viernes, 9 de agosto de 2019

ERASHA 44 DEBARIM

PERASHA 44 DEBARIM
Palabras

Para la semana que termina el 9  de Av de 5779
10 de Agosto del 2019

Debarim / Deuternonómio 1:1-3:22
Aliyot de la Torá:
1.           1:1-11          
2.           1:12-21
3.           1:22-38
4.           1:39 – 2:1
5.           2:2-2:30
6.           2:31 – 3:14
7.           3:15-22
Haftará: Isaías 1:1-27
Brit Hadasha:  Revelación 1:1 – 2:17
                                 Devarim
Significa “palabras” o “cosas”.

En este Shabat conmemoramos el 9 de Av, día de la destrucción de los dos templos, y comienzo del exilio. Por ser Shabat, todas las costumbres de duelo se posponen al primer día de la semana ya que en shabat no se debe hacer recuerdo de duelo.
Por ello este año Tisha BeAv es considerado "nidje" (postergado). De manera que mañana podemos hacer el ayuno del 5° mes. En Shabat no se ayuna.
El Shabat es tan sagrado que en él no se debe recordar el sufrimiento y todo debe ser alabanza y descanso en la presencia del Creador.
Ojala que esta idea se plasme en la realidad y que este mismo año seamos testigos de la profecía "que los días de duelo se convertirán en días de fiesta" cuando finalmente regrese el Yeshúa HaMashiaj, trayendo la redención final.
El libro de Devarim es una reafirmación de aquella Torah que ya fue dada desde el monte Sinaí y en las llanuras de Moav. Se diferencia de los otros cuatro libros de la Torah de manera que no recopila las palabras dictadas por el Eterno directamente, sino las palabras transmitidas a través del mayor de los profetas, Moshé, antes de Yeshúa (el Mesías Yeshúa es mayor que Moshé, cf. Hebreos 3:3-6). Por lo tanto, este libro constituye una repetición y explicación, por medio del profeta, de la Torah que ya fue dictada y entregada una vez por todas desde el cielo. Por eso el libro empieza: “Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel…” Esto no significa que no sean palabras del Eterno, sino que en vez de dictar las palabras directamente, ahora son filtradas y transmitidas por el instrumento humano que ha llegado al mayor nivel de profecía que existe. Son palabras del Eterno por medio de Moshé, como está escrito en 1:3: “Moshé habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que YHVH les había ordenado.” Sin embargo, como no son palabras dictadas directamente por el Eterno, la base para las palabras del quinto libro de Moshé ya está establecida en los cuatro primeros libros. Recordemos que el fundamento de una casa es el que sostiene toda la casa. De la misma manera los cuatro primeros libros de la Torah fueron dictados letra por letra al profeta Moshé y escritos con exactitud para así ser el fundamento para el quinto libro de Moshé. Estos cinco libros, llamados la Torah de Moshé, son, a su vez, el fundamento para el resto de las Escrituras. Los libros proféticos que luego fueron añadidos, empezando con el libro de Yehoshúa (Josué) no cambian nada del fundamento, ni añaden al fundamento, como está escrito en Deuteronomio 4:2:
“No añadiréis nada a la palabra que yo os mando, ni quitaréis nada de ella, para que guardéis los mandamientos
En Deuteronomio 12:32 está escrito:
Los libros de los Profetas anteriores (Josué – 2 Reyes) y los Profetas posteriores (Isaías – Malaquías), los Escritos anteriores (Salmos – 2 Crónicas) y los Escritos posteriores (Mateo – Revelación), no pueden añadir nada a las palabras de la Torah que YHVH dio a Moshé, ni quitar de ellas. El fundamento de la revelación Escrita ha sido puesto una vez por todas y los demás libros no pueden formar parte del fundamento ni quitar del fundamento. Los demás libros inspirados divinamente van explicando y dando más luz sobre lo que ya está escrito en el fundamento, cf. Efesios 3:5. Aunque ellos también son libros inspirados por el Espíritu de YHVH, no tienen el mismo nivel de autoridad que la Torah dada a Moshé. Por lo tanto, hay que tener mucho cuidado con nuevos conceptos que son deducidos de alguna de las otras Escrituras que no se encuentran en la Torah de Moshé, puesto que toda revelación que viene después de Moshé tiene que estar fundada en sus Escritos, como está escrito en Juan 5:46:
“Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”
Yeshúa es la palabra viva, la interpretación correcta de la Torah.
En Romanos 3:21 está escrito:
“Pero ahora, aparte de la Torah (escrita), la justicia de Eloha ha sido manifestada (en la Torah viviente), atestiguada por la Torah y los Profetas”


  Introducción

Debarim 1:1 Eleh hadevarim asher diber Moshé el-kol-Yisra'el be'ever haYarden bamidbar ba'Aravah mol Suf beyn-Paran uveyn-Tofel veLavan vaChatserot veDi Zahav.
Deuteronómio 1:1 Estas son las palabras que habló Moisés a todo Israel, de este lado del Jordán, con relación al desierto, a la Aravá , frente al mar Rojo, entre Parán y Tofel, y Laván y Hazerot y Dizahav

Cuarenta años habían transcurrido desde la salida de nuestro pueblo de Mitzraim –Egipto-, y ahora debía el Eterno organizarlos de tal manera que tuvieran autoridades que velaran por la tranquilidad de la nación en la que se erigiría Israel. Lo primero que haría el Eterno sería que nombrarían cabezas, es decir gente que llevaría el liderazgo de las matot –tribus-, ¿Qué características debían de tener ellos? leámoslo:
Deuteronómio 1:13 Tomad para vosotros hombres sabios e inteligentes y conocidos de vuestras tribus, y los pondré por cabezas vuestros.
Debarim 1:13 Havu lajem anashim jajamim unebonim vidu'im leshivteyjem va'asimem berasheyjem.


 “Sabio e inteligentes”, según esta traducción hebrea, pero me gusta más como lo hace la traducción Reina Valera: “Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes”, ahí les llama “Sabios y entendidos” traducción que a mi juicio es más correcta dado las palabras hebreas que ahí aparecen “jajamim unebonim”, jajamin que proviene de Jojma es decir sabiduría y nebonim que proviene del verbo Biyn y que su sustantivo es Biná.

En esta semana abordaremos precisamente a la Biná, que es un tipo de entendimiento que tiene el hombre y que definiremos y veremos sus características en esta ocasión.





 Temas de la Perasha

La perasha habla sobre los siguientes temas:

Primera alía (1:1-10)
Las palabras que Moshé habló al pueblo. Moshé habla al pueblo haciendo un recuento de la tierra prometida que El ETERNO les había entregado.

Segunda alía (1:11-21)
El recuento de la elección de los Jefes.

Tercera alía (1:22-38)
El recuento de la elección de los doce espías y la incredulidad de ellos de tomar la tierra.

Cuarta alía (1:39-2:1)
El recuento de la derrota de Yisrael por su rebelión saliendo a enfrentar a los Amorreos aun, cuando el Eterno no estaba con ellos.

Quinta alía (2:2-30)
El recuento del paso por las tierras de los hijos de Esav en Seir, la advertencia a no provocarlos y el paso por Moab y Amon.

Sexta alía (2:31-3:14)
Yisrael toma a Hesbon y despoja a Basán.

Séptima alía (3:15-3:22)
Recuento de las heredades de Reuben y Gad. Recuento de las palabras de Moshé a Yoshua. No temer pues el Eterno sera quien pelee por ellos.

 
Enseñanza

JOJMÁ Y BINÁ
Se nos ha enseñado que somos imagen y semejanza de Eloha.
 Acaso los rencores, envidias, odios, adulterio, robo, hablar del prójimo, asesinato, mentira, engaño, estafa y cuanta maldad se esconde en los seres humanos ¿nos asemejan Elohim?, estos son propósito de los malajim caídos que también hacen parte de nuestra naturaleza.
Cuando el ETERNO creó al hombre creó al himbre con sus manos lo hiso de barro colocando los instintos y pasiones de la carne que se conoce como el Yeser jara (inclinación al mal).
Entonces ¿en que no parecemos a Elohim? Si el es la máximo expresión del universo, manifestación del amor, sabiduría, bondad, misericordia, etc,.

¿Dónde está nuestra semejanza al Creador? En el aliento de vida insuflado en el primer hombre, a través del cual nos puso su canal de vida divina como otro elemento de Su propia naturaleza, que equilibra y busca sacar al hombre carnal, creando de los dos un alma para enseñarlo a elevarse al mundo espiritual y así hacernos dignos de estar en su presencia.
Estos atributos divinos puestos en el hombre se conocen en la literatura judía como SEFIROT.
Una sefirá (pl. "Sefirot ") es un canal de energía Divina o fuerza de vida, que viene del mismo Creador. Estas Sefirot son diez, auque algunos hablan de once
1° Keter, (Corona) la primera de las diez sefirot, corresponde al reino de la superconsciencia de la experiencia, y esto se corresponde con la imagen de una "corona", lo que sugiere un aura rodeando la propia conciencia.
2 °Jojmá, (Sabiduría) la segunda de las diez sefirot, es el primer poder consiente del intelecto en la Creación.
3° Biná (Entendomiento) es la tercera de las diez sefirot, y el segundo poder consiente del intelecto en la Creación.3
 Daat (Conocimiento) es el tercer y último poder conciente del intelecto dentro de la Creación. Que conecta con la Corona y es el resultado de Jojmá, (Sabiduría) y Biná (Entendomiento) 
4° Jesed (Bondad) es la cuarta de la diez sefirot, y el primero de los atributos emotivos inherentes a la Creación.
5° Guevurá (belleza) es la quinta de las diez sefirot, y el segundo de los atributos emotivos en la Creación. Tiferet es la sexta de las diez sefirot, y el tercero de los atributos emotivos dentro de la Creación.
6°  Tiferet (belleza) es la sexta de las diez sefirot, y el tercero de los atributos emotivos dentro de la Creación.
7° Netzaj (Victoria) es la séptima de las diez sefirot, y el cuarto de los atributos emotivos dentro de la Creación.
Aparece en la configuración de las sefirot en el eje derecho, directamente debajo de jesed, y corresponde en el Tzelem Elokim a la pierna derecha.
8° Hod (Esplendor, reconocimiento) es la octava de las diez sefirot, y el quinto de los atributos emotivos dentro de la Creación.
Aparece en la configuración de las sefirot en el eje izquierdo, directamente debajo de guevurá, y corresponde en el tzelem Elokim a la pierna izquierda.
9° Iesod (fundamento) es la novena de las diez sefirot, y el sexto de los atributos emotivos dentro de la Creación.
Aparece en la configuración de las sefirot en el eje central, directamente debajo de tiferet, y corresponde en el tzelem Elokim al órgano reproductivo (en el hombre; y el útero en la mujer).
10° Maljut (Reinaso) es la última de las diez sefirot, y el atributo emotivo final dentro de la Creación (o más precisamente, el poder de expresar los pensamientos y emociones propios a los demás).
Aparece en la configuración de las sefirot en la base del eje central, directamente debajo de iesod, y corresponde en el tzelem Elokim a la "corona" del órgano de la reproducción, (corona en el hombre; labia, Habilidad para hablar con gracia y convencer. en la mujer), o a la boca.
Hoy solo nos concentraremos en JOJMÁ Y BINÁ (sabiduría y entendimiento)
Y examinaremos la sefirá de DAT, que nos permita alcanzar inteligencia  
inteligencia
nombre femenino
Facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad.
"es un hombre de inteligencia privilegiada"
o     
Ser dotado de inteligencia.
"algunos creen que una inteligencia superior rige el universo"

Jojmá
–sabiduría- y Biná –comprensión o entendimiento- corresponden al intelecto, y por lo tanto tiene un estrecho vínculo, y para constatar esto, me dispuse  a indagar en cuantos versículos aparecían juntas las palabras Jajam o Jojma junto a Biyn o Biná y así mismo una palabra hebrea que se deriva de Biyn y que es el sustantivo masculino Tabun y su sustantivo femenino tabuná , con ello constaté que eran al menos 155 pasukim –versículos-, que por el tiempo que llevo estudiando la Torah, a mi juicio son muchos, lo que demuestra la importancia que tiene estos dos importantes conceptos, la sabiduría y el entendimiento. Esto nos lleva a un concepto llamado inteligencia.

Veamos un pasuk en el libro de Proverbios que nos ayudará a comprender el uso que el Eterno le dio al jojmá y a la biná:

Mishlej (Proverbios) 3:19 El ETERNO con sabiduría fundó la tierra; Estableció los cielos con comprensión.

El ETERNO fundó la tierra con Jojmá y estableció los cielos con biná (en el hebreo es tabuná que es la derivada de Biyn), de ahí que tanto la Jojmá como la Biná son dos de las fuerzas básicas empleadas por el Eterno para crear al mundo. Un sabio de nuestro pueblo dijo: “el jojmá es como las aguas, y la Biná es como las tuberías por donde pasan las aguas”.

El uso tanto del Jojmá como de la Biná El ETERNO se lo transmitió al hombre, y según el judaísmo, el Jojmá se encuentra en el hemisferio derecho del cerebro, el cual realiza el trabajo lógico y no verbal, la Biná se encuentra en el hemisferio izquierdo del cerebro que es la parte verbal y creativa. Como ustedes sabrán científicamente se sabe que en la mujer, tiene mucho más trabajo el hemisferio izquierdo que el derecho y viceversa en los hombres, las mujeres son más intuitivas y los hombres somos más lógicos, de ahí que se reconoce en la mujer la capacidad de tener una biná superior a la del hombre, y si consideramos esto, resulta interesante entender que a la mujer le resulta mucho más fácilmente relacionarse con el Eterno dado que el funcionamiento mayoritario de su hemisferio izquierdo no necesita tanto de la lógica para comprender al Eterno y su relación con Él, le resulta más natural, al hombre no, por cuanto mayoritariamente el trabajo de su cerebro se basa en el hemisferio derecho, por lo tanto necesita que las cosas le cuadren, es decir, que tengan lógica, lógica que muchas veces obstaculiza la relación con el Creador, de ahí que se reconoce en el judaísmo que contrario a otras religiones, es el hombre al que El ETERNO le dio muchos de los mandamientos positivos como los tzitzit (flecos que portamos los hombres) para que le recordasen al Creador y a partir de estos, su relación quedara en evidencia y en constante recordatorio, por ello el hombre en el judaísmo tiene una mayor responsabilidad que la mujer dado que son diferentes.

Es muy interesante la enseñanza hebrea al respecto de la Biná y su relación con el hemisferio izquierdo, sobre todo por que ahí se desarrolla la parte creativa del hombre y esto se corrobora muy bien con el hecho de que los leviim
-levitas- que participaban en tocar los instrumentos musicales tenían biná:
2 Crónicas 34:12 Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra: y eran sus gobernadores Jahath y Abdías, Levitas de los hijos de Merari; y Zachârías y Mesullam de los hijos de Coath, para que activasen la obra; y de los Levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.

En el libro "Anatomía del Alma"escrito por Jaim Kramer y Abraham Sutton dicen lo siguiente: “En el nivel de Jojmá, cada ser humano sabe que existe un Elohym. Incluso aquellos que no buscan a Elohym poseen un reconocimiento latente de El. Incluso el autodenominado ateo posee un profundo sentido de Elohym, si bien oculto. Biná dirige la lucha para comprender y desarrollar este conocimiento latente. Sin Biná, Jojmá no cumple ningún propósito” siguen citando en otra parte del libro: “En otro sentido, Jojmá alude al pasado, mientras que Biná se refiere al futuro. Esto puede verse en las palabras hebreas para masculino y femenino. La palabra hebrea para masculino es ZaJoR , que está compuesta por las mismas consonantes que ZoJeR (recordar). Femenino en hebreo es NeKeVá , que contiene las mismas consonantes que NiKeV (agujerear; penetrar). De modo que lo masculino recuerda el pasado, mientras que lo femenino penetra en el futuro. Tanto Jojmá como el pasado pueden ser explicados en términos de la información que tenemos.
El futuro, por otro lado, existe sólo en nuestras proyecciones imaginarias, que son producto de Biná. Debemos por tanto emplear nuestra Biná para poder ver allí.”
.

Con todo lo anterior podemos definir lo siguiente:

Biná es la capacidad de deducir información adicional a partir de la información que ya ha sido recibida.

El Talmud (Sanedrín 93b) define Biná como: La capacidad de comprender o distinguir una cosa de la otra.

Es interesante la definición del Talmud dado que una palabra que se deriva precisamente de Biyn es la palabra hebrea Bien que significa “entre algo”.

LA BINÁ Y EL ETERNO

¿Cuándo adquiere el hombre la Biná? El ETERNO se la dio a través de su soplo en cuanto lo creó:
Job 32:8 Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.

Digamos que esta Biná es la elemental, es decir, la que diferencia al hombre de la bestia:
Salmos 32:9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.

No obstante a lo anterior, la biná se debe ir acrecentando, ejemplo tenemos en la generación de Ezra y Nejemia, los cuales una vez que les explicaron la voluntad del Eterno se gozaron por que habían adquirido biná:
Nehemías 8:12 Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado.

¿Cómo podemos aprender de forma práctica la biná? En realidad es un trabajo extenso, ya que para hacerlo bueno sería estudiar la vida de varios hombres que se distinguieron por tenerla, por ejemplo:

Yoséf
Génesis 41:33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
Génesis 41:39 Y dijo Faraón a José: Pues que Elohym te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

David
1 Samuel 16:18 Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y El ETERNO está con él.

Shlomo
1 Reyes 3:9 Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
1 Reyes 3:11 Y le dijo Elohym: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti comprensión para oir juicio,
1 Reyes 3:12 he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.

Qenaniah el jefe de los levitas
1 Crónicas 15:22 Y Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello.

Yehonatan
1 Crónicas 27:32 Y Jonatán tío de David era consejero, varón prudente y escriba; y Jehiel hijo de Hacmoni estaba con los hijos del rey.

Daniel
Daniel 1:4 muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.
Daniel 1:17 A estos cuatro muchachos Elohym les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.

CRECER EN BINÁ

Si eres una persona que desea crecer en Biná, es decir en ese entendimiento y comprensión, lo que necesitas es conocer la voluntad del Eterno y específicamente la Escritura nos lo enseña así, parte fundamental son los jukim
–estatutos- y los mishpatim –juicios-.
Deuteronomio 4:5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Adonai mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestro entendimiento ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.

La razón de que los jukim y los mishpatim sean una importante base, es por cuanto definen los aspectos legales de la voluntad del Eterno, una vez que comprendemos y aceptamos la forma en como el Eterno es, y que se manifiesta a través de Su voluntad, estaremos capacitados para poner en práctica su Torah. Observa con detenimiento los siguientes pasukim en los cuales se ve que una vez que se adquiere la biná es posible seguirlos:

Necesitamos biná para seguir la Torah
Salmos 119:34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.

Necesitamos biná para seguir sus mitzvot –mandamientos-
Salmos 119:73 Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

Necesitamos biná para seguir sus Testimonios
Salmos 119:95 Los impíos me han aguardado para destruirme; Mas yo consideraré tus testimonios.

Entre más adquirimos biná, más comprenderemos los mandamientos y entre más aprendamos los mandamientos más creceremos en biná:

Salmos 119:104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

Salmos 119:100 Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos;

El tener biná hará que sea a través del alumbramiento de las palabras del Eterno para con nosotros:
Salmos 119:130 La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.

Proverbios 9:10 El temor de El ETERNO es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es el entendimiento.

¿TIENES BINÁ?

¿Cómo darnos cuanta si tenemos biná o no? Que te parece si te evalúas con los siguientes puntos:

1) Tienes biná si no te afanas en hacerte rico
Proverbios 23:4 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste.

2) Tienes biná si estas habituado a cerrar tus labios
Proverbios 17:28 Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido.

3) Tienes biná si miras bien cada paso que das
Proverbios 14:15 El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos.

4) Tienes biná si buscas la sabiduría
Proverbios 15:14 El corazón entendido busca la sabiduría; Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.

5) Tienes biná si cuando te reprenden lo aprovechas
Proverbios 17:10 La reprensión aprovecha al entendido, Más que cien azotes al necio.

6) Tienes biná si buscas a El ETERNO
Proverbios 28:5 Los hombres malos no entienden el juicio; Mas los que buscan a El ETERNO entienden todas las cosas.

7) Tienes biná si tu te apartes de cualquier clase de mal
Job 28:28 Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, el entendimiento.

Ajim
–hermanos- hay una cosa que caracteriza a aquellos que son entendidos o que tienen biná ¿Cuál? El que compran la verdad, ¿Qué es comprar la verdad? Es comprar cualquier medio que transmita la Palabra del Eterno, es decir un libro, un casette, un Cd, un video, etc.
Proverbios 23:23 Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza y el entendimiento –biná-.
 
Proverbios 4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere entendimiento.

 Conclusión

Para ti que buscas un nombre para tu hijo, por qué no ponerle Ajban cuyo significado es hermano del entendimiento -biná-.
1 Cronicas 2:29 Y el nombre de la mujer de Abisur fue Abihail, la cual dio a luz a Ajbán y a Molid.

Espero que en tu crecimiento espiritual valores lo que haz aprendido hoy, y el tiempo que le dedicas a estudiar esta perasha, a instruirte, a asistir a la congregación (Kehilá)  o a la (Bet ha-Knéset =sinagoga) Casa de reunión, siempre pienses que lo que estas adquiriendo es mejor que el oro y la plata:

Proverbios 16:16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir entendimiento vale más que la plata.

Por último te invito a que al igual que Shlomó puedas decir:
Proverbios 7:4 Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a al entendimiento llama parienta;

¡Shabbat Shalom!

Preparado por; HOSHEA BEN YISRAEL





viernes, 2 de agosto de 2019

Parashá 43 Masei


Parashá 43 Masei
Números 33:1 – 36:13
Para ser compartida este shabat 2 av 5779/ 3 Agosto 2019
Aliyás de la Toráh:
  1. 33:1-10
  2. 33:11-49
  3. 33:50 – 34:15
  4. 34:15-29
  5. 35:1-8
  6. 35:9-34
  7. 36:1-13
Haftará: Jeremías 2:4-2:28; 4:1-2
Brit Hadasha: Juan 20:1-21:25;  
Masei es la forma plural posesiva de “masá” que significa “salida”, “punto de partida”, “viaje”, “marcha”, “estación”. Implica no sólo los lugares donde acamparon los hijos de Israel, sino también las jornadas que se hicieron entre esos lugares. (También significa etapas o estaciones).

RESUMEN DE LA PARASHÁ

MASÉI: Con esta seccion finaliza Bamidbar/Numeros, cuarto libro de la Torah. Se enumeran los cuarenta y dos emplazamientos en donde acamparon los hijos de Israel durante los cuarenta años de travesia, desde la salida de mizrayim/ Egipto hasta su llegada a la Tierra Prometida. El Eterno les ordena eliminar todo tipo de idolatria de la tierra de Canaan luego de su conquista. Se les advierte que si no dejan a la tierra completamente libre de cananeos, los que queden seran como espinas en los ojos, y aguijones en los costados. La Torah establece claramente los limites de la tierra de Israel, en razon de aquellos preceptos que son obligatorios solo dentro de ella (Rashi), incluyendo las tierras del este del Iarden (rio Jordan). Se otorgan a los levitas la posesion de cuarenta y ocho ciudades a ambos lados del Iarden, pues ellos no tienen parte en la adjudicacion de territorio como las demas tribus. Estas ciudades tambien serviran de refugio para aquellos que mataran a alguien en forma accidental y sin intencion. Diez dirigentes, junto con Yehoshua Bin Nun y Eleazar, el Sumo Sacerdote, son responsables de la justa distribución de la tierra. Las hijas de Tzelofejad contraen matrimonio con integrantes de su propia tribu y familia (sus primos), manteniendo su heredad para la tribu de Menashe.
Comentarios Parasha Masei

Se establecen las ciudades de refugio para los homicidas sin intención. Se aclara que las seis ciudades de refugio son para los homicidas sin culpa y no para los asesinos, pues estos últimos deben morir. Se establece la normatividad para la condición de asesino. La sentencia de muerte es mediante un juicio y no es suficiente un solo testigo. No se puede contaminar la tierra con sangre, por la expiación se hará con la sangre de quien la derramó. No se debe profanar la tierra de Israel pues en ella habita el Eterno.
Moshe acepta la promesa de los hijos de Reuben y Gad. La tierra seria de ellos si subiesen con sus hermanos a Jordán, si no habrán pecado en contra del Eterno. Los hijos de Reuben y Gad construyen plazas fuertes para sus ganados e hijos en Galaad.
Con esto se desprende la enseñanza de que, no porque ya tengo lo propio puedo olvidarme de mis hermanos. La solidaridad debe ser una constante entre los miembros del pueblo del Eterno. Y mas con los de la misma familia; aunque debemos aclarar que la pleitesía es solo para el Eterno y no la podemos aplicar a los hombres, porque la palabra es clara hermanos; la escritura dice que maldito el hombre que confía en el hombre.

Pero si debemos ayudarnos unos a otros sin esperar nada a cambio y con todo nuestro corazón. -8aqui recuerdo mucho la frase que repetía mi abuelita: “HAZ EL BIEN Y NO MIRES A QUIEN”  Esta porción de la Escritura deja muy claramente establecido que la lucha es de todos y para todos y que hasta que todos hayan obtenido lo que les corresponde, debemos estar firmes a su lado, así ya tengamos lo propio. El compromiso es colectivo entre los Israelitas y hoy con más razón entre los que nos decimos Israelitas Mesianicos del pacto renovado. Cabe recordar las palabras de nuestro Rabi Yeshúa en Juan 17:22 Y yo la gloria que me has dado, he dado a ellos, para que sean uno; así como nosotros, somos uno. 23 yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumados en uno; para que conozca el mundo que tú me has enviado, y amándolos a ellos, así como a mí me has amado.
Hermanos; Para que el mundo nos identifique como miembros del cuerpo de Mashiah, es indispensable que pensemos, actuemos y vivamos como un solo pueblo, en procura del bienestar de todos. Eso es una verdadera comunidad (unidad en común).
Es nuestra obligación buscar medios de bienestar colectivo para ayudar a nuestra comunidad (Kehilá). Todo en busca del BIENESTAR en la kehila. Lo que hemos visto en los últimos días; como el cambio en el cielo Razo, la reubicación de las columnas de sonido. Ya es el tiempo de dar frutos y ver frutos buenos, y es el tiempo para demostrar que podemos amar incondicionalmente. Organicemos las funciones para cada miembro del cuerpo del Mesias y manos a la obra…… hagamos obra…. Vivíamos la Torah con Obras llenas de amor.
Amen.
______________________________________________________________________
33:2  “Y Moshé anotó los puntos de partida según sus jornadas, por el mandamiento de YHVH, y estas son sus jornadas, conforme a sus puntos de partida.” – Moshé anotó los 42 (7x6) viajes que los hijos de Israel hicieron en la estepa. Hay varios propósitos por los cuales estos lugares fueron escritos:
1.     Fueron escritos para mostrar a la posteridad que la salida de Mitsrayim de millones de personas no es un cuento. Hay datos específicos de lugares y sucesos, que muestran que realmente estuvieron allí. La mayoría de los desiertos descritos en este relato eran completamente inhabitables porque allí no había ni agua ni vida vegetal. Una gran población de hombres, mujeres y niños jamás hubieran podido sobrevivir de manera natural. Sólo la intervención divina podía sostenerlos en aquellos lugares inhabitables.
2.     Fueron escritos para dar a conocer la bondad del Eterno en medio de una sentencia de tener que dar vueltas durante 40 años en la estepa. En 40 años sólo hubo 42 viajes. Así que no estuvieron vagando de un lado para otro todo el tiempo, sino que en varios lugares se quedaron acampados durante mucho tiempo.
Rashí menciona que sólo hubo 20 viajes en 38 años, porque se hicieron 14 viajes durante el primer año, y ocho viajes después de la muerte de Aharón en el cuadragésimo año. Además estuvieron en Kadesh durante 19 años. Durante el resto del tiempo estuvieron en 19 campamentos durante 19 años, que corresponde a un promedio de un viaje por año.
3.     Fueron escritos para que los hijos de Israel supieran que sus peregrinajes fueron dictados por un plan espiritual definido.
4.     Fueron escritos para revelar que en el destino final del viaje número 33 hay un secreto mesiánico.

33:3 “El mes primero partieron de Ramsés el día quince del mes primero; el día después de Pesaj, los hijos de Israel marcharon con mano poderosa a la vista de todos los mitsríes.” – El 15 de Aviv/Nisán empezaron su viaje. Está escrito que fue el día después de Pesaj. Esto nos enseña que la salida de Mitsrayim fue en la madrugada del día 15 del primer mes, cf. Deuteronomio 16:1.
La palabra Pesaj hace referencia al sacrificio del cordero que fue hecho durante la tarde anterior, es decir, el 14 de Aviv alrededor de la hora 9 o 15 horas (3 PM) .
Hoy en día, en Israel, el 15 de Nisán es llamado el primer día de Pesaj, pero la Torá ubica Pesaj en el día 14 de Nisán, en relación con el sacrificio del cordero.
33:6  “Partieron de Sukot y acamparon en Etam, que está en el extremo del desierto.” – Sukot es la primera parada después de la salida de Ramsés. Esto nos enseña que va a haber una celebración de Sukot justamente después de la segunda venida del Mesías cuando todos los hijos de Israel que son de Yeshúa van a ser sacados de las naciones y trasladados en el aire a la Tierra de Israel (lo que afuera llaman rapto). Sukot será la celebración de las bodas del Cordero inmediatamente después del segundo éxodo, que es la redención final.
33:13 “Partieron de Dofká y acamparon en Alush.” – En Alush recibimos el maná por primera vez.
33:14 “Partieron de Alush y acamparon en Refidim; allí fue donde el pueblo no tuvo agua para beber.” – En Refidim fuimos atacados por Amalek.
33:15 “Partieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinái.” – En Sinái entramos en el pacto con El Eterno y recibimos la Toráh.
33:16 “Partieron del desierto de Sinái y acamparon en Kivrot-HaTaavá.” – Kivrot-HaTaavá significa “tumbas de la codicia”, porque allí sepultaron a los que habían sido codiciosos, cf. Números 11:34.
33:18 “Partieron de Jatserot y acamparon en Ritmá.” – Desde Ritmá fueron enviados los doce espías o exploradores.
33:22 “Partieron de Risá y acamparon en Kehelata.” – En Kehelata se rebeló el grupo de Kóraj.
33:36 “Partieron de Etsión-Guever y acamparon en el desierto de Tsin, esto es, Kadesh.” – Se quedaron 19 años en el desierto de Tsin, que es Kadesh. Allí murió Miryam. Kadesh significa “santificado”. Según el Targúm Yonatán, el Nombre del Eterno fue santificado aquí cuando Él decretó que Moshé y Aharón no podían entrar en la Tierra.
33:37-39 “Partieron de Kadesh y acamparon en el monte Hor, al extremo de la tierra de Edom. Entonces el sacerdote Aharón subió al monte Hor por mandato de Elohim, y allí murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Mitsrayim, el primer día del mes quinto. Aharón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor.” – El monte Hor está situado al lado oriental del valle de Arabá. Es la montaña de piedra areniza más alta de Edom, al lado oriental de la vieja ciudad de Petra. Hor significa “montaña”. Hay un lugar que tradicionalmente es reconocido como la tumba de Aharón, en un monte en el sur de Jordania, cerca de Petra.
33:42 “Partieron de Tsalmoná y acamparon en Punón.” – En Punón, los hijos de Israel se quejaron por el maná y por eso vinieron las culebras.

33:52 “expulsaréis a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros, y destruiréis todas sus piedras grabadas, y destruiréis todas sus imágenes fundidas, y demoleréis todos sus lugares altos” – Según Rashí, la palabra hebrea que ha sido traducida como “piedras grabadas”, “mashkiotam”, alude a los templos paganos, que normalmente tenían el suelo cubierto con piedras de mármol, donde adoraban extendiendo las manos y los pies. El Targum traduce esta palabra como “sus templos”. 
Este texto nos enseña que el Eterno quiere que haya una sola devoción/Religion en la tierra de Israel. Toda influencia pagana está prohibida. Esto implica hoy en día que la Torá prohíbe que haya iglesias católicas en la tierra de Israel. El Eterno prohíbe que haya mezquitas en su Tierra. El templo Bahai que está en Haifa, está prohibido por la Torá. Toda imagen de Buda, de los santos, de todo dios pagano y de todo objeto de culto de otras religiones fuera del judaísmo, está prohibida por la Torá en la tierra de Israel. Elohim ordena eliminar todas estas cosas, pero hoy en día la tierra de Israel está llena de idolatría. Muchos judíos, musulmanes y cristianos están incluso ganando mucho dinero por medio de los turistas que vienen a visitar las iglesias, las mezquitas y los museos que están llenos de objetos de culto pagano. Está prohibido, no solamente tener templos de otras religiones u objetos de su culto, sino también sacar beneficio económico de la idolatría. Según la Torá, todos los lugares de culto y objetos de culto que no están dedicados al único y verdadero Eloah, el Eloah de Israel, tienen que ser eliminados de la Tierra. Todas las imágenes fundidas tienen que ser eliminadas. Si el pueblo judío no lo hace antes, cuando venga el Mesías por segunda vez, la tierra será purificada de toda religión pagana. Entonces no habrá ni Cristianismo ni Islam en la tierra de Israel ni en el resto del mundo, sólo el Judaísmo bíblico.
En Ezequiel 28:24-26 está escrito:
  “Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian; y sabrán que yo soy Adoany vuestro Elohim. Así dice el Eterno: Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos mi santidad a los ojos de las naciones, entonces habitarán en su tierra que di a mi siervo Yaakov.
Y habitarán en ella seguros; edificarán casas, plantarán viñas, y habitarán seguros, cuando yo haga juicios sobre todos los que a su alrededor la desprecian. Y sabrán que yo soy el Eterno su Eloah.”
Así que, cuando el shaliaj Shaúl habla de que tenía un aguijón en la carne, que le impedía extenderse, se está refiriendo a las persecuciones de los incrédulos, que tuvo que sufrir, como está escrito en 2 Corintios 12:7-10:
“Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me exaltase desmedidamente, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de hasatán que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder del Mesías more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor al Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
34:2  “Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando entréis en la tierra de Kenáan, esta es la tierra que os tocará como herencia, la tierra de Kenáan según sus fronteras.” – La frontera de Israel fue bien definida por una orden divina. De esta manera nadie puede decir que Israel ha robado de las naciones su terreno. Elohim, que es el dueño de cielos y tierra, tiene el derecho de dar las tierras a quién desee. La entrega de la tierra de Kenáan a los hijos de Israel fue jurídicamente justa. El Eterno no puede hurtar o cometer injusticia, como está escrito en el Salmo 145:17:
 “Justo es Elohim en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos.”
Aquí no se trataba de un robo de la tierra de otros, porque esa tierra es del Eterno y él había prometido bajo juramento que la iba a dar a Avraham, Yitsjak, Yaakov y sus descendientes para siempre. Cuando la medida del pecado de los hijos de Kenáan había llegado al límite perdieron el derecho de vivir, como está escrito en Génesis 15:16:
“Y en la cuarta generación ellos regresarán acá, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos.”
Si los hijos de Kenáan habían llegado al colmo de su iniquidad, ¿cómo entonces podrían tener el derecho de heredar la tierra de El Eterno donde sólo los justos tienen el derecho de vivir? La destrucción de Sedom y Amorá es un ejemplo delante del mundo entero de que los pecadores no tienen el derecho de vivir en la tierra de  como también está escrito en Mateo 5:5:
“Dichosos los humildes, pues ellos heredarán la tierra.”
Según Filipenses 2:8 la humildad consiste en hacer la voluntad del Padre, como está escrito:
“Y estando en esa condición de hombre, se humilló, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte (por colgamiento) en un árbol.” 
Así que la humildad consiste en ser obediente. ¿Obediente a qué? A la Instrucción del Eterno, la Torá. Entonces, según la enseñanza del Mesías, sólo los humildes, los que obedecen la Torá, tienen el derecho de vivir en la tierra de Israel y sólo los que obedecen la Torá serán los que tendrán el derecho de vivir en la tierra de Israel durante el reino mesiánico. Los hijos de Israel fueron expulsados de la tierra en varias ocasiones en la historia por causa de no haber obedecido la Torá. Así que los únicos que tienen el derecho divino de habitar la tierra de Israel son los que cumplen la Torá de El Eterno.
En Éxodo 23:31-33 está escrito:
“Y fijaré tus límites desde el mar de Cañas hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el río (Eufrates); porque en tus manos entregaré a los habitantes de esa tierra, y tú los echarás de delante de ti. No harás pacto con ellos ni con sus dioses. Ellos no habitarán en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra mí; porque si sirves a sus dioses, ciertamente esto será tropezadero para ti.” 
Según la Torá, el que sirve a otros dioses no tiene el derecho de vivir en la tierra de Israel. El que sirve a Alá no tiene el derecho de vivir en la Tierra, ni el que practica el politeísmo católico.
En el Salmo 25:12-13 está escrito: 
“¿Quién es el hombre que teme a Elohim? Él le instruirá en el camino que debe escoger. En prosperidad habitará su alma, y su descendencia poseerá la tierra.”
En el Salmo 37:22, 29 está escrito:
“Porque los que son bendecidos por Elohim poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados... Los justos poseerán la tierra, y para siempre morarán en ella.”
 Los que quebrantan los mandamientos puestos por el Eloha de Israel son maldecidos por Él y pierden el derecho de la tierra, cf. Levítico 26 y Deuteronomio 28.

 En el Salmo 69:35-36 está escrito:
  “Porque Eloah salvará a Tsión y edificará las ciudades de Yehudá, para que ellos moren allí y la posean. Y la descendencia de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre morarán en ella.”
Los hijos de Israel actuaron bajo un mandato divino en la conquista de la tierra exterminando aquellas naciones. Todas ellas tenían la misma posibilidad que la ramera Rajav en Yerijó para convertirse de sus pecados y entregarse al Eloah de Israel, pero se obstinaron en seguir pecando y resistiendo al Altísimo. Por lo tanto perdieron el derecho de la Tierra de Elohim. Esa tierra ha sido escogida por el Eterno de una manera especial y la llama Suya, como está escrito en Jeremías 2:7:
“Yo os traje a una tierra fértil, para que comierais de su fruto y de sus delicias; pero vinisteis y contaminasteis mi tierra, y de mi heredad hicisteis abominación.”
En Deuteronomio 11:12 está escrito:
“Es una tierra que El Etero tu Eloah cuida; los ojos de Adonay Eloah están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”
En Jeremías 16:18 está escrito:
“Pero primero, pagaré al doble su iniquidad y su pecado, porque ellos han contaminado mi tierra con los cadáveres de sus ídolos abominables y han llenado mi heredad con sus abominaciones.”
 En Ezequiel 36:5 está escrito:
 “por eso, así dice Adonay, - Elohim: 'Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón y con desprecio de alma, para dejarla como presa.'”
 En Joel 2:18 está escrito:
“Entonces Elohim se llenará de celo por su tierra, y tendrá piedad de su pueblo.”
En Joel 3:1-2 está escrito:
  “Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo, cuando yo restaure el bienestar de Yehudá e Yerushalayim, reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al valle de Yehoshafat. Y allí entraré en juicio con ellas a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra.”
 Este texto enseña que el juicio de El Eterno va a caer sobre todas las naciones que han repartido Su tierra.
34:12b “Esta será vuestra tierra, según sus fronteras alrededor.” – Otra de las razones por las cuales la Torá define bien dónde están las fronteras de la tierra es para que se sepa en qué área se aplican los mandamientos de la Torá que sólo se pueden cumplir en la Tierra de Israel.
Desde el principio de la creación Elohim ha puesto límites que hacen la diferencia entre una cosa y otra. Ya en el huerto del Edén había límites entre diferentes países. Además Elohim puso un límite entre lo que estaba permitido comer y lo que estaba prohibido comer. Estos límites existían antes de que el pecado entrara en el mundo. Esto nos enseña que no es el pecado que ha causado que la Torá trace límites entre una cosa y otra. El trazo de los límites es parte de la misma creación. Incluso en el tabernáculo en el cielo hay diferentes habitaciones y niveles con límites entre ellos. Toda cosa creada necesita límites en los cuales existir y funcionar, como está escrito en Hechos 17:26:
“y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación”
 La esencia del pecado es traspasar o cambiar los límites, cf. 1 Juan 3:4.
Entonces el Mesías no vino para quitar los límites, ni cambiar los límites, sino para ayudar al hombre a respetar y funcionar dentro de los límites que están marcados por Elohim en la Torá. El que predica a un Mesías que vino para cambiar o quitar los límites que han sido marcados por el Eterno, está presentando un falso mesías. La esencia del espíritu del anti-mesías es que cambie los límites puestos por Elohim en la Torá, como está escrito en Daniel 7:25-26:
“Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo. Pero el tribunal se sentará (para juzgar), y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre.”
 En 2 Tesalonicenses 2:3-4, 7-8 está escrito:
  “Que nadie os engañe en ninguna manera, porque (no vendrá) sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Eloah, presentándose como si fuera Eloah... Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción, sólo que aquel que por ahora lo detiene, lo hará hasta que él mismo sea quitado de en medio. Y entonces será revelado ese inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.”
La palabra griega que ha sido traducida como “iniquidad” es “anomía” que significa “alegalidad” o “sin ley”. La palabra griega que ha sido traducida como “inícuo” es “anomos” que significa “alegal”, “uno que no se sujeta a la Torá”. Aquí se habla del hombre de pecado, el a-legal, y el misterio de la a-legalidad. Este es el espíritu del anti-mesías, que resiste la ley del Eterno e intenta cambarlo y eliminarlo y sus límites. El hombre a-legal es un hombre totalmente carnal, como está escrito en Romanos 8:7-8:
  “la mente carnal es enemiga de Eloah, porque no se sujeta a la ley de Eloah, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que están en la carne no pueden agradar a Eloah.”
Lo que va a caracterizar la última generación antes de la segunda venida del Mesías es que no sabrá dónde están los límites. No sabrán la diferencia entre hombre y mujer, entre jóvenes y mayores, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y la mentira o entre lo permitido y lo prohibido. El Eterno ha marcado en la Torá dónde están los límites, pero el hombre perverso lo tuerce todo. El hombre perverso enseña que su Cristo vino para quitar la ley o para cambiar los límites marcados por la ley  disque de Moshé. El fin de ese hombre perverso es la muerte.
La parashá de esta semana nos enseña que El Eterno pone límites muy bien definidos para Israel y las naciones. Dichoso el hombre que respeta esos límites.
 34:15 “Las dos tribus y la media tribu han recibido su posesión al otro lado del Yardén, frente a Yerijó, al oriente, hacia la salida del sol.” – La expresión “al otro lado del Yardén” se encuentra en muchos lugares de las Escrituras, cf. Números 22:1; 35:14; Deuteronomio 1:1, 5; 3:8, 20; 4:41, 47, 49; Josué 1:14, 15 etc., casi siempre refiriéndose a la parte oriental, este, del río, donde obtuvieron su territorio las dos tribus y media. Es interesante ver que, aunque Moshé no estaba ubicado al oeste del río, en la tierra de Kenáan propiamente dicha, al usar esta expresión, es como si la Torá viniese desde allí. Cuando El Eterno m ismo redactó este texto a Moshé, los hijos de Israel todavía no habían pasado el río Yardén, y aun así se habla de la tierra que esta “al otro lado del Yardén”. Allí estaba Moshé junto con el pueblo. Esto nos enseña que la Torá sale de la tierra de Israel, y más específicamente desde Tsión, como está escrito en Isaías 2:3b:
  “Porque de Tsión saldrá la Torá, y de Yerushalayim la palabra de Adonay.”
En Amós 1:2 está escrito:
  “Y dijo: Elohim ruge desde Tsión, y desde Yerushalayim da su voz; los pastizales de los pastores están de duelo, y se seca la cumbre del Karmel.”
Está escrito en texto hebreo de Ezequiel 5:5 y 38:12 que Yerushalayim es el ombligo del mundo, es decir, el centro de la tierra. 
35:7  “Todas las ciudades que daréis a los levitas serán cuarenta y ocho ciudades, junto con sus tierras de pasto.” – Los levitas recibieron 48 ciudades en todo el territorio de Israel. Seis de ellas servirían como ciudades de refugio. Alrededor de cada ciudad tenían un terreno de dos mil codos en cada dirección. En el versículo 4 se habla de mil codos y en el versículo 5 se habla de dos mil codos. El Talmud resuelve esta aparente contradicción diciendo que los primeros mil codos fueron dejados como espacio abierto y los otros mil codos servían para campos y viñas.
 35:11 “escogeréis para vosotros ciudades para que sean vuestras ciudades de refugio, a fin de que pueda huir allí el homicida que haya matado a alguna persona sin intención.” – Si una persona mataba a alguien por accidente tenía la posibilidad de huir a una de las seis ciudades de refugio, en hebreo “arei miklat”. Cuando alguien había matado a otro, uno de los familiares más cercanos al muerto tenía la autoridad de ser el “vengador de la sangre” del muerto, en hebreo “goel hadam” “redentor de la sangre”, para ejecutar la venganza de Elohim y derramar la sangre de aquel que había matado a su familiar, conforme a Génesis 9:6 donde está escrito:
“El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Eloah hizo Él al hombre.”
35:25 “Y la congregación librará al homicida de la mano del vengador de sangre, y la congregación lo restaurará a la ciudad de refugio a la cual huyó; y vivirá en ella hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con óleo santo.” – Aquí la palabra “congregación” se refiere al corte de justicia, el Beit Din. El Talmud enseña que en el caso de que el que había muerto no tuviera ningún familiar que pudiera ser el “goel hadam”, el Beit Din tenía la responsabilidad para proveer con uno. Este goel tenía la autoridad para matar al asesino en todo lugar donde lo encontrara. Pero si el tribunal juzgaba que el homicida había matado sin intención, el goel tenía prohibido vengarle dentro del área de la ciudad de refugio. El que había huido a una ciudad de refugio tendría que estar fuera de su propia casa durante todo el tiempo en que permanecía con vida el Sumo Sacerdote que estaba en funciones cuando sucedió el accidente. Incluso el que ha matado a otra persona por medio de un accidente tiene que sufrir un tipo de castigo de cárcel. Esto nos enseña cuánto Elohim valora una vida humana. No obstante, este tipo de cárcel fue un lugar de santidad donde vivían los levitas, que dedicaban la mayor parte del tiempo al estudio de la Torá. Pero en el momento de la muerte del Sumo Sacerdote, la persona quedaba libre para volver a su propia casa y su propio terreno y el vengador de la sangre perdió su derecho de ejecutarle.
36:6  “Esto es lo que El Eterno ha ordenado tocante a las hijas de Tselofjad, diciendo: "Cásense con el que bien les parezca; pero deben casarse dentro de la familia de la tribu de su padre."” – La herencia de los terrenos en Israel se daba en primer lugar a los hijos varones. Cuando una hija se casaba podía gozar de un terreno y una casa en la tribu de su esposo. Sin embargo, en este caso algunas hijas de Israel recibieron un terreno de su padre, por no tener hermanos. Ellas tenían que casarse dentro de su propia tribu para que su terreno no pasara a la posesión de otras tribus.
“Cásense con el que bien les parezca” – Esto nos enseña que Elohim no ha destinado una sola persona con la cual se puede casar. En la Torá no existe el concepto de “encontrar la media naranja”. Adonay da libertad para que uno pueda casarse con la pareja que bien le parezca con tal que sea dentro de la tribu de uno. El mismo pensamiento se encuentra en 1 Corintios 7:39: 
Un israelita, por nacimiento o por adopción mesiánica, no tiene el derecho de casarse con uno que no es israelita, ni con un israelita que no cree en Yeshúa, como está escrito en 2 Corintios 6:14-18:
“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos (que no creen en Yeshúa), pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene el Mesías con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el templo de Eloah con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Eloah vivo, como Eloah dijo: HABITARÉ EN ELLOS, Y ANDARÉ ENTRE ELLOS; Y SERÉ SU ELOAH, Y ELLOS SERÁN MI PUEBLO. Por tanto, SALID DE EN MEDIO DE ELLOS Y APARTAOS, dice el Señor; Y NO TOQUÉIS LO INMUNDO, y yo os recibiré. Y yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”
 Mashiaj en esta parashá
33:37-39 “Partieron de Kadesh y acamparon en el monte Hor, al extremo de la tierra de Edom. Entonces el sacerdote Aharón subió al monte Hor por mandato de El Eterno, y allí murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Mitsrayim, el primer día del mes quinto. Aharón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor.” – En el campamento numero 33 desde la salida de Mitsrayim murió el Sumo Sacerdote Aharón sobre un monte, el monte llamado Hor, que significa “montaña”. Él fue un mashiaj, un ungido, el primero que es llamado mashiaj en las Escrituras, cf. Levítico 4:3, 5, 16.
Este suceso es una figura profética de Yeshúa HaMashiaj, que también murió sobre un monte, a la edad de 33 años, que coincide con el número 33 de las jornadas de Israel desde la salida.
“murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Mitsrayim.” – Esto alude a la muerte y resurrección de Mashiaj 4000 años después de la creación de Adam. En Génesis 13:10 Mitsrayim es comparado con el huerto del Edén. De esa manera hay una conexión entre la expulsión de Adam y Javá del paraíso y la salida de Mitsrayim de los hijos de Israel. Por lo tanto, de la misma manera como Aharón, el ungido, murió 40 años después de la salida de Mitsrayim, Yeshúa el Mesías murió 4000 (100 x 40) años después de la salida de los primeros hombres del huerto del Edén.
Es más, Aharón murió el primer día del 5º mes, exactamente 3 ½ meses después de la fecha de la salida, el día 15 del primer mes. Los 3 ½ meses aluden a los 3 ½ años de ministerio del Mesías, después de los cuales murió, y resucitó. Como Aharon murió 3 ½ meses después de la fecha de salida, Yeshúa murió 3 ½ años después de haber empezado su ministerio público.
Aharón tenía tres años más de vida que su hermano Moshé, que murió a los 120 años. Esos tres años también nos hablan del Mesías, que tenía tres años y pico de ministerio, que tenía 30 años y pico de edad cuando murió y que estuvo tres días en el interior de la tierra antes de resucitar. El monte Hor es mencionado tres veces en el texto.
35:19 “El vengador de sangre, (goel hadam), él mismo dará muerte al asesino; le dará muerte cuando se encuentre con él.” – De esto aprendemos que hay una persona que es llamada “goel hadam”, “redentor de la sangre” o “vengador”, que tiene la responsabilidad de buscar y ejecutar al asesino.
¿Quién fue el que mató al primer hombre y que por lo tanto es llamado homicida por nuestro Rebe, según Juan 8:44 y 10:10?  La respuesta es: hasatán.
¿Quién es el familiar más cercano de Adam y Javá? La respuesta es: el Mesías ben Adam, el Hijo del Hombre, que fue el prototipo que El Eterno nuestro Elhim usó para la creación de Adam.
¿Quién, pues, tiene la responsabilidad de buscar y ejecutar al que asesinó al ser humano? La respuesta es: Yeshúa HaMashíaj, como está escrito en Juan 12:31:  
“Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”
En Juan 16:11está escrito:
“y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.”
En 1 Juan 3:8b está escrito:
“El Hijo de Eloah se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.”
35:25, 28 “Y la congregación librará al homicida de la mano del vengador de sangre, y la congregación lo restaurará a la ciudad de refugio a la cual huyó; y vivirá en ella hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con óleo santo… porque el homicida debió haber permanecido en la ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote. Pero después de la muerte del sumo sacerdote, el homicida volverá a su tierra.” – Tres veces se habla aquí de la muerte del Sumo Sacerdote. Otra vez se encuentra el número tres en relación con la muerte del Sumo Sacerdote, lo cual es una alusión a la muerte del Mesías. Lo único que podía liberar al asesino por accidente de su situación de exilio es la muerte del Sumo Sacerdote “que fue ungido con óleo santo.” La Torá destaca el hecho de que el Sumo Sacerdote había sido ungido para aludir a Yeshúa, el Ungido, en hebreo “HaMashíaj”. Por medio de su muerte somos liberados de las consecuencias de nuestros pecados que hemos cometido por error. Querido hermano, si estás sufriendo una “cárcel” por haber hecho cosas terribles por error, debes saber que la muerte de Yeshúa también ha provisto para que seas libre de esas consecuencias y no serán levantadas en tu contra en el juicio final.
35:33 “Así que no contaminaréis la tierra en que estáis; porque la sangre contamina la tierra, y no se puede hacer expiación por la tierra, por la sangre derramada en ella, excepto mediante la sangre del que la derramó.” – Aquí vemos la gravedad de un delito de asesinato. Un asesino tiene que ser juzgado por las autoridades de cada país, para que la justicia del Eterno se establezca en el mundo. Según la ley judía no se puede juzgar a muerte a una persona que no haya sido advertida por dos o tres personas antes de cometer un asesinato. La Torá destaca la importancia de no dejar con vida al asesino que haya sido condenado a muerte, para que no se contamine la tierra de Israel. El derramamiento de sangre inocente en la tierra es una de las cosas que traen el juicio divino sobre Israel y las naciones. La manera de evitar el juicio divino por los asesinatos es ejecutar a los asesinos. Si los asesinos no son juzgados correctamente todo el pueblo será objeto del juicio por la sangre inocente que haya sido derramada en la tierra, cf. 2 Reyes 24:4. 
Sin embargo, cuando el asesino se arrepienta, no se aplicará la ley en su rigor y el culpable debe ser absuelto de la pena de muerte y recibir una pena menos severa. Pero donde no hay arrepentimiento hay que aplicar la ley en toda su fuerza para evitar que la tierra sea contaminada y maldecida.
¿Cómo puede el Eterno perdonar al pecador que se arrepiente si la única manera de hacer expiación por un asesinato es que el culpable pague con su propia sangre, según este texto? ¿Cómo el Eterno puede perdonar y absolver al culpable y al mismo tiempo seguir siendo justo?  
En Proverbios 17:15 está escrito:
“El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación para El Eterno.”
 Si un juez justifica al impío está cometiendo un acto abominable para el Eterno. ¿Cómo entonces el Juez Justo Celestial podrá justificar al impío que se arrepiente y seguir siendo justo? La única respuesta es: Por medio de un sustituto.
Los animales que murieron en el templo no podían representar plenamente al hombre. No fueron sustitutos verdaderos. Sólo constituyen una sombra del único y verdadero sacrificio por los pecados de todos los hombres durante toda la historia, el sacrificio del Cordero de Eloah que quita el pecado del mundo. La muerte de Yeshúa HaMashiaj es la única base legalmente justa sobre la cual el Eterno puede seguir siendo justo al perdonar y justificar a un pecador que se arrepiente de su pecado, como está escrito en Romanos 3:24b-26:
“Mashiaj Yeshúa, a quien Eloah exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Eloah pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que es de la fe de Yeshúa.” 
La única manera como el Eterno puede demostrar al mundo entero su justicia al perdonar a los pecadores arrepentidos, es por medio de la exhibición pública de la muerte sangrienta de Aquel que murió en lugar del hombre, como está escrito en 2 Corintios 5:21:
  “Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Eloah en él.” 
Así que cuando te sientes acusado por tu conciencia que ha sido despertada por el mensaje de la Torá y por medio de la convicción del Espíritu de Santidad que ha sido enviado para convencer al mundo de pecado, debes saber, querido hermano, que hay un sustituto que sufrió en tu lugar para que no tengan que venir sobre ti todas las consecuencias mortales de tu pecado. Por medio de tu arrepentimiento El Eterno traspasa la última consecuencia de tu pecado al Sustituto, para que tú no tengas que morir por tus pecados, sino ser perdonado y justificado. La justificación por fe en la sangre de Yeshúa te pone en una situación de inocencia delante del Tribunal Celestial y podrás tener paz con Eloah, como está escrito en Romanos 5:1-2:
“Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Eloah por medio de nuestro Señor Yeshúa HaMashíaj, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Eloah.”
¡Bendito sea el Eterno por este intercambio de papeles!
Y después de haber terminado un libro de la Torá decimos:
“Jazak, jazak, ve-nitjazek!” – ¡Sé fuerte, sé fuerte y seamos fortalecidos!

Recopilado por: ORLANDO UNDA RAMIREZ