viernes, 19 de noviembre de 2021

Parashá 08 VaYishlaj

 Parashá 08 VaYishlaj  Para

Génesis 32:3(4) – 36:43

Para ser compartida en el Shabat del día 16 del noveno mes bíblico (kislev) del 5.782

Noviembre 20 de 2021

 

Aliyás de la Torá:

  1. 32:3(4 heb.) – 32:12(13 heb.)
  2. 32:13(14) – 29(30)
  3. 32:30(31) – 33:5
  4. 33:6-20
  5. 34:1 – 35:11(Ash.) 13(Sef.)
  6. 35:12(A), 14(S) – 36:19
  7. 36:20-43
  8. Maftir: 36:40-43

Haftará: Oseas 11:7 – 12:12(Ashken.) Abdías 1-21(Sefard.)

Código Real (HaTsofen HaMaljutí): Marcos 12:1 – 12:44

Aliyás del CR:

  1. 12:1-12
  2. 12:13-18
  3. 12:19-27
  4. 12:28-34
  5. 12:35-44

VaYishlaj

Significa “y envió”.

Primera aliyá, 32:3 – 32:12

Yaakov envía mensajeros a su hermano Esav para decirle que ahora vuelve con muchos bienes para hallar gracia en sus ojos. Esav sale con 400 hombres y Yaakov se angustia y divide su gente en dos campamentos para así salvar por lo menos uno de ellos. Luego ora al Eloha de sus Padres Avraham y Yitsjak recordándole que Él le había dicho que volviera a su tierra y a sus familiares. Reconoce que es indigno de todo lo que ha recibido y pide que le libere de la mano de su hermano Esav para cumplir la promesa de que su descendencia iba a ser como la arena del mar.

Segunda aliyá, 32:13-29

Yaakov escoge un presente de aproximadamente 600 animales de todo lo que tienen para dar a su hermano. Envía sus siervos con grupos de manadas delante de él con un buen espacio entre cada grupo. Estos son regalos para Esav para aplacar su ira. Yaakov se queda esa noche a dormir en el campamento pero se levanta aun de noche, toma a toda su familia y la hace cruzar el vado de Yaboc con todo lo que tiene. Así se queda solo al otro lado del arroyo. Un hombre lucha con él hasta rayar el alba. Pero cuando ve que no puede vencerle le da un golpe en la coyuntura del muslo que se disloca. Cuando quiere irse Yaakov no le suelta si no le bendice. El hombre pregunta: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él contesta: “Yaakov”. Luego dice: “Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” El hombre no revela su nombre pero bendice a Yaakov.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

Yaakov llama el lugar Peniel, el rostro de Eloha, por su experiencia que tuvo allí. Cojea de su muslo y por eso los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera. Al ver a Esav, Yaakov divide su familia entre las madres. La última es Rajel con Yosef. Luego va delante de su familia para saludar a Esav inclinándose hasta el suelo siete veces. Esav corre a su encuentro, lo abraza y lo besa y lloran. Después pregunta quiénes son las mujeres y los niños. Yaakov contesta que son los hijos que Eloha en su misericordia le ha concedido.

Cuarta aliyá, 33:6-20

Las madres se inclinan con sus hijos ante Esav. El pregunta qué propósito tienen todos estos grupos de animales y Yaakov responde que es para hallar gracia entre los ojos de su señor. Esav dice que tiene bastante, pero Yaakov insiste y él lo acepta. Esav quiere caminar junto con Yaakov, pero él prefiere caminar más lento por causa de los niños y los animales que están criando. Entonces Esav propone dejar parte de su gente para acompañarle, pero él sólo pide hallar gracia ante los ojos de su señor. Así que Esav se va por su camino a Seir y Yaakov sigue hasta Sukot donde se hace una casa y cabañas para el ganado. Luego llega a Shejem en la tierra de Kenáan y acampa frente a la ciudad. Allí compra la parcela de campo donde ha plantado su tienda, de los hijos de Jamor por cien kesitas. Allí levanta su primer altar y lo llama El-Elohei-Israel, el Poderoso es el Eloha de Israel.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

Diná sale de su familia y se junta con las hijas de la tierra. Shejem, el hijo del príncipe, la ve y se acuesta con ella. Luego pide a su padre Jamor que la consiga por mujer. Entonces Jamor va a hablar con Yaakov para pedirle a su hija para su hijo. Los hijos de Yaakov llegan del campo y al enterarse del asunto se enfadan mucho porque tal necedad no se debe hacer en Israel. Pero Jamor habla con ellos y pide que se unan como pueblos y que entreguen a sus hijos en matrimonios mutuos. También Shejem habla con ellos y ofrece cualquier cosa para poder casarse con la mujer. Pero los hijos de Yaakov contestan con engaño diciendo que no pueden entregar una hermana a un incircunciso. Sólo si todos los hombres se circuncidan podrán enlazarse en matrimonio para ser un solo pueblo. Jamor y Shejem aceptan la propuesta logran convencer a todos los hombres de la ciudad a circuncidarse. Pero al tercer día, cuando estaban con dolor, Shimón y Leví entran en la ciudad y matan a todos los varones con sus espadas. Sacan a Diná de la casa de Shejem y salen. Después llegan los demás hijos de Yaakov y saquean la ciudad por haber deshonrado a su hermana, tomando todo, animales, cosas, niños y mujeres. Yaakov los reprende por haberle hecho odioso entre los habitantes de la tierra. Teme que sus acciones producirán una destrucción de él y su familia. Pero ellos dicen: “¿Había de tratar él a nuestra hermana como una ramera?”

Elohim dice a Yaakov que suba a habitar en Betel y que haga un altar allí. Yaakov dice a todos que se purifiquen y cambien los vestidos para luego poder subir a Betel y hacer un altar al que le respondió cuando estaba en angustia huyendo de su hermano y que ha estado con él en el camino por donde haya andado. Entonces le entregan todos los ídolos y él los esconde debajo de la encina que está junto a Shejem. En ese momento hay gran terror en las ciudades alrededor y no persiguen a los hijos de Yaakov.

Así llega a Luz, que es Betel, y edifica un altar llamándole El-Betel, el Poderoso de Betel, porque allí hubo una manifestación de ángeles y del Eterno cuando huía de su hermano. Dvorá, nodriza de Rivká, muere y es sepultada al pie de Betel, debajo de una encina llamada Alón-bacut, encina del llanto.

Eloha se aparece a Yaakov y le dice: “Tu nombre es Yaakov, no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel.” También dice que es El Shadai y le ordena ser fecundo y multiplicarse. Una nación y una congregación de naciones serán de él y reyes saldrán de sus lomos. Le repite la promesa de la tierra que le será entregada tanto a él como a su descendencia. Después de hablar con él, Eloha sube de su lado.

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

Yaakov erige una piedra en el lugar y derrama una libación y aceite sobre ella y le llama al lugar Betel. Salen de Betel y cuando falta poco para llegar a Efrata, Rajel da a luz con mucha dificultad. En el momento de nacer su segundo hijo lo llama Ben-oní, hijo de mi tristeza, y en ese momento sale su alma. Pero su padre lo llama Binyamín. Rajel es sepultada allí en el camino de Efrata, y Yaakov erige un monumento sobre su sepultura que se ha quedado allí hasta hoy. Israel sale de allí y planta su tienda más allá de Migdal-Eder, la torre del rebaño. En ese lugar Reuvén se acuesta con Bilhá.

Los hijos de Yaakov son doce. Leá tuvo Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Yisajar y Zvulún. Rajel tuvo Yosef y Binyamín. Bilhá tuvo Dan y Naftalí. Zilpá tuvo Gad y Asher.

Yaakov va a su padre Yitsjak en Mamré de Kiryat-arbá, que es Jevrón. Yitsjak muere a los 180 años y sus hijos Esav y Yaakov lo sepultan.

Esav, que es Edom, ha tomado dos mujeres de las hijas de Kenáan. Ellas le han dado a luz un hijo cada una, Elifaz y Reuel. Esav también ha tomado una mujer de las hijas de Yishmael que le ha dado a luz tres hijos en la tierra de Kenáan. Ahora Esav toma a su familia y a sus bienes y se va a vivir en la región montañosa de Seir, lejos de Yaakov, porque ya no pueden vivir juntos por causa de su mucho ganado. Elifaz tiene allí cinco hijos con su esposa y el hijo Amalek con su concubina. Todos estos llegan a ser jefes. Uno de ellos, Kóraj, es el producto de un incesto entre Elifaz, el hijo primogénito de Esav, y la segunda esposa de Esav. Reuel tiene cuatro hijos que también llegan a ser jefes. Los tres hijos de la tercera esposa de Esav, también llegan a ser jefes.

Séptima aliyá, 36:20-43

Los hijos de Seir eran los habitantes nativos de la tierra de Seir antes de la venida de Esav. Seir tuvo siete hijos. Dos de ellos fueron Tsivón y Aná. Tsivón era también el padre de Aná su hermano. Aná fue el primero en encontrar la forma de hacer mulas. Su esposa fue la madre de Adá, esposa de Esav. Los joreos, que habitaron la tierra de Seir tenían siete jefes. Luego gobernarían ocho reyes en la tierra de Edom antes de que los hijos de Israel tuvieran un rey. Luego otros once jefes descendientes de Esav tendrían dominio sobre once localidades.

Comentarios

Primera aliyá, 32:3 – 32: 12

32:3 “Entonces Yaakov envió mensajeros delante de sí a su hermano Esav, a la tierra de Seir, región de Edom.” – La palabra hebrea para “mensajeros” es “malajim”[1] que normalmente se traduce como ángeles. Rashí dice que eran ángeles de verdad. Pero otros consideran que eran hombres de alto nivel espiritual usados por el Eterno para ejercer la función de Malahim .

Hay muchos casos donde la palabra “malajim” hace referencia a los hombres, no solamente a los ángeles del Eterno, cf. Números 20:14; Josué 6:17; Jueces 6:35; 1 Samuel 6:21. La palabra hebrea se traduce al griego como “ángelos”[2] y tiene el mismo significado que la palabra “malajim”, cf. Lucas 7:24; Jacobo (Stg.) 2:25; Revelación 2:1 etc.

32:7 “Entonces Yaakov tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos” – Esta es la primera vez que el pueblo de Israel es dividido en dos. La división de Israel en dos campamentos ha seguido desde entonces. En tiempos del rey David había una división entre la casa de Yehudá y la casa de Israel. David reinó siete años sólo sobre la casa de Yehudá y 33 años sobre todo Israel, cf. 2 Samuel 2:4, 11; 5:5. Con la muerte del rey Shlomo el reino fue dividido en dos naciones y la casa de Israel ha estado dividida de la casa de Yehudá hasta hoy, cf. 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Si no entendemos que Israel está compuesto por dos campamentos, no vamos a entender el consejo del Eterno, como ha sido revelado en las Escrituras. Los dos ejes principales de estos dos campamentos son Yehudá por un lado y Efrayim por el otro.

32:9-12 “Y dijo Yaakov: Oh Eloha de mi padre Avraham y Eloha de mi padre Yitsjak, oh Eterno, que me dijiste: "Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien", indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; pues con sólo mi cayado crucé este Yardén, y ahora he llegado a tener dos campamentos. Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque yo le tengo miedo, no sea que venga y me hiera a mí y a las madres con los hijos. Y tú dijiste: "De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad."” – La oración de Yaakov está basada en tres cosas fundamentales:

1.     Confianza en las promesas – “me dijiste”

2.     Humildad – “indigno soy”

3.     Sinceridad – “le tengo miedo”

 

Era la hora de la verdad. Esav tenía poder y deseo para matarlo. La razón por la que Yaakov había vuelto a la tierra prometida, fue por una orden divina. Yaakov no podía confiar en su propia fuerza ni en sus propios méritos, sino sólo en la misericordia y las promesas del Eterno para su vida. Tampoco escondía su temor. Con plena sinceridad sacó a la luz lo que había en su interior, sin fingir, sin aparentar algo que no era. Hay una enseñanza que ha salido por el mundo cristiano que dice que solamente hay que confesar la Palabra todo el tiempo y no hablar de lo negativo en ningún momento para poder lograr tener éxito en toda circunstancia. Es verdaderamente muy bueno confesar la Palabra en todo momento, pero también hay que sacar a luz la verdad de las cosas negativas que existen y ser sincero delante del Eterno. El Eterno aprecia más nuestra sinceridad que nuestra fe fingida, como está escrito en 1 Timoteo 1:5-6:

Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe no fingida. Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería

Y en 2 Timoteo 1:5 está escrito:

Porque tengo presente la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Lois y en tu madre Eunike, y estoy seguro que en ti también.

No vale la pena intentar de fingir ante el Eterno. Si tenemos temor, es mejor no ocultarlo, sino ser sinceros delante de Él y contarle todo. En la luz está la fuerza. En la verdad está la victoria. En los momentos críticos no podemos usar frases religiosas para aparentar algo que no es. Seamos sinceros y oremos al Eterno que nos ayude en nuestra debilidad, como está escrito en Romanos 8:26:

Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros  con gemidos indecibles

En 2 Corintios 12:10 está escrito:

“Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor al Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

En Mateo 6:30 está escrito:

Y si Eloha viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho  más por vosotros, hombres de poca fe?

Aquí no dice que Eloha va a vestir a los hombres de mucha fe, sino a los de poca fe. Es mejor tener poca fe en un Eloha grande que mucha fe en un Eloha pequeño.

En nuestra debilidad está la fuerza, porque allí desarrollamos una relación de dependencia y de confianza en el Todopoderoso que está con nosotros. El Eterno había puesto a Yaakov en esta situación de crisis. Detrás de él estaba Laván y delante de él estaba la promesa acompañada con un peligro de muerte, su hermano Esav. No tenía más remedio que unirse más con el que le podía ayudar y sacarle de la prueba, como está escrito en 1 Corintios 10:13:

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Eloha, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien” – Este mensaje contrasta con el que recibió nuestro padre Avraham en 12:1 donde está escrito:

“Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre”

Estos son los dos mensajes que el Eterno está dando ahora en el tiempo de la vuelta del galút de todos aquellos que son descendientes de Yaakov pero cuyos antepasados se asimilaron entre las naciones gentiles. Para ellos ha llegado el momento de salir de la identidad nacional donde nacieron y volver a la identidad nacional israelita, aunque todavía no es posible ser ciudadano israelí. Ahora es el tiempo de dejar de identificarse con la familia gentil y retornar a la familia de Israel. Si no hacen estos dos movimientos no van a poder recibir todo el bien que el Eterno desea darles en este tiempo profético en el cual nos ha tocado vivir, como está escrito en Hebreos 11:24-26:

“Por la fe Moshé, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Paró, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Eloha, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio del Mesías que los tesoros de Mitsrayim; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.”

En Mateo 5:11-12 está escrito:

“Dichosos seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.

Y tú dijiste: "De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad."” – En la oración de Yaakov hay una síntesis de las palabras proféticas que fueron pronunciadas anteriormente sobre Avraham y Yaakov, cf. 22:17; 28:13-15; 31:3. Sin embargo, vemos que no es exactamente igual. El Eterno habló cosas con Yaakov que no fueron escritas hasta este momento. Cuando habló con Avraham dijo que su descendencia iba a ser como la arena en la orilla del mar, pero aquí sólo se menciona la arena del mar. La arena en la orilla no es la misma que la que está dentro del mar. La arena en la orilla representa los hijos físicos de Avraham y Yaakov que no son asimilados por las naciones gentiles. La arena dentro del mar son todos aquellos descendientes de Yaakov que han perdido su identidad entre las aguas de las naciones. Es interesante notar que cuando ahora se trata de la vuelta de Yaakov de su diáspora, lo más destacado es la descendencia como la arena del mar. Esto nos enseña que en el momento de la vuelta a la tierra de los hijos de Israel, en los últimos tiempos, la descendencia de Yaakov, que se ha mezclado entre las naciones, es mencionada de una manera especial delante del Eterno. Yaakov está orando por sus descendientes que iban a ser como la arena del mar. Esto implica que él estaba orando por todos aquellos que iban a mezclarse con las naciones y que, en el momento del regreso de los judíos a la tierra de Israel, iban a re-aparecer y volver a su verdadera familia, la familia de Israel.

Este regreso del pueblo judío a su propia tierra es el anuncio del encuentro de las ovejas perdidas de la casa de Yisrael hoy asimilada DE ENTRE LAS NACIONES COMO LA ARENA DEL MAR. los judíos son el pueblo visible del remanente de Yisrael, que han mantenido su presencia física de generación en generación, como la arena a la orilla del mar, siendo los primeros en fácilmente ser identificados pero, los huesos secos de que habla Ezequiel , son las ovejas perdidas de que habla Yeshùa, que se encuentras asimilados  entre las naciones del mundo,

De la misma manera como la descendencia de Yaakov estaba en peligro de extinción con el enfrentamiento con Esav, los hijos de Yaakov que han estado mezclados entre las naciones y que ahora están redescubriendo su verdadera identidad, están en un peligro muy grande con el enfrentamiento con el sistema romano, descendiente de Esav. La oración de Yaakov por su descendencia hará que sus hijos finalmente venzan sobre el falso sistema del cristianismo romano y el resto del paganismo para que vuelvan a casa sanos y salvos durante la gran tribulación, como está escrito en Revelación 7:9-10, 14b-15:

Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos[3]. Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Eloha que está sentado en el trono, y al Cordero. Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por eso están delante del trono de Eloha, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado en el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Segunda aliyá, 32:13 – 29

32:13 “Y pasó la noche allí. Entonces de lo que tenía consigo escogió un presente para su hermano Esav” – Yaakov hizo tres cosas para enfrentarse con su hermano, envió un regalo, oró y se preparó para la guerra.

32:14 “doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros” – Doscientas cabras necesitan veinte machos cabríos. Lo mismo pasa con el resto de los animales, los machos son dados conforme a la necesidad de las hembras. El Midrash[4] interpreta este pasaje en referencia del periodo mínimo para las relaciones matrimoniales estipulado en la Torá. Para los ociosos, todos los días; para los obreros, dos veces por semana; para los arrieros de asnos, una vez por semana; para los arrieros de camellos, una vez cada treinta días, para los marineros, una vez cada seis meses.

El esposo tiene la obligación de tener un periodo mínimo de relaciones maritales con su esposa, según Éxodo 21:10 donde dice:

Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.

32:24-25 “Yaakov se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Yaakov, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Yaakov mientras luchaba con él.” – Yaakov había dado una promesa cuando huía de su hermano, de que el Eterno iba a ser su Eloha, cf. 28:21. La pregunta que nos viene es si no lo era antes. Es obvio que Yaakov no había dado todo su corazón al Eterno. El Creador estaba interesado en llegar a él solo, a su corazón.

Ahora las circunstancias habían llegado a tal punto que ya no quedaba más remedio que enfrentar la situación y rectificar lo que se había hecho mal desde el principio. Yaakov había engañado a su hermano y ahora tenía que enfrentar las consecuencias de esta realidad y no huir más. La huida de los problemas no los resuelve.

El Eterno siempre nos llevará de vuelta al punto donde hemos huido de nuestra responsabilidad, para que aprendamos la lección de ser maduros y responsables de nuestros hechos y para que podamos rectificar los errores.

Yaakov todavía podía salir corriendo para escapar de su hermano. Elohim envió uno de sus ángeles con el fin de tratar con la vida de Yaakov. El ángel tenía como misión debilitarle para que se humillara totalmente ante el Eterno. Todavía Yaakov dominaba su propia vida. Era un hombre sumamente fuerte. Hasta ahora no había tenido la experiencia de la entrega total al Eterno. Su fuerza era él mismo. Este varón de El Eterno, estaba intentado de llegar a lo más íntimo de Yaakov, era una lucha física-espiritual.

Parece ser que Yaakov confiaba en su propia fuerza física y su propia inteligencia. ¿Por qué envió todos los animales y todas las personas delante de él? Era una estrategia astuta que estaba empleando. Mediante sobornos intentaba ganarse el favor de Esav, es decir, humanamente, por medio de su propia astucia. Pero esas cosas no eran suficientes para aplacar la ira de Esav. El problema en el enfrentamiento con Esav era el corazón de Yaakov. El no estaba listo para enfrentar a Esav.

No se había rendido totalmente ante el Eterno y tenia demasiada confianza en si mismo, era demasiado fuerte física e intelectualmente, y ese fue el problema de Yaakov. “¿Te quedas hasta lo último para poder salir corriendo? Ahora te voy a quitar tu último recurso, tu propia fuerza, para que ya no puedas correr más. Y vendrá Esav a por ti y tendrás que enfrentar la situación y confiar en Adonai, no en tu propia capacidad.”

La lucha entre el malaj y Yaakov fue una lucha de poder, ¿quién va a dominar la vida de Yaakov? ¿El Eterno o Yaakov? El ángel no pudo dominar a Yaakov, era demasiado fuerte en si mismo. Recordemos que los ángeles son enviados por nuestro ABBA cada vez para efectuar una obra Suya en la tierra. ¿Cuál fue la misión de este malaj? Quebrantar la autosuficiencia de Yaakov y hacer que se sometiera de una vez al Eterno, que dejara de confiar en si mismo.

Pero cuando no pudo con Yaakov, le dio el golpe final. El lugar más fuerte del cuerpo del hombre es el músculo del fémur. Fue el último recurso que tenía el ángel, dañar el punto más fuerte de su cuerpo. Y esa fue la gota que hizo rebosar el vaso. Ese golpe era suficiente para quebrantar la autosuficiencia de Yaakov.

En Oseas 12:2-5 está escrito:

“El Eterno tiene también contienda con Yehudá, y castigará a Yaakov conforme a sus caminos; conforme a sus obras le pagará. En el vientre tomó a su hermano por el talón, y en su madurez luchó con Elohim. Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros, sí, el Eterno, Eloha de los ejércitos, el Eterno es su nombre.

Este texto nos muestra que El Eterno no estaba conforme con los caminos de Yaakov hasta que fue quebrantado y pidió ayuda. La palabra hebrea que ha sido traducida como “prevaleció” es “va-yujal” que viene de la raíz “yajol”[5] que significa “poder (verbo)”, “vencer”, “prevalecer”, “sufrir”. Así que se podría traducir como: “Luchó con el ángel y venció”. La victoria fue cuando se quebrantó y reconoció su necesidad de ayuda. Finalmente hubo un encuentro muy importante en Betel, donde Yaakov pudo cumplir sus tres promesas que había dado cuando huía de su hermano.

32:26-27 “Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Yaakov respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Yaakov.” – Yaakov fue quebrantado por el golpe que le dio el ángel. Había dejado a sus siervos y a su familia y se había quedado solo, pero con su propia fuerza, y El Eterno quería que se despojara también de ella. En ese momento Yaakov llora, y le pide una ayuda desesperada para poder seguir adelante, y el malaj le dijo: ¿Cómo te llamas? ¿Estás dispuesto a reconocer quien eres, dispuesto a enfrentar la verdad de quien verdaderamente eres? ¿Cómo te llamas? Y él responde: “Me llamo engañador”. El Eterno quería llegar a ese punto en su vida, al punto de confesar quien verdaderamente era en sí mismo. Soy un engañador. Imagínate todo lo que venía a la mente de Yaakov en ese momento. ¿Por qué fue llamado engañador? Porque tomó a su hermano por el talón, porque quitó a su hermano la primogenitura con la venta de un plato de lentejas, porque engañó a su padre y robó la bendición de su hermano. Y esa era la razón por la cual Esav venía contra él, porque era un engañador. Ahora él tenía que confesar quien era. Y en ese preciso punto está la victoria. En el reconocimiento de nuestros errores está la victoria. En el quebranto está la victoria. “Soy Yaakov”, y sigue llorando. “Tengo que reconocer quien soy. Toda mi vida muestra que he sido un engañador y he sido engañado. Lo que sembré con mi hermano y mi padre lo he recogido con mi suegro. Mi vida ha sido un engaño, y ya no me quedan fuerzas para salir huyendo.”

Ese es el lugar de la verdadera conversión y arrepentimiento de este hombre. Nuestro Rebe Yeshúa dijo: “el que pierde su vida la hallará”.

32:28 “Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” – Esta es la primera vez cuando aparece el nombre Israel[6] en las Escrituras. Significa “luchará y reinará como Eloha” o “Eloha luchará y reinará”. También tiene relación con la raíz “sarar”[7] que significa “luchar”, “tener autoridad”, “tener una conducta noble”.

Ese nombre es dado a un hombre quebrantado, solo, dañado, enfermo, dolorido y necesitado, y que reconoce su debilidad y su dependencia del Eterno. En el momento más débil recibió el nombre de “Victorioso”. “Has luchado con Elohim y con los hombres y has vencido.”

¿Cómo podemos vencer en la lucha con El Eterno? Humillándonos, no resistiéndole más. El Eterno lucha contra nosotros cuando somos fuertes en nosotros mismos. Pero cuando nos rendimos ante él, ganamos. La lucha contra El Eterno es contraria a una lucha contra hombres. Pues, en una lucha contra los hombres, el que vence es el ganador. Pero el que se rinde en la lucha con El Eterno es el que gana.

“con los hombres” – Rashí dice que se refiere a Laván y Esav. ¿Cómo Yaakov pudo vencer sobre Lavan? Con la obediencia a la palabra del Eterno ¿cómo pudo vencer sobre Esav? Humillándose ante El Eterno y ante su hermano.

21:29 “Entonces Yaakov le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.” – ¿Dónde lo bendijo? En el lugar del quebranto de sinceridad y verdad, ahí está la bendición.

El Midrash[8] dice que el ángel reconoció que Yaakov tenía el derecho de obtener la bendición que antes había conseguido por medio de una trampa, “be-akvá”, pero ahora la recibió sobre la base de una lucha en honestidad. Según Rashí, la palabra hebrea para “luchar” en Oseas 12:4, “va-yasar”, indica que la lucha se hizo dignamente.

En Juan 1:47 está escrito:

Yeshúa vio venir a Natanael y dice de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño.

Esto nos enseña que un verdadero israelita es uno en el cual no hay engaño. Yaakov tenía que dejar de ser engañoso para ser un verdadero israelita y recibir el nombre de Israel.

En el libro de Revelación, en los capítulos 2 y 3 hay siete mensajes a las comunidades judeomesiánicas de Asia menor. Mashiaj está enviando un mensaje diferente a cada una de ellas según su necesidad particular. Pero cada uno termina hablando de los que vencen, como una referencia a los verdaderos israelitas, los que vencen como Yaakov.

·       “Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Eloha.” (2:7)

·       “El vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.” (2:11)

·       “Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe.” (2:17)

·       “Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE DARE AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES;  Y LAS REGIRÀ CON VARA DE HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como yo también he recibido autoridad de mi Padre; y le daré el lucero de la mañana.” (2:26-28)

·       “Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.” (3:5)

·       “Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Eloha, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Eloha, y el nombre de la ciudad de mi Eloha, la nueva Yerushalayim, que desciende del cielo de mi Eloha, y  mi nombre nuevo.” (3:12)

·       “Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.” (3:21)

Un verdadero israelita es un vencedor. La palabra Israel tiene que ver con prevalecer en la lucha. En estos textos se habla de obtener la vida eterna, de no sufrir la muerte segunda, de recibir un nombre nuevo (lo que pasó con Yaakov). Se habla de obtener autoridad sobre las naciones, de ser vestido de vestiduras blancas, de ser reconocido por Yeshúa ante el Padre, de ser una columna en el templo, de tener tres nombres celestiales escritos sobre sí y de poder sentarse en el trono de Mashiaj junto con él. El que haya pasado por la experiencia del quebranto y del nuevo nacimiento, una conversión auténtica, y sigue prevaleciendo, siendo fiel al Eterno en las luchas diarias de la vida, hasta llegar a la madurez espiritual, es un verdadero israelita y recibirá todo esto.

La experiencia que tuvo Yaakov también hace referencia al quebranto que tuvo que pasar el Mesías Yeshúa. También sus huesos fueron dislocados, como está escrito en Salmo 22:14:

Soy derramado como agua, y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis entrañas.

No hay efecto sin su causa ni causa sin su efecto; Yaakov había querido ser desde el vientre de su madre ser primero por encima de su hermano. Habìa  obtenido beneficios a pesar de que había sido oportunista al comprar la primogenitura en un mometo de debilidad de su hermano,  había sido protagonista de un engaño al tomar la identidad de su hermano para robar la bendición de Esav .

Seguramente pasaron varios años entre un episodio y otro, pero estos hechos ya habían preparado un efecto en el futuro y pese a su vida de hombre espiritual y en fondo de su corazón se gestaban envidia, oportunismo y engaño de lo cual tendría que padecer mas adelante en su vida, el había sembrado de lo que tendría que recoger. Y solo fue libre cuando entendió que estaba llamado a dar testimonio y esto solo lo podía obtener mediante un cambio por lo que tubo que luchar con Eloha y los hombres. Este cambio es marcado con un nuevo nombre seguido de obediencia al Eterno.

Solo cuando somos capaces de reconocer nuestras debilidades, habremos vencido y solo así nuestra relación con el Creador será completa.

1Jn 1:9 Si confesamos nuestros pecados, ELOHA, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

1Jn 1:10 Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros.

 

Jn 2:9 El que afirma que está en la luz, pero odia a su hermano, todavía está en la oscuridad.

1Jn 2:10 El que ama a su hermano permanece en la luz, y no hay nada en su vida* que lo haga tropezar.

1Jn 2:11 Pero el que odia a su hermano está en la oscuridad y en ella vive, y no sabe a dónde va porque la oscuridad no lo deja ver.

 

 

Hermanos amados, no luchemos mas con ELOHA, y depongamos nuestro orgullo y demos paso a la humildad en el verdadero amor y restablezcamos la convivencia con nuestra sociedad, nuestra comunidad y demanera especial con nuestra familia.

¡SHABAT SHALOM!

Adaptado por: HOSHEA BEN YISRAEL

viernes, 12 de noviembre de 2021

Parashá 07 VaYetsé

 Parashá 07 VaYetsé / “y Salio” Génesis 28:10 – 32:2 (3)

Para ser compartida hoy 9 Kislev 5782/13 Nov 2021.

 

Aliyas

Primera aliyá, 28:10-22

Segunda aliyá, 29:1-17

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

Cuarta aliyá, 30:14-27

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

Sexta aliyá, 31:17-42

Séptima aliyá 31:43 – 32:2 (3 heb.)

 

Haftará: Oseas 12:13 – 14:10 (Ashken.) 11:7 – 12:12 (Sefard.)

Brit Hadasha: Juan 1:43-51

 

VaYets Significa “y salió”.

 

Comentarios

- Vaietzé - Salgamos de la religiosidad

La parashá / porción de esta semana, comienza con una historia muy rara. Y decimos que es rara, cuando la estudiamos detenidamente. Si únicamente la leemos, puede que no nos deje ninguna enseñanza.
Vamos a estudiar varios aspectos de este pasaje, para que podamos recibir la enseñanza del Eterno.

10 Y salió Ya`akov de Bersheba y fue a Jarán.

Tenemos que entender el contexto, en el cual se encontraba nuestro patriarca Ya'akov. Èl, estaba en camino de salir de Israel. Su destino final era la casa de Labán, su tío, donde -según su madre- encontraría la que sería su esposa. Pero antes de salir de Israel, llegó la noche, y se dispuso a descansar. Y fue ahí, donde tuvo su primer encuentro personal con El Eterno. Hasta ahí, Ya'akov había sido un miembro más, de una familia que conocía al Eterno. Es fácil suponer que en su casa, en su familia, se hablaba mucho del Eterno.
Ya'akov, era nieto de Avraham. Ya'akov, era hijo de Yitsjak. Con ese "abolengo", se supone que su estatura espiritual es bien alta. Pero si miramos lo que pasó con el sueño que relata este pasaje, nos daremos cuenta, que de pronto, Ya'akov era un "religioso" mas.

El medio en el cual èl se movía, era de lo más sano, espiritualmente hablando. Pero cuando èl sale de su entorno, es cuando realmente su creencia deja de ser una creencia familiar, para comenzar a ser una creencia personal. Y, El Eterno se encarga de que eso sea así.

Hasta el momento, podríamos decir que Ya'akov había conocido al Eterno "de oídas". (Job 42;5)
Pero, después de lo que vivió en este pasaje, su vida nunca volvería a ser la misma. Esa experiencia personal, le cambiaría la perspectiva del Eterno. Porque, es algo bien diferente saber que El Eterno existe.
Saber que Êl nos protege, y nos sustenta. Otra cosa muy distinta, es saber que Èl es tan real, como lo es nuestro padre terrenal.

Que Èl espera, que nosotros hagamos cosas para Él. Cuando El Eterno nos habla en esta parashá: "Y SALIÓ", Èl nos está diciendo, que SALGAMOS de la religiosidad en la cual estamos. Que dejemos esa religiosidad, y que pasemos a tener una relación personal con Èl.  Hasta aquí, hemos creído en El Elohim que nos han contado que existe. Hacemos parte de una comunidad religiosa, que le canta al Eterno.
Hacemos parte de una comunidad religiosa, que estudia la Palabra del Eterno.
Pero, dejamos que solo nuestros More/Roeh o el Rabinato tengan esa relación personal con Èl.

12 Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Elohim subían y bajaban por ella.

Y tuvo un sueño.
Nos pasamos la vida, SOÑANDO, y casi nunca esos sueños se hacen realidad.
Leemos muchas promesas del Eterno para nosotros, en Su Palabra. Promesas que casi nunca se cumplen, porque no tenemos una relación personal con Èl. Y entonces, nuestros SUEÑOS solo se quedan en eso: Solo SUEÑOS.
Porque tenemos una relación con Èl, a nuestra manera.
No a la manera de Èl. Creemos por lo tanto, que todas Sus promesas para nosotros, son automáticas.
Creemos todo, lo que la gente nos predica. Es mucho más fácil, escuchar del Eterno a través de otras personas. Es muy difícil, escucharlo directamente a Èl.

Ya'akov SOÑABA, con que hubiera una escalera entre la tierra y el cielo.
Y que por esa escalera subieran ángeles, con nuestras peticiones.
Y que por esa misma escalera bajaran ángeles, con las respuestas.
Y que esa escalera, estuviera en Israel.

Pero, el SUEÑO de Ya'akov no terminaba allí.

13 Y vio que YHVH estaba sobre ella, y que le dijo: «Yo soy YHVH, el Elohim de tu padre Avraham y el Elohim de Yitsjak.

En esos momentos, es cuando el Elohim familiar, se personaliza. Cuando Ya'akov se da cuenta, que El Eterno lo tutea.

La tierra en que estás acostado te la doy para ti y tu descendencia.14 Tu descendencia será como el polvo de la tierra y te extenderás al poniente y al oriente, al norte y al mediodía; y por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra; y por tu descendencia. 15 Mira que yo estoy contigo; te guardaré por doquiera que vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho.»

Así como El Eterno le habló a Ya'akov, así me puede hablar a mí.
Así te puede hablar a ti. Todo lo que necesitamos, es comenzar a tener una relación personal con Él.
A conocerlo, como Èl es realmente. Cuando dejemos de tener "ideas", de Èl.

Entonces, Èl comenzará a ser el Elohim de Sebastian, Rossy, Alexandra, Orlando, Dan, de Natalia, de Ricardo, Gladys, Ofelia, de Julio, de Laura, etc.

El "problema", es que nos tocará cambiar muchas cosas en nuestra vida.
Adquiriremos responsabilidades, con Èl.
Pasar de una simple religiosidad, a tener una relación personal con Èl, no es fácil.

1
6 Despertó Ya`akov de su sueño y dijo: «¡Así pues, está YHVH en este lugar y yo no lo sabía!»

Como así que: yo no lo sabía! ?
Si, mientras no conozcamos personalmente al Eterno, de Èl no sabremos nada.
Ya'akov había oído del Eterno, a través de su abuelo y de su padre.
Eso para él, eran solo historias.

Cuando su padre le contaba lo que pasó cuando Avraham -su abuelo- casi que sacrifica a Yitsjak -su padre-, Ya'akov casi que creía que eso eran leyendas, o fábulas.

Ahora, a través de este sueño, corroboraba que todo había sido realidad.
De ahí en adelante, su vida cambiaría. Tendría que ser responsable, y consecuente, con El Elohim que acababa de conocer. Y eso, no le daba alegría.

La reacción de Ya'akov, lo dice todo:

17 Y asustado dijo: «¡Qué temible es este lugar! ¡Esto no es otra cosa sino la casa de Elohim y la puerta del cielo!

He ahí la razón, por la cual evitamos tener una relación personal con El Eterno.
Nos asusta. Porque Èl, seguramente, cambiaría nuestros planes de vida.
Èl, nos sacaría de la uniformidad, en la que nos sentimos tan cómodos.
Èl, nos haría personas distintas a las demás.
Preferimos, ser iguales a todos.
Preferimos, seguir creyendo lo que todos creen.
Así, es menos problemático para nosotros.

Pero, como echar para atrás después de una experiencia como la que tuvo Ya'akov?

La cosa, no estaba para juegos. Lo primero que hizo, fue hacer un altar para El Eterno.
Un altar, en el cual sellar su compromiso con El Eterno.

18 Levantóse Ya`akov de madrugada, y tomando la piedra que se había puesto por cabezal, la erigió como estela y derramó aceite sobre ella. 19 Y llamó a aquel lugar Bet-El, aunque el nombre primitivo de la ciudad era Luz.

De ahí en adelante, Ya’akov dejaría de confiar en èl mismo.
De ahí en adelante, comenzaría a confiar en El Eterno.

20 Ya`akov hizo un voto, diciendo: «Si Elohim me asiste y me guarda en este camino que recorro, y me da pan que comer y ropa con que vestirme, 21 y vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces YHVH será mi Elohim;


Pero, Ya'akov sabía, que si iba a tener una relación con El Eterno, esa relación sería de doble vía.
No sería una buena relación, si solo Ya'akov decía : DAME.....DAME....DAME.

22 y esta piedra que he erigido como estela será Casa de Elohim;

En otras palabras, Ya'akov le estaba diciendo al Eterno: Si Tú eres mi Elohim, yo contribuiré para que tu reino sea extendido. Yo contribuiré, para que cada vez se levanten más sitios, donde Tu Nombre sea proclamado. Porque, mi deseo es que todo el mundo conozca al Elohim que acabo de conocer. Para que igual que yo, todo el mundo pueda tener también esa relación personal contigo. 

Y como lo haré?


"y de todo lo que me dieres, el diezmo apartera para ti.»

Hermanos nos queda difícil diezmar?  Ya sabemos la causa.

Te hace falta, una relación personal con Èl.
Yeshúa, nos dejó algunas instrucciones al respecto:

Iojanàn / Jn. 17:
3 Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y al que tú has enviado, Yeshúa el Mesías. 4 Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. 21 para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. 23 yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.

Hermanos Ya sabemos, de donde debemos salir.
Salgamos de la religiosidad, entremos a tener una relación personal con Èl. Amen.

Continuando con la porción de hoy. Miremos;

28:11 “Y se encontró con el lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.” – Los maestros han interpretado la palabra “va-yifgá”, “y se topó” como una referencia a la oración. En el sentido simple el texto dice que Yaakov se topó con ese lugar, pero como la palabra usada también implica hacer contacto directo e intenso con algo se puede entender que Yaakov también oró en ese lugar.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “lugar” es “makom”. La palabra se repite hasta seis veces en este contexto y como aparece en Génesis 22:3-4 como una referencia a Moriá, no faltan rabinos que dicen que Yaakov estaba durmiendo en el lugar donde iba a ser construido el futuro templo, cf. 28:17.

La palabra “Makom” también se usa en referencia al Omnipresente. Hay un principio que dice: “Él es el lugar del universo, el universo no es Su lugar.” Esto quiere decir que Él contiene al universo, pero el universo no lo contiene a Él. Por eso se puede traducir el texto hebreo como: “Y tuvo un encuentro con el Omnipresente”

           28:12 “Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Eloah subían y bajaban por ella.” – Hay varios midrashes que hablan de este evento. Uno dice que eran los ángeles de los cuatro imperios futuros que iban subiendo por la escalera para luego caer y así perder su poder sobre el pueblo judío. Otro dice que la escalera representaba la rampa del altar en el templo y los ángeles eran los sacerdotes que subían y bajaban por él. El mismo Midrash dice que la escalera era el monte Sinai donde subían y bajaban Moshé y Aharón. Rashí dice, basado en un Midrash  que los ángeles que subían al cielo eran los de la tierra de Israel que ya no podían acompañar a Yaakov en el extranjero y por eso vinieron otros ángeles en su lugar.

Debemos tener en cuenta que el Midrash está basándose en una palabra o una expresión del texto hebreo y monta una historia más o menos fantasiosa para ilustrar esa palabra o expresión, sin que esa historia sea necesariamente verdadera. El gran rabino Shaúl ben Gamliel escribió a uno de sus talmidin (discípulos), según está registrado en la carta a Tito 1:14:

no prestando atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.”

Por lo tanto debemos tener mucho cuidado a la hora de acercarnos al Midrash y al Talmud, porque hay cosas que no están de acuerdo con la verdad de la Torá y el Espíritu del Mesías Yeshúa. El Midrash nos ayuda a recordar los giros irregulares y las expresiones particulares del Texto Sagrado pero no debemos confundir la verdad con las parábolas.

Las Escrituras enseñan que nuestras oraciones hacen que los ángeles de Eloah sean enviados por Él. Tenemos el ejemplo del libro de Daniel 10:12 donde está escrito:

“Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Eloah fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.”

 

 

El Eterno escuchó la oración del profeta y envió uno de sus mensajeros para darle la respuesta. Este malaj le dijo: “a causa de tus palabras he venido”. Esto nos enseña que la actividad de los ángeles depende en cierta medida de las oraciones de los hombres. El hombre es el que causa que el Eterno ponga en actividad a estos seres maravillosos. En el libro de Revelación 8:4 está escrito:

“Y de la mano del ángel subió ante Eloah el humo del incienso con las oraciones de los santos (apartados)”

Este ángel estaba encargado de llevar las oraciones de los santos ante Eloah. Esto nos explica por qué el texto que nos ocupa dice que los ángeles primero subieron desde donde estaba Yaakov y luego que bajaban. La oración de Yaakov había activado estos ángeles desde la tierra y el Eterno le mandó la respuesta desde el cielo.

De esto también aprendemos que si no oramos no son activados los ángeles del Eterno. Muchos se preguntan por qué pasó ese accidente en mi familia y por qué vino esa enfermedad etc.

Quizás la respuesta está en que faltaba oración para que los ángeles guardianes pudieran recibir orden desde el Todopoderoso para proteger a los familiares. Si no oramos por las personas que el Eterno ha puesto en nuestros corazones estamos parando la actividad divina sobre ellos. Adonay se ha hecho casi dependiente de ti para que ores y así él envía sus emisarios para intervenir en la tierra.

La escalera que vio Yaakov es el Mesías la Torah viva, como está escrito en Juan 14:6:

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

En 1 Timoteo 2:5 está escrito: “Porque hay un solo Eloah, y también un solo mediador entre Eloah y los hombres, el Mesías Yeshúa hombre”

También está escrito en Juan 1:51: “Y le dice: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Eloah subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.”

Esto muestra que el Mesías es la escalera que vio Yaakov. Por medio de él tenemos acceso al Padre y por medio de él nuestras oraciones llegan al cielo, como está escrito en Juan 16:24, 26:

Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo... En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros”

Y en Romanos 16:27: al único y sabio Eloah, por medio de Yeshúa el Mesías sea la gloria para siempre. Amén.”

Una escalera tiene varios peldaños. Esto nos enseña que el camino entre la tierra y el cielo tiene varios niveles. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de estos diferentes niveles: Isaías 62:10a dice: “Pasad, pasad por las puertas;”; Salmo 84:7a dice: “Van de poder en poder”; Ezequiel 47:1-5 habla de cuatro niveles de profundidad en las aguas que salen del templo; Juan 1:16 dice: “gracia sobre gracia”; Romanos 1:17 dice: “por fe para fe”; 2 Corintios 3:18 dice: “de gloria en gloria” etc.

 

En el versículo 17 se habla de la Casa de Eloah y la Puerta al cielo en relación con esta escalera. Entonces tenemos tres cosas: una escalera, la casa y la puerta. La Casa de Eloah que está en el cielo es proyectada en el tabernáculo y los templos que estaban en la tierra. Allí encontramos tres niveles de santidad, el atrio, el lugar santo y el lugar santísimo. Cada nivel tiene una puerta de entrada.

Esos tres niveles son reflejados en las manifestaciones espirituales para los que están en el ministerio de Malki-Tsedek, por medio de la resurrección del Mesías Yeshúa. En 1 Corintios 12-14 hay una enseñanza muy extensa sobre el tema. Sólo voy a mencionar que, según las divisiones en el texto griego, hay tres grupos en las nueve manifestaciones espirituales en 1 Corintios 12:8-10 según está escrito:

Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidades por el único Espíritu; a otro, poderes de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimientos de espíritus; a otrodiversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.”

He marcado con negrita y subrayado la traducción de la palabra griega “heteros” que divide estas manifestaciones en tres grupos, cada uno correspondiente a las tres divisiones del tabernáculo.

       1.      palabra de sabiduría por el Espíritu – el Propiciatorio

       2.      palabra de conocimiento según el mismo Espíritu – el Arca con las tablas

DIVISION

       3.      fe por el mismo Espíritu – la Mesa

       4.      dones de sanidad – una hilera de seis Panes

       5.      poderes de milagros – otra hilera de seis Panes

       6.      profecía – las siete Lámparas

       7.      discernimiento de espíritus – el Candelabro.

 

DIVISION

       8.      clases de lenguas – el Altar de bronce

       9.      interpretación de lenguas – el Lavadero de bronce

Números 1-2 corresponden al lugar santísimo

Números 3-7 corresponden al lugar santo

Números 8-9 corresponden al atrio

 

En 1 Corintios 14:27-30 está escrito:

“Si alguno habla en lenguas, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno, y que uno interprete; pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la congregación y que hable para sí y para Eloah. Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle.”

En 1 Corintios 13:1-2 está escrito:

“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.”

En estos dos textos podemos encontrar las tres puertas de las tres divisiones del templo celestial que son:

       1.      lenguas – la puerta para entrar en el atrio

       2.      profecía – la puerta para entrar en el lugar santo

       3.      revelación – la puerta para entrar en el lugar santísimo

 

La escalera de Yaakov representa diferentes niveles en la vida de oración. Conforme uno va profundizando en la oración podrá subir de nivel y experimentar hasta elevaciones de su espíritu e incluso de su cuerpo hasta las esferas superiores en los cielos, como está escrito en 2 Corintios 12:1-4:

“El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Eloah lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Eloah lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.”

 

Y en Revelación 4:1-2 está escrito:

“Después de esto miré, y vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como de trompeta que hablaba conmigo, decía: Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas. Al instante estaba yo en el Espíritu, y vi un trono colocado en el cielo, y a uno sentado en el trono.”

 

En el Talmud se mencionan los siete cielos.

 

“Dijo el R. Yehudá: Hay dos firmamentos, porque está dicho: He aquí, al Eterno tu Eloah pertenecen el cielo y el cielo de los cielos. Resh Lakish dijo: (Hay) siete, son estos, Vilón,  Rakia’, Shejakim, Zevul, Ma'on, Makón, Aravot. Vilón no sirve más que para entrar por la mañana y salir por la noche y renueva todos los días de la creación, porque está dicho: Que extiende los cielos como una cortina, y los despliega como una tienda para morar. Rakia’ es donde el sol y la luna, las estrellas y las constelaciones fueron puestos, porque está dicho: Y Eloah los puso en el firmamento (Rakia’) del cielo. Shejakim es donde hay piedras de molino que muelen el maná para los justos porque está dicho: Y mandó las nubes (shejakim) arriba, y abrió las puertas del cielo; e hizo llover sobre ellos maná para comer etc. Zevul es donde están construidos Yerushalayim (celestial) y el Templo y el altar, y Mijael, el gran Príncipe está ofreciendo sacrificios sobre él, porque se ha dicho: Ciertamente Te he edificado una morada (Zevul), un lugar donde puedas habitar para siempre. ¿Y de dónde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: Mira desde el cielo, y contempla incluso desde la morada de tu santidad y de tu gloria.

Ma'ón es donde hay compañías de Ángeles Ministeriales, que pronuncian canciones (divinas) de noche, y están en silencio de día por causa de la gloria de Israel, porque se ha dicho: De día mandará HaShem su misericordia, Y de noche su canción será conmigo.... ¿Y de dónde deducimos que es llamado cielo? Porque está dicho: Mira desde tu morada (Ma'ón) santa, desde el cielo.  Makón es donde están los depósitos de la nieve y granizo y el almacén de rocío dañino y el almacén de gotas de lluvia, la habitación del torbellino y la tormenta, y la cueva de vapor, y sus puertas son de fuego... ¿Y de dónde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: escucha tú en los cielos, el lugar de tu morada (Makón)

‘Aravot es donde hay Derecho y Juicio y Justicia, los tesoros de la vida y los tesoros de paz y los tesoros de bendición, las almas de los justos y los espíritus y las almas que están por nacer, y rocío con el cual el Santo, bendito sea, después de esto reavivará a los muertos... Allí (también) están los Ofanim y los Serafim, y los Seres Santos Vivos, y los Ángeles Ministeriales,  y el Trono de Eloah; y el Rey, el Eloah Vivo, sublime y exaltado, habita sobre ellos en Aravot, porque está dicho: Exalta al que cabalga sobre Aravot cuyo nombre es Adonay.”

          28:14 “También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.” – La descendencia de Yaakov sólo es comparada con el polvo de la tierra y la arena del mar, (32:12), nunca como las estrellas de los cielos. Yitsjak está relacionado con las estrellas y Yaakov con el polvo de la tierra y la arena del mar. La tierra representa la tierra de Israel y el mar las naciones gentiles (Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3). El polvo de la tierra se refiere por lo tanto a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel. Amen.

“en ti” – Se refiere a los hijos físicos de Yaakov que iban a ser bendición para todas las familias de la tierra. Esto se ha cumplido, entre otras cosas por medio de todos los inventos y avances tecnológicos que han sido productos de los judíos, la bombilla, la aspirina, el automóvil etc. La descendencia física de Yaakov es una bendición para todo el mundo en estos momentos. Además ha entregado al mundo la Torá y el Mesías para la salvación del mundo. Por eso está escrito “en tu simiente” como una referencia al Mesías.

“bendecidas” – Aquí aparece la misma palabra que en Génesis 12:3, “venivrejú”, que puede ser entendida como “y serán injertadas”.

           28:18, 22a “Y se levantó Yaakov muy de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, la erigió por señal y derramó aceite por encima... Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Eloah.” – Aquí hay una alusión al Mesías, la piedra fundamental para la casa de Eloah y el Ungido con aceite. Mesías significa Ungido. El aceite de oliva representa el Espíritu del Eterno. Esto concuerda con el texto de Mateo 16:15-18 donde está escrito:

“El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Shimón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Eloah viviente. Y Yeshúa, respondiendo, le dijo: Dichoso eres, Shimón, hijo de Yoná, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi congregación; y las puertas del sheol no prevalecerán contra ella.”

La revelación que tuvo Yaakov de la escalera que representa al Mesías se asemeja a la revelación que tuvo Pedro acerca de quién era Yeshúa. Sobre esa roca será edificada la casa espiritual, la congregación de los santos y creyentes en Yeshúa dentro de Israel, como el mismo Pedro escribe en su primera carta 2:4-5:

“Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Eloah, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Eloah por medio de Yeshúa el Mesías.

Y en el Salmo 118:23 está escrito: “La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la principal del ángulo.”

Los edificadores fueron los líderes religiosos en Israel que rechazaron a Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 4:8b, 11: Entonces Pedro, lleno del Espíritu de Santidad, les dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo... Este es la piedra desechada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser la piedra angular.”

Segunda aliyá, 29:1-17

           29:6b “su hija Raquel viene con las ovejas.” – Rajel significa oveja. En la época fue común que los hijos de dedicaban a estudiar y las hijas a cuidar los rebaños.

          29:13 “Y sucedió que cuando Laván oyó las noticias de Yaakov, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo trajo a su casa. Entonces él contó a Laván todas estas cosas.” – Laván tenía el buen recuerdo de la visita de Eliezer, el siervo de Avraham, que había llegado con diez camellos cargados de riquezas. Ahora sale corriendo para encontrar al nieto de Avraham, pero para su sorpresa, no llevaba nada consigo.

Los Midrashes cuentan que Esav envió a su hijo primogénito, Elifaz, detrás de Yaakov para matarlo, pero tuvo temor y sólo le robó todo lo que tenía. Así cuando llegó a Laván no tenía nada consigo.

          29:16 “Laván tenía dos hijas; el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Rajel.” – Leá significa cansada.

          29:17 “Y los ojos de Leá eran delicados, pero Rajel era de bella figura y de hermoso parecer.” – El Midrash cuenta que Leá estaba destinada para casarse con Esav, su primo mayor, y Rajel para casarse con Yaakov, su primo menor. Por esta razón Leá lloraba y oraba tanto que sus ojos estaban siempre lagrimosos. El Eterno escuchó su oración y así fue entregada a Yaakov.

 

 

          29:25 “Cuando fue de mañana, he aquí que era Leá. Y Yaakov dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No fue por Rajel que te serví? ¿Por qué, pues, me has engañado?” – Yaakov cosechó lo que había sembrado con su padre y su hermano. Como él había dicho que era su hermano cuando no lo era, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la misma manera, casándose con la mayor que le fue presentada como si fuera la menor.

En Gálatas 6:7 está escrito: “No os dejéis engañar, de Eloah nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.”

           29:32 “Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.” – Reuvén significa “mirad, un hijo”. Su nombre también implica, según los maestros, una palabra profética que muestra la diferencia entre este hijo y el hijo primogénito de Yitsjak. Esav vendió su primogenitura pero este hijo no lo iba a vender a Yosef ni disputar con él, sino intentar de sacarle del pozo.

          29:33 “Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto el Eterno ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Shimón.” – Shimón significa “el que escucha”.

29:34 “Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez mi marido se apegará a mí, porque le he dado tres hijos. Así que le puso por nombre Leví.” – Leví significa adherido.

           29:35 “Concibió una vez más y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré al Eterno; así que le puso por nombre Yehudá; y dejó de dar a luz.” – Yehudá viene de la palabra “yadá” que significa confesar, alabar, agradecer. La raíz de “yadá” es “yad”,  “mano”. Este es el cabeza de la tribu en la cual nacería el Mesías. El Mesías es la mano del Eterno y por medio de él se salvará el pueblo judío y la humanidad, y por eso habrá muchas alabanzas tanto de los judíos como de todas las naciones, como está escrito en el Salmo 35:18: “En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré.”

Y en Deuteronomio 32:43 está escrito: “Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra y su pueblo.”

           30:3 “ella dijo: Aquí está mi sierva Bilhá; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos.” – Bilhá significa “tímida”.

           30:6 “Y Rajel dijo: Eloah me ha vindicado (“danani”); ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto le puso por nombre Dan.” – Dan significa “juzga” y “juzgó”.

          30:8  “Y Rajel dijo: Con luchas de (“naftulei”) Elohim he luchado con mi hermana, y ciertamente he prevalecido. Y le puso por nombre Naftalí.” – Naftalí significa “mi lucha”. La raíz de esta palabra es la misma que para oración “tefilá”. De esto aprendemos que la oración constituye una lucha. Cada vez que uno se dispone a orar experimenta una lucha contra el yetser hará, la inclinación al mal, que no quiere orar. También hay fuerzas espirituales, que colaboran con la inclinación al mal, y que se oponen a nuestras oraciones y son notadas cuando oramos, como está escrito en Efesios 6:12, 18:

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales... Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”

           30:9  “Viendo Leá que había dejado de dar a luz, tomó a su sierva Zilpá y la dio por mujer a Yaakov.” - Zilpá significa “chorrear”, “gotear”.

            30:11 “Y Lea dijo: ¡Qué dicha! Y le puso por nombre Gad.” – Gad viene de la palabra “gud” “amontonar (gente), “atacar”, “vencer”, y está relacionada con “gadad”, “amontonar”, “reunir (tropas)”, “acumular”.

Rashí dice que Gad significa buena suerte y cita el Talmud y el texto en Isaías 65:11, donde está escrito:

“Pero vosotros que abandonáis al Eterno, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para Gad (Fortuna), y que preparáis vino mezclado para Mení (Destino)”

Sin embargo es difícil aceptar que este nombre estuviera relacionado con un concepto pagano como la fortuna, o la buena suerte. Ese nombre está escrito en una de las puertas de la nueva Yerushalayim, según Revelación 21:12 donde dice:

“Tenía un muro grande y alto con doce puertas, y en las puertas doce ángeles; y en ellas había nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel

¿Cómo podría Gad ser el nombre de un dios pagano cuando aparece en una puerta de la ciudad celestial? La traducción de King James Versión dice: “viene una tropa”.

Ahora, si consideramos la raíz de la palabra “gad” como “acumular”, no está muy lejos de lo que se puede entender como una dicha por una gran riqueza, que normalmente es acumulada.

 

           30:13 “Y Leá dijo: Dichosa de mí (be-ashrí); porque las mujeres me llamarán dichosa (ishruni). Y le puso por nombre Asher.” – Asher significa “dichoso”, “feliz”.

 

 

           30:14 “Fue Reuvén en los días de la cosecha de trigo, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre Leá. Entonces Rajel dijo a Leá: Dame, te ruego, de las mandrágoras de tu hijo.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mandrágoras”, es “dudaim” que, según Rashí, significa jazmín o violeta que despiden una fragancia agradable que induce al buen ánimo. También son mencionadas en Cantares 7:14. La identidad exacta de esta planta es desconocida. Otros la identifican con mandrágoras que son consideradas como fertilizantes. Otras propuestas son la flor de la higuera y la manzana.

          30:17-20 “Escuchó Eloah a Leá, y ella concibió, y dio a luz el quinto hijo a Yaakov. Y Lea dijo: Eloah me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido. Y le puso por nombre Yisajar. Concibió Leá otra vez y dio a luz el sexto hijo a Yaakov. Y Lea dijo: Eloah me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zvulún.” – Aquí se menciona el número de los dos últimos hijos de Leá, el quinto y el sexto. Esto nos da pie a relacionar los siete hijos de Leá con la historia del mundo.      

           Los dos primeros hijos corresponden a los dos primeros milenios de la historia desde Adam hasta Avraham, Reuvén representa la creación de los hombres, y Shimón representa la respuesta de las oraciones que subieron al cielo durante el segundo milenio, en el diluvio y por nuestro padre Avraham. Shimón fue el hijo más cruel de los doce y también simboliza el tiempo en la historia humana cuando la gran mayoría eran impíos, durante las generaciones anteriores al diluvio y durante la apostasía en la torre de Bavel.

Los dos siguientes hijos representan los dos mil años entre Avraham y el Mesías Yeshúa. Allí se instituyó el ministerio levítico, y la casa de Yehudá, de la cual vienen los judíos, fue la única que sobrevivió los ataques de los enemigos. Luego Leá dejó de dar a luz y nacieron otros hijos para Yaakov, lo cual representa la entrada de los gentiles por medio de la conversión en el Mesías Yeshúa, como está escrito en Mateo 4:13-15:

“y saliendo de Natseret, fue y se estableció en Kfar-najum, que está junto al mar, en la región de Zvulún y de Naftalí; para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: ¡TIERRA DE ZVULUN Y TIERRA DE NAFTALI, CAMINO DEL MAR, AL OTRO LADO DEL YARDEN, GALILEA DE LOS GENTILES!”

Aquí son mencionadas las tribus Zvulún y Naftalí como tierra de los gentiles, según la cita del profeta Isaías 9:1, lo cual habla de venida de la era mesiánica que abre la puerta a los gentiles para entrar en Israel mediante la conversión mesiánica.

Así que los dos últimos hijos de Leá, Yisajar y Zvulún, representan los dos mil años de era mesiánica, entre la primera y la segunda venida de Yeshúa. Yisajar significa “el recompensará”. Esto alude al fruto de la aflicción del alma del Mesías con la salvación del pueblo judío y los gentiles, como está escrito en Isaías 53:11:

“Debido a la angustia de su alma, Él lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.”

“Y Lea dijo: Eloah me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido” – Esto es una referencia a que Israel será recompensado por haber aceptado a los gentiles dentro de su pueblo, como está escrito en Romanos 11:25-26a:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y así, todo Israel será salvo”

Zvulún significa “morada” y durante la era mesiánica, el Espíritu del Mesías ha hecho morada en los que reciben las palabras de Yeshúa, como está escrito en Juan 14:16-18, 23:

 

 

“Y yo rogaré al Padre, y Él os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros... Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

 

“ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos.” – Zvulún es el sexto hijo de Leá, lo que indica que al final de la era mesiánica, donde estamos viviendo ahora, el sexto milenio desde Adam, vendrá el esposo, el Mesías, de vuelta para morar entre su pueblo, como está escrito en Juan 14:3:

“Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”

           30:21 “Después dio a luz una hija, y le puso por nombre Diná.” – Diná es la forma femenina de “din”, que significa “juicio” y “justicia”. Diná es el séptimo hijo de Leá, y representa el reino mesiánico. Esto significa que antes del séptimo milenio, el reinado mesiánico, cada uno de los justos y todas las naciones gentiles serán juzgados conforme a sus obras, como está escrito en Daniel 7:26-27:

“Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.”

En Mateo 25:31-32 está escrito: “Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.”

En 2 Corintios 5:10 está escrito

“Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal del Mesías, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.”

Diná es también una referencia al final del milenio cuando el resto de los hombres serán juzgados, como está escrito en Revelación 20:11-15:

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron a los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras. Y la Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago de fuego. Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Diná es una mujer, y durante el séptimo milenio se celebrará la boda del Cordero donde la Novia del Mesías tendrá un papel predominante, como está escrito en Revelación 19:7-9:

“Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino. Y el ángel me dice: Escribe: "Dichosos los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero." Y me dice: Estas son palabras verdaderas de Eloah.”

Los otros hijos también simbolizan el tiempo de la era mesiánica, entre la primera y segunda venida del Mesías.

Dan representa el juicio que vino al mundo por medio de Yeshúa, según está escrito en Juan 3:19:

“Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.”

En Juan 9:39 está escrito: “Y Yeshúa dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos.”

En Juan 12:31 está escrito: “Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”

En Hechos 15:19 está escrito: “Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Eloah, no han de ser inquietados

Naftalí representa la lucha entre hermanas que vino después de la muerte de los apóstoles con la formación del cristianismo que violó el judaísmo bíblico, como está escrito en Hechos 20:29-30:

“Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.

 

En 2 Pedro 2:1 está escrito: “Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.”

Gad representa las congregaciones de muchos gentiles que abrazan la fe en el Mesías de Israel, como está escrito en Lucas 2:29-32:

“Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; LUZ DE REVELACION A LOS GENTILES, y gloria de tu pueblo Israel.

 

Y en Hechos 15:14-18 está escrito: “Simón ha relatado cómo Dios al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito: DESPUES DE ESTO VOLVERE, Y REEDIFICARE EL TABERNACULO DE DAVID QUE HA CAIDO. Y REEDIFICARE SUS RUINAS, Y LO LEVANTARE DE NUEVO, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES QUE SON LLAMADOS POR MI NOMBRE, DICE EL SEÑOR, QUE HACE SABER TODO ESTO DESDE TIEMPOS ANTIGUOS.

 

En Romanos 16:4 está escrito: “los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no sólo yo doy gracias, sino también todas las congregaciones de los gentiles.

Asher representa la gran felicidad que experimentará todo Israel en los últimos tiempos al recibir la revelación de Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 3:12b, 19-21:

 

“Varones israelitas... arrepentíos y volved a Eloah, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y Él envíe a Yeshúa, el Mesías designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Eloah habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.

         

           30:23-24 “Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Eloah ha quitado (“asaf”) mi afrenta. Y le puso por nombre Yosef, diciendo: Que el Eterno me añada (“yosef”) otro hijo.” – Rajel, que significa “oveja”, dio a luz a Yosef que simboliza al Cordero de Eloah, el Mesías ben (hijo de) Yosef, el Siervo sufriente. El nombre Yosef viene de la raíz “yasaf”, “añadir”, y hace juego con la raíz “asaf” , que significa tanto “quitar” como “añadir”.

Esto significa que el papel del Mesías implica tanto el hecho de quitar como añadir. Por un lado habla de su muerte y resurrección y por el otro lado habla de su misión de quitar el pecado y la muerte y luego añadir gentiles dentro del pueblo escogido. Esto se ve también reflejado en la vida de Yosef que vino para salvar al mundo y los hijos de Israel en Egipto y causar que dos tribus más fueran introducidas en Israel, Efraim y Menashé.

          

           31:50 “Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Eloah es testigo entre tú y yo.” – La expresión “mis hijas” son mencionadas dos veces. Esto implica, según Rashí, que las siervas de Leá y Rajel eran hijas de las concubinas de Laván.

          

          32:1-2 “Y cuando Yaakov siguió su camino, los ángeles de Eloah le salieron al encuentro. Y al verlos, Yaakov dijo: Este es el campamento de Elohim; por eso le puso a aquel lugar el nombre de Majanáyim.” – Ahora llega el gran momento de volver del galút, la diáspora. En ese momento Yaakov tiene un encuentro con los malajes de Eloah. Rashí dice que los ángeles de la tierra de Israel salieron para escoltarlo en su entrada al país.

 

Esto nos muestra que con el regreso de los hijos de Israel de las tres diásporas habrá muchas actividades sobrenaturales.

Majanáyim significa “dos campamentos”. En el hebreo hay tres formas para señalar cantidad: singular, dual y plural. Majanáyim es la forma dual de “majané”, “campamento”, “ejército”.

Cuando Yaakov vuelve del galút se produce el fenómeno de los dos campamentos. Esto habla proféticamente de la unión en Mashiaj entre judíos y no judíos en el tiempo del regreso de los hijos de Israel de todas las naciones.

También habla de la realidad de que en el mismo pueblo existen tanto judíos como no-judíos que viven juntos en armonía.

 

¡Ahora han llegado estos tiempos!

 

Shabat Shalom

 

Recopilado por Orlando Unda Ramirez.