puede aplicarse sobre hombres. La palabra “malaj” nos designa una esencia de un tipo de ser creado, sino una función. Un malaj es uno que ha sido enviado por un superior.

22:6 “Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí; quizá pueda derrotarlos y echarlos de la tierra. Porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, y a quien tú maldices es maldecido.” – Balak quiso derrotar y echar a Israel de la tierra, pero como había mostrado su poder militar contra los pueblos de los dos gigantes, ahora acudió a la brujería. La estrategia del enemigo es triple:

o   Usar la fuerza militar y física para obligarnos a someternos.
o   Usar la magia, la fuerza espiritual y sicológica para dominarnos.
o   Usar nuestras pasiones y atraernos al pecado con comidas y sexo y destruirnos desde dentro con las costumbres e ideas de las religiones gentiles.
En este caso no hubo éxito con los dos primeros, pero en el tercer punto cayó Israel.
22:11 “Mira, el pueblo que salió de Mitsrayim cubre la faz de la tierra; ven ahora, maldícemelos; quizá yo pueda pelear contra ellos y expulsarlos.” – Aquí vemos la actitud enemistosa típica de los pueblos que rodean a Israel. Quieren maldecirlos, pelear contra ellos expulsarlos. Lo mismo sucede hoy en día en los pueblos que rodean a Israel. Están haciendo exactamente lo mismo. La historia no ha cambiado en 3000 años.
MALDICIÓN

Según el diccionario, maldición es: palabra que se dirige a alguien o a algo como manifestación de aversión o enojo y que traerá un deseo de que le venga algún daño.

Después de considerar lo anterior comencemos con el estudio Escritural, pero antes de compartirles las características de la maldición, deseo definirla basado en lo que estudié dado que existe una precisión que deseo hacer:

Maldición -Mal decir es el dicho de una persona o individuo que teniendo la autoridad o una relación directa sobre la persona u objeto, podrá desear el mal, pero su cumplimiento dependerá de que la persona u objeto sea acreedora a él, y por lo tanto bajo la autorización de Adonai

CARACTERÍSTICAS DE LA MALDICION

La
Maldición para que se haga efectiva, necesita de cinco factores:
1) La persona que maldice
2) El objeto o persona a maldecir
3) La mención de la palabra maldición
4) La consecuencia de la maldición
5) La autorización conferida por el Eterno basada en un derecho legal

Veamos cada uno de éstos cinco elementos indispensables para la maldición:

1) La persona que maldice.

En esta parasha tenemos a Bilam, que era una persona que teniendo autoridad, es decir que sabía lo que hacía estaba en la capacidad de decir una maldición.

Números 22:5 envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamaran, diciendo: «Un pueblo que ha salido de Egipto cubre toda la tierra y se ha establecido frente a mí. 6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.

Es importante que aclare el hecho de “alguien con autoridad”, la autoridad como ustedes saben existe formalmente o de facto, es decir, la formal es la que recibe una persona y que le ha sido dada por otro que a su vez tiene la autoridad para conferirla, y en el caso de facto, es alguien que tiene la capacidad o el conocimiento para ejecutarla y que no la ha recibido formalmente, por ejemplo existen personas que no teniendo una profesión, después de algún tiempo en el cual adquieren un conocimiento, pueden ejercitarse igual que un profesional, quién le dio la autoridad, básicamente el ejercitamiento del conocimiento, debido a lo anterior, fue la razón que tuvo Balaq el rey de Moab, de no ser él el que maldeciría a Israel, sino busco a alguien con conocimiento y experiencia para hacerlo.

2) El objeto o la persona a maldecir

Bamidbar 22:11 “Este pueblo que ha salido de Egipto cubre toda la tierra. Ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo”.

En este pasuk es Israel el objeto de la maldición que deseaba para ellos Balaq, pero desde luego también puede ser un objeto, por ejemplo la tierra:
Génesis 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

Por cierto que aprovecho este ejemplo en el cual identificamos que el que realizó la maldición fue Adonai; situación que me hace recordar como muchos ortodoxos se rasgan su vestidura con la maldición de Yeshúa HaMashiaj -El Mesías- hacia la higuera, y vamos, en este pasuk ni mas ni menos es el Eterno quien maldice a toda la tierra.

3) La mención de la palabra maldición

Génesis 9:25 y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.

En este pasuk es Noaj –Noé- maldice a su hijo, enunciando la palabra “maldito”. Si bien es cierto no es un requisito indispensable para que surta efecto una maldición el nombrar la palabra “maldito”, es frecuente encontrarla.

4) La consecuencia de la maldición

Yehoshúa (Josué) 9:23 Ahora, pues, malditos sois, y no dejará de haber de entre vosotros siervos, y quien corte la leña y saque el agua para la casa de mi Elohim.

En este caso Yehoshua (Josué) maldeciría a los gabaonitas estableciendo que serían siervos de nuestro pueblo.

También puede existir una maldición genérica, es decir que solo se enuncie la frase “maldigo”, la cual implicará cualquier clase de mal para la persona a la que se dirige:
Jeremías 20:15 Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho.

En este caso Yirmiyaju (Jeremias) estaba maldiciendo a un hombre que no conocía, el cual había participado en dar las buenas nuevas a su padre en el día de su nacimiento, sin embargo no se determinó con exactitud la consecuencia de la maldición. Para que se lleve a cabo cualquier consecuencia la persona deberá cumplir con determinado requisito el cual veremos en el siguiente punto.

5) La autorización conferida por el Eterno basada en un derecho legal

Detrás de toda maldición no importa si la persona cree en el Eterno o no, será el Eterno el que dará el derecho de que se haga realidad la maldición:
Números 22:12 Entonces dijo Elohim a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es.

Toda maldición surte efecto siempre y cuando exista un derecho legal, este derecho legal es dado por la persona u objeto que recibirá la maldición, el cual se da en la medida que incurra en una falta y por lo tanto Adonai se vea imposibilitado de permitir que se realice, veamos otro ejemplo:
Génesis 4:11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.

El Eterno maldijo a Caín con el hecho de que sería extranjero en la tierra, sin embargo, el derecho legal lo otorgó Cayin (Cain) cuando ejerció la acción de dar muerte a su hermano.

El derecho legal debe ser otorgado por la persona que recibe la maldición, ¿cómo se da el derecho legal? Se otorga cuando la persona maldecida realiza una acción que le hará acreedora de recibir como consecuencia la maldición que se dirigió hacia ella, por ejemplo el caso de las aguas amargas, en el cual, el marido al sospechar de su esposa de que le había sido infiel, era expuesta a tomar un agua especial que traía como consecuencia que se hinchara, siempre y cuando ella fuera culpable, ¿pero que sucedía si ella era inocente? Sería librada.

Números 5:27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella para amargar, y su vientre se hinchará y caerá su muslo; y la mujer será maldición en medio de su pueblo. 28Pero si la mujer no es impura, sino que esta limpia, será libre y será fecunda.

La acción incorrecta de una persona puede traer como consecuencia que una maldición haga efecto en su vida, pero ¿qué sucedería si ella no realiza una acción incorrecta que la haga acreedora a la maldición? ¡Nada! Hace algún tiempo una familia se acerco a preguntarme si ellos debían de hacer algo, ya que estaban recibiendo fuera de su negocio trabajos de brujería de personas con envidia de su éxito, yo les dije que no, que nada tendrían que hacer y que nada les sucedería siempre y cuando, ellos no hicieran algo incorrecto que les hiciera merecedor de tal maldición. Observa que esto que digo, se ejemplifica en la maldición que Bilam le quería dar a nuestro pueblo, la cual no tendría efecto, dado que Israel no había dado motivo para que le fuera dada:
Números 22:12 Entonces dijo Elohim a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es.

LA MALDICIÓN COMO UN FRENO PARA LA GENTE

Es
triste pero la humanidad a veces necesita cierto tipo de freno, es decir advertencias que recaigan sobre las personas para que no hagan determinada acción, esto vemos que lo hace el Eterno y desde luego el hombre también lo usa, primero veamos al Eterno llevando a su pueblo a comprometerse con una conducta recta, la forma en como lo haría sería a través de la maldición; se dividirían las Matot –tribus- en dos montes, en uno se dirían las bendiciones y en otro las maldiciones; antes de leerlas te pido por favor que prestes atención.

Deuteronómio 27:11Y mandó Moshe al pueblo en aquel día, diciendo: 12 Cuando hayas pasado el Jordán, éstos estarán sobre el monte Gerizim para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín. 13 Y éstos estarán sobre el monte Ebal para pronunciar la maldición: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí. 14 Y hablarán los levitas, y dirán a todo varón de Israel en alta voz:
15 maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de fundición, abominación a Adonai, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.
16 Maldito el que deshonrare a su padre ó a su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.
17 Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.
18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén.
19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.
20 Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.
21 Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.
22 Maldito el que se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.
23 Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén.
24 Maldito el que hiriere a su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.
25 Maldito el que recibiere don para herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.
26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

Fueron en este caso doce maldiciones, las cuales tuvieron por objeto que al confirmarlas con su boca, estarían a expensas de que si incurrían en alguna de las faltas mencionadas, tendrían una consecuencia. En Deuteronomio 28 también existen otras maldiciones, las cuales vendrán si aquellos que forman parte del pueblo del Eterno desobedece Su Instrucción, es decir su Torah.

Como he comentado no solo  esto lo hace Adonai, sino también vemos que algún hombre con autoridad puede usar la maldición con el objeto de salvaguardar que aquellos que están bajo su autoridad hagan determinada acción que vaya a afectar el desenvolvimiento de la comunidad. Yehoshua (Josué) es uno de varios ejemplos que están en las Kitvei Hakodesh y lo leeremos enseguida, los demás ejemplos me gustaría compartirles en otra ocasión a ustedes:
Josué 6:26 En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Adonai el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.

Con esta maldición que estaba lanzando alguien con autoridad como lo fue Yehoshua, estaría evitando que fuera reedificada una ciudad que por mano poderosa del Eterno fue devastada. El estudio de maldición como  resiste mas analicis, por lo que continuaresmos estudiando desde la yeshiva.


 Conclusión


Bendecir un excelente negocio.

La Torah es la instrucción que como pueblo escogido se nos ha dado para ejercer nuestro privilegio de ser llamados hijos del Eterno y todo aquel que la cumple recibe un cerco de protección que tiene la propiedad de rebotar todo ataque injusto solo los hijos de obediencia

El permiso para recibir maldición o bendición lo establecemos individualmente en la medida en que seamos receptores y hacedores de los Mitzvot del Eterno.

Si maldecimos a quien no es digno de maldición, el proyectil enviado va a encontrar una malla elástica muy fuerte que hará que dicho proyectil rebote sobre nuestra propia vida con sus devastaras consecuencia.

El efecto para cuando bendecimos a alguien que no tiene permiso para recibir bendición, produce los mismos efectos de  bumeráng de que hablamos para las maldiciones, estas regresarán a nosotros.

Como hijos del amor de Eloha, nunca maldigamos a nadie y sí siempre bendigamos con amor.  

Antes de terminar, quiero dejarles una importante verdad, Adonai desde que pacto con Abraham avinu –nuestro padre- maldijo a todos aquellos que maldijeran a Abraham y a su descendencia:
Génesis 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

¿Qué quiere decir lo anterior? que todos aquellos que han osado maldecir a nuestro pueblo Israel, por boca del Eterno tendrán una consecuencia.

Leamos como se confirma lo dicho por el Eterno pero ahora en la boca de Yaakov para con Yitzjak su hijo, que es un varón que ejemplifica al Mesías y que desde luego es representativo de Israel:
Génesis 27:29 Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren.

Ya por último y por si no les quedo claro, vemos en esta parasha que el Eterno pone en boca de Bilam su deseo para con Israel:
Números 24:1 Cuando vio Balaam que le parecía bien a Adonai que él bendijera a Israel, no fue, como la primera y la segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto. 2 Al alzar sus ojos, vio a Israel acampado por tribus, y el espíritu de Elohim vino sobre él. 3 Entonces pronunció esta profecía: «Dice Balaam hijo de Beor, dice el varón de ojos abiertos, 4 dice el que oyó los dichos de Elohim, el que vio la visión del Omnipotente; caído, pero abiertos los ojos: 5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, Jacob, y tus habitaciones, Israel!... 9 Se encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.
Si tu estas en un lugar de reunión que dicen creer en la Biblia y que escuchas de boca de los líderes que constantemente maltratan, niegan y critican a Israel y a sus decendiente, ¡salte de ahí! para que las consecuencias de la palabra del Eterno no caigan aún sobre tu vida.


Repitamos todos:
 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, Jacob, y tus habitaciones, Israel!...  Se encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.


¡Shabbath Shalom!

Hoshea ben Yisrael.


viernes, 5 de julio de 2019

PARASHÁ 39 JUKAT



PARASHÁ 39 JUKAT. Números 19:1 – 22:1
Para compartir shabat 03 Tammuz 5779 /06 Julio 2019.
Aliyás de la Torá.
  1. 19:1-17
  2. 19:18 – 20:6
  3. 20:7-13
  4. 20:14-21
  5. 20:22 – 21:9
  6. 21:10-20
  7. 21:21 – 22:1
Haftará: Jueces 11:1-33
El Código Real (HaTsofen HaMaljutí): Juan 11:1 – 12:50 
Jukat. Significa “estatuto de”.
Hermanos en esta sección de la Torah encontramos los siguientes temas o asuntos:
1 Instrucciones Acerca de la Purificación: Capítulo 19.
2 El pecado de Moshé en las aguas de la rencilla: Capítulo 20:1-13.
3 El rechazo de los hijos de Edom hacia Israel: Capítulo 20:14-21.
4 La muerte de Aharón, hermano de Moshé: Capítulo 20: 22-29.
5 Derrota de los cananeos: Capítulo 21:1-3.
6 La serpiente de bronce levantada por Moshé: Capítulo 21:4-9.
7 Aproximación de los hijos de Israel a la tierra prometida: Cap. 21:10-20
8 Derrota de dos reyes y acercamiento a Jericó: Capítulo 21:21-22:1

Hoy Les invito a considerar conmigo, los siguientes temas: Instrucciones Acerca de la Purificación. El pecado de Moshé en las aguas de la rencilla. Y La serpiente de bronce levantada por Moshé.  Para como siempre descubrir una serie de ricas enseñanzas para cada uno de nosotros como israelitas mesiánicos del pacto renovado.

1.- Instrucciones Acerca de la Purificación:  
Esta sección nos habla de un tema que hoy en día es muy popular en Israel y en el mundo: la vaca roja.
Miremos cuidadosamente la Torah: 19: 1-10.
 
"YHVH habló a Moisés y a Aarón, diciendo: Esta es la ordenanza de la ley que YHVH ha prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre la cual no se haya puesto yugo; y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera del campamento, y la hará degollar en su presencia. Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con la sangre de ella siete veces; y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y su sangre, con su estiércol, hará quemar. Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca. El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después entrará en el campamento; y será inmundo el sacerdote hasta la noche.
Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su cuerpo, y será inmundo hasta la noche. Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es una expiación. Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero que mora entre ellos."


LA VACA ROJA - EL INGREDIENTE QUE FALTA

Qué tiene que ver una vaca roja con todo esto?

Quizás para algunos sea difícil comprender que una vaca pueda ser tan importante. Pero de hecho, el destino del mundo entero depende de la vaca roja.

El Eterno nuestro Eloha ordenó que sus cenizas son el único ingrediente apto para el restablecimiento de la pureza de la Torah - y después, la reconstrucción del Templo Sagrado. Y como veremos en esta parasha, las cenizas de la vaca roja rectifican el desperfecto humano más básico: la desesperación. La desesperación que produjo la pérdida del Templo y la Presencia Divina entre nosotros.

La purificación a través de la vaca roja nos recuerda que el ser humano tiene el potencial para sobrepasar su existencia física transitoria, con todo su sentido falso de desesperanza y miseria: la "impureza" de la muerte. Este es el rol del Tercer Templo para toda la humanidad, y esta es la visión Mesiánica del futuro: la llamada para vivir una vida eterna, libre de la farsa y la desdicha… que son las condiciones humanas en que se encuentran tantas personas. La llamada para la verdadera alegría vivir la vida plenamente - con el conocimiento verdadero de El Eterno nuestro Eloha.

La orden Divina con respecto a la vaca roja, fuera del alcance del frágil intelecto del hombre con todos los detalles de su preparación y la ceremonia, llama a Israel y a todos los que procuran adherirse a la Torah viva del Eloha de Israel: ¡"Purificaos! ¡Sacudíos de vuestra desesperación! ¡La muerte es una ilusión"! Así está escrito, “Pero vosotros que estáis apegados a El Eterno, vuestro Eloha/Dios, estáis todos vivos hoy." (Deut. 4:4)

El Misterio de la vaca roja está por encima de la comprensión humana. Los grandes Sabios de Israel consideran este precepto como el misterio más profundo de la Toráh, ya que lo rodea una gran contradicción enigmática: aunque las cenizas de la vaca roja tengan el poder inexplicable para purificar a todos los que han sido considerados impuros, el contacto con las mismísimas cenizas para aquellos que están puros tiene el efecto contrario... los hace impuros!

El rey Salomón, que fue el más sabio de todos los seres humanos que jamás vivió, comprendió cada aspecto de la creación de Elohim. La tradición relata que él incluso conocía los idiomas de todos los animales. Mas él no pudo entender el secreto de la vaca roja, y después de contemplarlo, él declaró "Dije, 'llegaré a ser sabio, pero está lejos de mí'" (Ecc. 7:23).”

El mandamiento de la vaca roja es uno de esos preceptos que pertenecen a la categoría de Jok (plural, Jukim). Estos son estatutos que Elohim decretó que no pueden ser comprendidos por el razonamiento humano. Más bien, El requiere que nosotros los realicemos por motivo de nuestro amor y temor hacia El. Aunque intentemos indagar en las explicaciones de estas leyes, para encontrar alguna alusión o el sentido de las ideas transmitidas, nosotros sabemos que al fin de cuentas, su significado verdadero está más allá de nuestro alcance intelectual.

Los mandamientos que tienen en nombre de juk o juká, están conectados de una manera especial con el Mesías. Como aquí tenemos la juká por excelencia, hay una conexión muy íntima en todo este rito con el Mesías. El punto principal es este: las cenizas de la vaca roja al mezclarse con agua, será lo único que podrán usar los sacerdotes y levitas para su purificación a fin de estar capacitados para entrar al Templo y ministrar delante del Eterno. Así pues, sin estas cenizas mezcladas con agua, no podrán los sacerdotes estar listos para ofrecer los sacrificios. Consecuentemente, el nacimiento de una vaca roja que reúna las condiciones exigidas en la Torah es un aviso de que los sacerdotes y levitas contarán con los recursos iniciales para poder ofrecer sacrificios.  Si a esto añadimos que para ministrar los sacrificios prescritos en la Torah no es imprescindible la totalidad del Templo, sino que bastaría el altar del sacrificio siempre que esté colocado en el lugar donde estuvo el original, entonces el nacimiento de una vaca roja en Israel hoy en día anticipa la reconstrucción del Templo y consecuentemente es visto como una señal de la proximidad de la llegada de Mashiaj.

Si tenemos en cuenta que según la Escritura el anti-mesías profanará el Templo, entonces será una exigencia profética el levantamiento del Tercer Templo.  Este tercer templo luego de profanado por el anti-mesías como hiciera Antíoco Epífanes en la época de los Macabeos, dos siglos antes del nacimiento de Yeshua, será purificado por el Adon en su Segunda Venida y entonces dará pie a la construcción de un Nuevo Templo, un Nuevo Mihzkan o Tabernáculo. Este Templo jamás será profanado ni gente inmunda entrará jamás por sus puertas para escarnecerlo. Así que estamos viviendo días muy especiales. Días proféticos.

Hermanos, El autor de la epístola a los Hebreos explica el simbolismo que tienen este y otros rituales físicos como anticipos (tipos) del sacrificio de Yeshua hamashiaj y su obra intercesora como Sumo Sacerdote (del orden de melquisedec). Se declara que el propósito del ritual de la vaca alazana era la santificación para la purificación de la carne, destacando la superioridad de la obra del Redentor.





Hebr 9:13-14; “Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Mashiaj, el cual mediante el Espíritu del Eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Elohim, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Eloha vivo?.

En la actualidad reconocemos que la sangre del sacrificio de Yeshua hamashiaj cumple de manera cabal y perfecta la santificación y purificación de la conciencia del creyente como lo dice el versículo 14 de hebr 9.
En relación a la aseveración de que el pueblo Judío sigue en la búsqueda de una vaca alazana perfecta debemos entender que el mundo judío ortodoxo sigue trabajando arduamente en el restablecimiento de los sacrificios en un futuro templo en Jerusalén. Sus esfuerzos incluyen no sólo la preparación del cuerpo sacerdotal para tal fin, sino también, de todos los insumos para su desarrollo, incluido por supuesto la vaca alazana necesaria para la preparación del agua purificadora. Algunos religiosos judíos afirman que hubo nueve vacas rojas que fueron utilizadas para purificar al pueblo y que la décima aparecerá junto con el Mesías.

En Levítico 3:7 está escrito: “Si ha de presentar un cordero como su ofrenda, lo ofrecerá delante de Elohim.”
En Levítico 6:25 está escrito: “Habla a Aharón y a sus hijos y diles: "Esta es la Toráh de la ofrenda por el pecado: la ofrenda por el pecado será ofrecida delante de elohim en el mismo lugar donde el ofrenda de ascensión es ofrecido; es cosa santísima.”
Num.19:5  “Luego la novilla será quemada en su presencia; todo se quemará, su cuero, su carne, su sangre y su estiércol.” – Toda la vaca es quemada lo cual habla de la entrega total del Mesías Yeshúa.
Num.19:6  “Y el sacerdote tomará madera de cedro, e hisopo y lana carmesí, y los echará en medio del fuego en que arde la novilla.” – Los tres objetos, madera de cedro, hisopo y lana carmesí, tenían que ser añadidos para producir las cenizas que luego fueron mezcladas con el agua para que sirvieran de purificación. De esto se puede suponer que el madero horizontal sobre el cual el Maestro fue colgado, era de cedro.
Es probable que Yeshúa haya sido colgado en un árbol, en una higuera, que crecía en el monte de los Olivos. Adam y Javá tomaron hojas de higuera en el lugar donde se introdujo el pecado, cerca del árbol de la ciencia que probablemente estaba en el monte de los Olivos, cf. Génesis 3:7. Yeshúa maldijo una higuera cuando pasó por ese camino al entrar en la ciudad poco antes de su muerte, cf. Marcos 11:21. Estas cosas indican que él posiblemente haya sido colgado en una higuera, y los dos ladrones en el mismo árbol, uno a la derecha y otro a la izquierda, cf. Lucas 23:33. Es lógico llegar a esta conclusión por el hecho de que cuando el soldado romano iba a romper las piernas de los tres colgados, se fue primero a uno de los ladrones y luego a otro, y finalmente llegó a Yeshúa y vio que ya estaba muerto, cf. Juan 19:32-33. Si los tres hubieran estado en una línea, con Yeshúa en medio, no tiene sentido que el soldado haya saltado sobre el Maestro para ir de un ladrón a otro. Lo más lógico es que hayan sido colgados como en un triangulo en el mismo árbol. El palo horizontal, sin embargo, parece haber sido de cedro, según este texto.
El hisopo se usaba para la purificación, para rociar la sangre y el agua. Se usó en la salida de Mitsrayim para untar sobre las puertas. Se usó en la purificación de los “leprosos” y aquí se usa otra vez para purificar de la contaminación de la muerte.
En Hebreos 9:19-22 está escrito:
“Porque cuando Moshé terminó de promulgar todos los mandamientos a todo el pueblo, conforme a la Toráh, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo, diciendo: ESTA ES LA SANGRE DEL PACTO QUE ELOAH OS ORDENÓ. Y de la misma manera roció con sangre tanto el Mizhkan/tabernáculo como todos los utensilios del ministerio. Y según la Toráh, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.”
En el Salmo 51:7 está escrito: “Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.”
En Juan 19:29 Está escrito: “Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo, y se la acercaron a la boca.”
El hisopo fue utilizado en relación con la muerte del Mesías conectándole así con la liberación de Mitsrayim, la purificación de tsaráat (“lepra”) que simboliza el pecado, la purificación de la impureza ritual producida por el contacto con la muerte y la introducción de los hijos de Israel en el pacto.
La lana carmesí nos habla de la sangre, y alude a la muerte del Mesías.
Num.19:9  “Entonces un hombre que esté limpio juntará las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento en un lugar limpio, y la congregación de los hijos de Israel las guardará para el agua para la impureza; es una ofrenda por el pecado.” – Las cenizas de la vaca roja fueron divididas en tres partes: una parte fue puesta en el monte de los Olivos, otra parte fue colocada en el “jel”, el área que rodeaba el atrio del templo y otra parte fue dividida entre los 24 grupos de los sacerdotes que servían en el templo. Según la Mishná, la parte de las cenizas que estaban en el monte de los Olivos fue utilizada para consagrar los sumos sacerdotes para poder preparar otras vacas rojas.
Las cenizas que fueron guardadas en el jel servían para las generaciones futuras, según ordena este versículo. Las cenizas que estaban entre los sacerdotes en la tierra de Israel servían para que pudieran purificarse los hijos de Israel que estaban en las demás ciudades.
En Juan 2:1-12 está escrito:
“Al tercer día se celebró una boda en Katné de Galil, y estaba allí la madre de Yeshúa; y también Yeshúa fue invitado, con sus discípulos, a la boda. Cuando se acabó el vino, la madre de Yeshúa le dice: No tienen vino. Y Yeshúa le dice: Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora. Su madre dice a los que servían: Haced todo lo que él os diga. Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. Yeshúa les dice: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dice: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llama al novio, y le dice: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. Este principio de sus señales hizo Yeshúa en Katné de Galil, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. Después de esto bajó a Kefar Najum, él, con su madre, sus hermanos y sus discípulos; pero allí no se quedaron muchos días.”
Las seis tinajas, que fueron usadas por el Maestro para transformar agua en vino, eran las que normalmente se usaban para la purificación de los judíos que habían entrado en contacto con algún cadáver. Las cenizas de la vaca roja fueron mezcladas con mucha agua. Cada tinaja contenía dos o tres cántaros. Un cántaro equivale a unos 40 litros de agua. Así que con las seis tinajas llenas de agua, hubo una transformación de unos 600 litros de agua en vino. Se ve que la boda se hizo en la casa de algún sacerdote.
Num.19:16 “De igual manera, todo el que en campo abierto toque a uno que ha sido muerto a espada, o que ha muerto de causas naturales, o que toque hueso humano, o tumba, quedará impuro durante siete días.” – No sólo el contacto físico con un cadáver produce impureza ritual de primer grado, sino también por tocar hueso humano, aunque sea viejo, o pisar sobre una tumba.
Esta es la razón por la que se blanqueaban los sepulcros, para que nadie los pisara y quedara impuro innecesariamente. Ese tipo de impureza ritual no es eliminada al menos que uno pase por una semana de purificación y sea rociado en el tercer día y en el séptimo día con el agua purificadora. En el séptimo día hay que sumergirse en la mikvé y así uno se vuelve puro al caer la tarde, cf. v. 19.
Num.19:17 “Entonces para el impuro tomarán de las cenizas de lo que se quemó para purificación del pecado, y echarán sobre ella agua viva en una vasija.” – Para que el agua pueda ser viva tiene que venir naturalmente de una fuente natural, como la lluvia o una fuente subterránea. Si toca algún material que puede volverse impuro, como metal, madera o barro, ya no es agua viva. Esto nos explica la razón por la que guardaban esta agua purificadora en tinajas de piedra y no de barro.
Hay varias similitudes entre la vaca roja y el becerro de oro. Al igual que el polvo del becerro de oro que había pasado por fuego fue mezclado con agua que fue dada a los hijos de Israel, aquí las cenizas de la vaca roja son mezcladas con agua y luego aplicadas sobre los hijos de Israel.
Como el becerro de oro fue hecho con oro que habían aportado los hijos de Israel, así la vaca roja es comprada del medio shekel entregado al templo por los israelitas una vez al año.
Num.19:19 “Entonces el puro rociará sobre el impuro al tercero y al séptimo día; al séptimo día lo purificará de la impureza, y él lavará su ropa y se bañará en agua, y quedará limpio al llegar la tarde.” –
Sólo un hombre ritualmente limpio podrá rociar sobre los otros para que sean purificados.
En Ezequiel 36:24-30 está escrito:
“Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra. Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis mis ordenanzas poniéndolas por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y seréis mi pueblo y yo seré vuestro Eloah. Os libraré de todas vuestras inmundicias; llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no traeré hambre sobre vosotros. Y multiplicaré el fruto de los árboles y el producto del campo, para que no recibáis más el oprobio del hambre entre las naciones.”
Se necesita una semana para purificarse del efecto de la muerte. En el octavo día uno ya está limpio. De la misma manera el mundo pasará por 7000 años de proceso de purificación, y después habrá justicia, sin muerte. El tercer día corresponde al tercer milenio desde Adam, cuando los hijos de Israel salieron de Mitsrayim y recibieron la Toráh que purifica. Para el séptimo milenio vendrá el Mesías para purificar, no solamente a los que han tocado los muertos, sino a los muertos mismos que serán resucitados. Aquí se habla de dos momentos muy importantes en la historia, la primera y la segunda redención, en el tercer milenio y en el séptimo.
Num.19:20 “Pero el hombre que sea impuro y que no se haya purificado a sí mismo de su impureza, esa persona será cortada de en medio de la asamblea, porque ha contaminado el santuario de yhwh; el agua para la impureza no se ha rociado sobre él; es impuro.” – La pena de karet sólo cae sobre la persona que haya entrado en el santuario en el estado de impureza.
Num.19:21 “Por tanto será estatuto perpetuo para ellos. Y el que rocíe el agua para la impureza lavará su ropa, y el que toque el agua para impureza quedará impuro hasta el atardecer.” – Todos los que estaban preparando las cenizas de purificación se quedaron impuros en el proceso de preparación, cf. vv. 7-8. Sin embargo, el versículo 19 habla del puro que tiene que rociar sobre el impuro en el tercer día y el séptimo día. De ese versículo los sabios del Talmud interpretan que el que rocíe el agua purificadora no queda impuro. Por esto, el versículo 21 se entiende como hablando del que porte el agua y del que toque el agua. El que porta el agua obtendrá una impureza más severa de manera que incluso su ropa se queda impura y por lo tanto necesita ser sumergida en una mikvé. El que sólo toque el agua no necesita pasar su ropa por la mikvé. El que toque el agua purificadora se vuelve impuro. Es una aparente contradicción que no tiene una explicación inmediata. Sin embargo, esto nos habla de Yeshúa que tomó nuestro pecado y nuestra muerte de manera que quedó impuro por causa nuestra para que nosotros pudiéramos ser purificados por medio de él, como está escrito en 1 Pedro 1:2:
“según el previo conocimiento de Eloah Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Yeshúa el Mesías y ser rociados con su sangre: Que la gracia y la paz os sean multiplicadas.”
En 2 Corintios 5:21 está escrito:
“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Eloah en él.”
Después de la resurrección, Yeshúa el Mesías tenía que pasar los siete cielos para así ser purificado de la impureza que había obtenido en la muerte y poder entrar en el lugar santísimo en el Mishkan/tabernáculo celestial, cf. Hebreos 4:14; Efesios 4:10. Los siete cielos representan los siete días de purificación después de haber estado en contacto con la muerte. De esa manera el Padre purificó a Yeshúa en el momento de la ascensión, cf. Zacarías 3:3-4.
2.- El pecado de Moisés en las aguas de la rencilla: Capítulo 20:1-13.
La segunda enseñanza de la Torah está relacionada con el pecado de Moshe.


¿En qué consistió realmente el pecado de Moshe y Aarón?
Miremos cuidadosamente la Escritura.
Moshe y Aarón entran al Mizhkan para interceder por el pueblo que se ha rebelado otra vez contra Adonai en el desierto.  Están aproximándose a la tierra prometida y vuelven a rebelarse contra el Eterno por falta de agua en el desierto. Entonces Moshe, en el mizhkan, recibe las siguientes instrucciones: Num.20:8:
"Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias."
Observe las instrucciones precisas que el Eterno le da:
Primero:   Toma la vara
Segundo: Reúne la Congregación.
Tercero:   Habla a la peña a la vista de la congregación.
Cuando tú hagas estas tres cosas, saldrá agua de la roca y entonces darás a beber a la congregación y a sus bestias.
Moshe debía hablar a la peña como si fuera una persona. Moshe tenía que creer que saldría agua de la peña.
¿Qué pasó con Moshe?
Miremos lo que pasó:
Primero: Tomó la vara (Vr.9). Esto está bien.
Segundo: Reunió la kehilá. Esto está bien.
Tercero: Ahora debería “hablar” a la peña en presencia de la congregación.
¿Qué hizo Moshe? Dos cosas incorrectas:
Primero: no habló a la Peña, sino a la congregación.
Segundo: en vez de hablar a la peña, la golpeó con la vara dos veces.
Algunos han tratado de explicar esta acción de Moshe diciendo que se equivocó de roca; pero esto es forzar y confundir el texto.
Moshe nunca fue comisionado para “golpear” sino para “hablar” a la roca y como veremos luego, esto tenía un propósito. Cuando usted revisa bien el texto verá que el Eterno no le había dicho que golpeara la peña, sino que le hablara. Si él le hubiera hablado a la roca y le hubiera dicho estas simples palabras: “Roca, deja salir el agua de tu seno”, el agua habría salido. El Eterno había dicho que así sucedería. Pero Moshe, llevado por la indignación producida por la rebelión del pueblo, no habló a la roca, sino que la golpeó dos veces con su vara.
¿Cuál fue realmente el pecado de Moshe?
Primero: desobediencia a la voz del Eterno. Segundo: establecimiento de su propio orden; en vez de hablar, golpear. Tercero: incredulidad; Moshe no creyó que simplemente hablando a la roca se vería el milagro prometido. Cuarto: privó al pueblo de una gran oportunidad de ver la gloria del Eterno nuestro Adon en la santificación del Nombre Sagrado.
Miremos: Vr. 12. “Por cuando no creísteis en mí para santificarme delante de los hijos de Israel".
Pensemos en esto:
¿Por qué golpear la peña fue algo tan grave a los ojos de Elohim que le prohibió luego a Moshe entrar en la tierra prometida?


Hay dos razones: Una nos la ofrece el propio texto y nos viene por el significado simple del texto.
Observa qué dijo Adonai: “No creísteis en mí PARA SANTIFICARME delante de los hijos de Israel”.
¿Qué significa “santificarme delante de los hijos de Israel”?
En otras palabras: ¿Por qué golpear la roca y no hablarle a la roca privó a El Eterno de ser santificado entre los hijos de Israel?
La palabra “santificar” que usa el texto sagrado aquí es la clave para encontrar la respuesta a esta pregunta.
Esta palabra viene del hebreo KADASH  que entre otras cosas significa “HACER O CAUSAR que el nombre del Eterno nuestro Adon sea tenido en reverencia y temor” por parte Su pueblo.
¿Cuál es la diferencia entonces? De todos modos brotó agua de la peña. ¿No era esto suficiente para que el pueblo temiera a Elohim?
De ninguna manera.
El milagro en sí no era la gran lección que el Eterno quería dar a Su pueblo.
Era el MODO DEL MILAGRO.
En otras palabras, si el Eterno podía hacer que algo sin vida, sin voluntad, sin espíritu produjera agua, ¿cuánto  más podría hacer con Su pueblo dotado de vida, de voluntad y de espíritu?
Hermano: Si el Eterno puede hacer que una roca sea útil, ¿cuánto más no podrá hacer con tu vida?
Si dejamos que la Torah viva penetre en nuestras vidas, los resultados serán extraordinarios.
Esto es lo que Elohim quería enseñarle al pueblo. Pero Moshe no se percató de esta gran oportunidad.
Así que en vez de hablarle a la roca para mostrar a los hijos de Israel el efecto de la palabra en algo que no tiene vida en sí mismo a fin de que pudieran tener fe para creer el tremendo poder que saldría de ellos si permitían que la palabra de Adonai penetrara en sus corazones.
Si de una roca salió agua, ¿qué no saldrá del corazón de un pueblo que recibe la Torah de Adonai y guarda sus mandamientos?
¿Cuántos entienden lo que está en juego aquí?
Bien dije esto: ¿Por qué golpear la peña fue algo tan grave a los ojos del Eterno que le prohibió luego a Moshe entrar en la tierra prometida?
Mencioné que hay dos razones:
- Una que nos la ofrece la ofrece el propio texto y nos viene por el significado simple del texto.
- La otra nos la ofrece el rabí Shaul y nos viene por el significado escondido en el texto:
Miremos lo que dice el rabí Shaul: 1 Corintios 10:4.   “Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía y la roca era el Mesías”.
Aquella peña en lo natural, estaba hablando de otra peña en el celestial. La roca natural representaba la roca sobrenatural, que es el Mesías.
Golpear la peña fue algo muy grave para Moshe, porque estaba levantando su mano contra lo que estaba allí del mundo celestial. Sin saberlo, Moshe estaba golpeando algo sagrado.


¿Cuántos entienden lo que digo?
Esto le costó la entrada a la tierra de promisión.
Esto nos provee enseñanzas sumamente importantes:
 
Primero: Cuidado con la ira. La indignación frente a la rebelión no debe llevarnos a la ira.
¿Por qué? Porque la ira casi siempre nos lleva al pecado.
El rabí Shaul dice: “Airaos, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo”.
Usted nunca verá que diga en algún lugar: “Amad, pero no pequéis…”
Tampoco dice: “Orad, pero no pequéis…”
Cuando el amor y la oración son auténticos nunca nos llevarán al pecado…
Pero la ira sí tiene el potencial de hacerlo. Cuidado con la ira.
¿Cuál es el peligro mayor de la ira?
El peligro mayor es que te roba la fe.
¿Qué dijo Moshe al pueblo? “¿Haremos salir agua de esta roca para vosotros?”
Cuando usted lee esto, recibe un toque de incredulidad detrás de las palabras de Moshe.
Moshe mismo no creyó que el milagro tendría lugar.
Y el Eterno se lo reprochó por cierto: Vr. 12 dice: “Por cuanto no creísteis en mí…”
No en la existencia de El, sino en su promesa de sacar agua de la roca cuando se le hablase.
Así que la ira roba la fe. Cuidado con la ira.

Segundo: Cuidado con la Desobediencia.  Cuando Adonai dice una cosa, no hagamos otra.
Cuando Adonai dice una cosa, no la sustituyamos por otra.
Cuando Adonai dice: habla, no golpees. Y Cuando Adonai dice: golpea, no hables.
La diferencia entre un creyente usado por El Eterno y otro creyente que pierde el privilegio de servir al Eloha de Israel viene dado por la obediencia de uno y la desobediencia del otro.
 
Tercero: Cuanta más alta es la responsabilidad que el Eterno te da, más alta será la demanda que el Eterno hará de ti.
Si este acto de Moshe hubiera sido realizado por cualquier israelita común, habría pasado inadvertido quizá… pero no en Moshe y Aarón.
Yeshua dijo que al que mucho se le da, mucho se le demandará.
Cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta algún día de lo que hemos hecho en nuestras vidas y con nuestras vidas.
Cada uno de nosotros tendrá que presentarse un día ante Yeshúa para rendir informes detallados de toda nuestra vida y lo que hemos hecho con ella.

Cuanta más alta es la responsabilidad que usted ha recibido, tanta más alta será la medida con que usted será medido.
¿Por qué?
Porque las consecuencias del pecado y de los errores cometidos por los que hemos recibido mayor responsabilidad en el reino serán mucho más grandes; consecuentemente, mas exigencia se hará del que tiene mucho que del que tiene poco.
Mire lo que dice el rabí Jaakov en su carta a las doce tribus de la dispersión: (Santiago) 3:1.
 
“Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”.
Observe: mayor condenación en el evento de que cometamos un error.
La incredulidad y la desobediencia le costaron a Aarón y a Moisés entrar en la tierra de promisión.
 
Muchas cosas por cierto. Las siguientes son las que destaco:
Primero: Cuando no somos sanados de resentimientos antiguos, corremos el peligro de trasmitir a nuestros hijos esos resentimientos que se convertirán luego en una maldición que afectará las generaciones venideras.
Así pues, el odio irracional que en sentido general tienen los países árabes, descendientes de Esav, el hermano de Yaakov contra Israel tiene su origen en una maldición generacional que se viene trasmitiendo de padres a hijos y de generación en generación.
Esto roba y destruye no solamente las buenas relaciones entre hermanos, sino también entre los pueblos. Porque allí es donde se genera la raíz de amargura. La cual no va con nosotros. Amen.
3.- La Serpiente de Bronce.- Números 21: 4-9.
La tercera lección que deseo compartir en este Shabat está relacionado con la serpiente de bronce levantada por Moshe.
Miremos lo que dice la Escritura: Números 21: 4-9. "Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Eloha y contra Moshe: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. Y YHVH envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. Entonces el pueblo vino a Moshe y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra YHVH, y contra ti; ruega a YHVH que quite de nosotros estas serpientes. Y Moshe oró por el pueblo. Y YHVH dijo a Moshe: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y Moshe hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía."
21:6 “Y El Eterno envió serpientes abrasadoras entre el pueblo, y mordieron al pueblo, y mucha gente de Israel murió.” – El resultado de la queja contra la comida fue mortal. La protección que antes tenían con la presencia de la nube, ya no estaba, y las serpientes pudieron entrar en el campamento, por mandato del Eterno y muchos murieron por causa de ellas.
21:7 “Entonces el pueblo vino a Moshé y dijo: Hemos pecado, porque hemos hablado contra Elohim y contra ti; intercede con El Eterno para que quite las serpientes de entre nosotros. Y Moshé intercedió por el pueblo.” – Otra vez Moshé obró como un intermediario entre el pueblo y Elohim. El pueblo no oró al Eterno, sino pidieron que Moshé orara por ellos. Esto nos muestra que el pueblo judío necesita un intermediario entre ellos y Eloha. Moshé es una figura de Yeshúa HaMashíaj, que constituye el único camino al Padre para judíos y no judíos.



21:8  “Y El Eterno dijo a Moshé: Hazte una (serpiente) abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.” – La solución para ser libre del veneno de las mordeduras fue mirar con fe en la ilustración de una serpiente de bronce sobre un palo, para que todo aquel que había sido mordido pudiera ser liberado de la muerte y el veneno mortal que corría en sus venas.
21:9 “Y Moshé hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.” – Según Rashí, el texto hebreo usa una palabra que significa que tenían que mirar fijamente con concentración.
Así que había serpientes que los mordían y morían. ¿Por qué permitió Adonai aquellas serpientes?
La respuesta es: para mostrarles lo que sus palabras producían en el corazón del pueblo.
Mire 21:4 “comenzó a hablar contra Elohim y contra Moshe”.
Cuando usted murmura del Eterno y de los siervos del Eterno, lo que sale de su boca es veneno.
Así que en cierto sentido, las palabras de ellos se convirtieron en víboras  que venían ahora y les mordían mortalmente.
Lo que usted habla contra su hermano es veneno que sale de su boca.
Cada vez que alguien hablaba algo malo del Eterno o de Moshe, venía una serpiente y lo mordía.
Así que todo el que salía mordido, ahí mismo se sabía que había murmurado contra el Eterno y contra Moshe.
¿Entienden lo que digo?
Bien, ¿Cuál es la solución de Adonai?    La Respuesta es: Sanidad por La Fe.
La fe traería sanidad. Así que la enseñanza que afirma que la fe es asunto desconocido en el Primer Pacto contradice el testimonio de la Escritura.
Este es un buen ejemplo de cómo el Eterno siempre ha demandado fe/Emuna para recibir sanidad y salvación.
Piense en esto:
¿Cómo operaría la fe para sanarles del veneno de las víboras del desierto?
Por medio del levantamiento de una serpiente de bronce colocada sobre un asta. Así que había un palo grande y en el extremo una serpiente de metal. Cuando alguien era mordido por una serpiente, inmediatamente debía levantar sus ojos a la serpiente de bronce y al hacerlo recibía sanidad.
Quiero que vea esto: la sanidad no era producida por la serpiente de bronce.
¡En ninguna manera!
Pero el que era mordido por una serpiente y salía fuera para levantar sus ojos a la serpiente, se estaba delatando a sí mismo. Estaba confesando que había pecado contra el Eterno.
Así que el acto de mirar la serpiente de bronce indicaba la confesión del pecado y la confianza en el Elohim de Israel para que les sanara.


Tristemente algunos siglos después de este evento, los hijos de Israel tomaron esta serpiente como un símbolo de adoración hasta que el rey Ezequías la rompió en pedazos para expresar así su rechazo de toda forma de idolatría y de perversión pagana que confunde lo terrenal con lo celestial, el símbolo con lo simbolizado (2 Reyes 18:4).
La enseñanza aquí es muy hermosa. Los símbolos sagrados, los ritos, las ceremonias, los memoriales son importantes y tienen su lugar pero nunca deberán ser objeto de adoración. Amen.
Sólo El Eterno nuestro Adon es digno de recibir honra y gloria y adoración.
Yeshúa usó este hecho histórico de mirar la serpiente de bronce indicando confesión del pecado y la sanidad por medio de la fe para explicar su sacrificio expiatorio sobre el madero del Gólgota.
Yeshua dijo: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, para que todo aquél que en El cree no se pierda, mas tenga vida eterna”.
La fe en Adonai para creer que al mirar la serpiente Adonai les sanaría, era la preparación apropiada para que Israel pudiera levantar sus ojos al Mesías, colgado en un madero, confiando que el Eterno les perdonaría en virtud de los méritos del Mesías.
No en virtud de los méritos de Avraham; aquéllos sirven solamente para bendiciones temporales.
No en virtud de los méritos del resto de los patriarcas; aquéllos sirven solamente para bendiciones terrenales.
Pero en virtud de los méritos de Yeshúa Ha-Mashiaj cuyas bendiciones son presentes y eternas, terrenales y celestiales.
El primer acto de fe trajo sanidad temporal, el segundo, sanidad ETERNA.

En Juan 3:14-16 está escrito:
“Y como Moshé levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en él vida eterna. Porque de tal manera amó Eloah al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
El hombre ha sido dañado por el veneno del pecado y está en el camino a la muerte y la destrucción. La única solución para su supervivencia es que se fije en un milagro y ponga su fe en El Eterno por medio de ese milagro. La palabra hebrea que ha sido traducida como “asta”, “poste”, es “nes” que significa tanto “poste” como “milagro” o “señal”. La muerte de Yeshúa fue un milagro y una señal. El hijo del Hombre tenía que ser levantado de la misma manera que la serpiente de bronce. El Eterno, Moshé y Yeshúa dieron a conocer de qué manera el Mesías tenía que morir para salvar al pueblo de Israel y al mundo del pecado y de la muerte eterna.
Yeshúa se identifica con la serpiente de bronce. Una serpiente simboliza el carácter del hasatán. El yetser hará, la mala inclinación, el pecado, de todos los hombres, que hemos recibido desde el huerto de Edén al ser “mordidos” por la serpiente antigua, fue introducido en Yeshúa para que pudiera ser condenado en él por el Juez Supremo y los hombres ser liberados de la ira y el castigo eterno que vino como una consecuencia de esa inclinación al mal, como está escrito en Romanos 8:3:
“Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Eloah lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne.”
En Isaías 53:6, 11-12 está escrito:
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero Elohim hizo que cayera sobre él la iniquidad de todos nosotros...

Debido a la angustia de su alma, él lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando él el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.”
Cuando las Escrituras hablan de EL pecado, en singular, se refiere a lo que el Judaísmo llama “yetser hará”, la inclinación al mal, que es sinónimo a la carne, que es el carácter de hasatán. Cuando hablan de LOS pecados, en plural, se refiere a los resultados de esa inclinación, los pensamientos, las palabras y las obras que manan de esa naturaleza.
Yeshúa llevó tanto el pecado como los pecados para liberar a todos los que por fe ponen su mirada y su concentración fija en lo que él hizo cuando murió en el madero.
En 1 Pedro 2:24 está escrito:
“y él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.”
En Hebreos 9:28 está escrito:
“así también el Mesías, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.”
Yeshúa es la única solución final para el hombre, tanto judío como no judío. Sin él nadie se escapa de la muerte eterna.
El Eterno no dijo que Moshé hiciera una serpiente de bronce, sino “abrasadora”. Las palabras hebreas para serpiente, “najash”, y cobre, “nejoshet”, se parecen. Esto nos enseña que Moshé usó un juego de palabras para cumplir la orden divina.
En 2 Reyes 18:4 está escrito:
“Quitó los lugares altos, derribó los pilares y cortó la Asherá. También hizo pedazos la serpiente de bronce que Moshé había hecho, porque hasta aquellos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamaban Nejushtán (cosa de bronce).”
Los hijos de Israel habían guardado la serpiente de bronce unos 700 años hasta el tiempo del rey Jizkiyahu que finalmente la destruyó por el mal uso que se le había dado. Este texto nos enseña que algo positivo, que fue dado por el Eterno para la bendición del pueblo, puede convertirse en un culto idolátrico y una maldición. De la misma manera se ha convertido la imagen de la muerte del Mesías, e incluso la misma cruz, en un objeto de culto, que se adora, se canta y se quema incienso y velas etc. Ese culto idolátrico a los crucifijos y a la cruz es una abominación para el Eterno y serán hechos pedazos cuando venga el Mesías Yeshúa de nuevo a la tierra.
ABBA KADOSH
Te damos gracias por permitirnos compartir una vez mas tu bendita Torah y colocamos bajo tu cuidado a todos los miembros de esta tu kehila; pidiéndote seas propicio a cada uno y cubras toda necesidad. Te pedimos que nuestros labios destilen miel y nunca veneno; para que el dulce de tu Torah, lo podamos compartir no solo entre nosotros mismos, sino con todos los que lo necestian. Bendicemos con amor y justicia. En el nombre de yeshua.
Amen. bet Amen.
Shabat Shalom
Recopilado por. Orlando Unda Ramirez.